viernes, 12 de agosto de 2022
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Colombia, el país de la OCDE con más trabajadores cuenta propia

Según la tasa de autoempleo del organismo, en Colombia el 51,3% de los trabajadores son independientes o cuenta propia. Predomina la informalidad.

Tienda de barrio, Tienda, Verduras,

De acuerdo con la tasa de autoempleo calculada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Colombia es el país con más trabajadores independientes entre los 36 que se tuvieron en cuenta para el análisis. Nuestro país se ubicó en el primer puesto del ranking, con una tasa de 51,3% al cierre de 2020. Le siguieron Brasil, con 33%; México, con 31,9%; Grecia, con 31,9%, y Turquía, con 30,2% (ver gráfico).

OCDE. Trabajadores cuenta propia

En el sexto puesto se ubicó Costa Rica, con 26,6%. Le siguieron Corea del Sur (24,6%), Chile (23%), Italia (22,5%) y Polonia (20,6%). Vale la pena destacar que los países de América Latina miembros de la OCDE hacen parte del top 7 de los mercados con más trabajadores por cuenta propia.

Los países con las tasas de trabajadores independientes más bajas para 2020 fueron Estados Unidos (6,3%), Noruega (6,5%) y Rusia (6,8%).



¿Qué significa ser un trabajador independiente?

Según la definición de la OCDE, los trabajadores independientes son aquellas personas que trabajan por cuenta propia. También pueden ser quienes laboran en cooperativas de productores y los trabajadores familiares no remunerados, ya que carecen de un contrato formal.

Partiendo de la anterior definición y teniendo en cuenta el puesto que obtuvo el país en esta medición, Wilson Solano, coordinador del área económica de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad El Bosque, explicó que nuestro país se está tratando de adaptar a las buenas prácticas que se promueven al interior de la OCDE. 

En este sentido, Solano subrayó que Colombia tiene una de las tasas de desempleo más altas de los países de la OCDE y de América Latina, por lo que se han desarrollado una serie de políticas y beneficios no solo económicos, sino también de acompañamiento y de asesorías permanentes dirigidas a instituciones privadas y públicas. Con estos, se busca que la población en general, y especialmente los jóvenes, emprendan y formalicen los pequeños negocios. 

En su concepto, el porcentaje alcanzado por Colombia en esta medición es producto de que “muchas personas buscan alternativas de ingreso que puedan satisfacer y mejorar la calidad de vida de sus familias, mediante la creación de empresas (negocios comerciales), así sean unipersonales”, afirmó Solano. 

Frente a lo anterior, la OCDE destaca en su publicación que el trabajo por cuenta propia puede verse como una estrategia de supervivencia para quienes no encuentran ningún otro medio que les permita obtener ingresos, o como un reflejo del espíritu emprendedor y del deseo de ser el propio jefe. No obstante, las cifras del DANE muestran que este tipo de trabajo está altamente vinculado a la informalidad. En el periodo abril-junio de este año, el 65,8% de los “cuenta propia” eran ocupados informales.

Juan Pablo Chaustre, gerente general de Staffing (empresa experta en mercado laboral), señaló que el porcentaje de trabajadores por cuenta propia también se debe a que “en Colombia un alto porcentaje de las personas que trabajan se encuentran contratadas por Orden de Prestación de Servicios (OPS), trabajo independiente, freelance. [Estas modalidades] tienen una distinción frente a un contrato de trabajo por nómina, la cual radica en su naturaleza y en los efectos prácticos que derivan de su ejecución, como los aportes al Sistema de Seguridad Social (Pensiones, Salud y Riesgos Laborales), prestaciones sociales y las indemnizaciones en virtud de la finalización del vínculo laboral”. 

Si bien el gerente general de Staffing resaltó que estos contratos pueden ser adecuados para algunas personas, ya que no tienen que cumplir con un horario de trabajo, también señaló que, los trabajadores enfrentan varios retos. Además de la inestabilidad laboral y de la posibilidad de padecer un desempleo intermitente, los trabajadores “pueden tener un riesgo personal, ya que en un alto porcentaje no lograrán obtener una pensión cuando lleguen al final de su vida laboral, pues no hay continuidad en el pago de los aportes a seguridad social. Es así como la tercera edad se convierte en un problema personal y obviamente para el país, ya que se genera un gasto adicional para el mantenimiento de esta población”, resaltó Chaustre.