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domingo, 16 de junio de 2024
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Deforestación en Colombia: gobierno busca controlarla a través de concesiones forestales a comunidades campesinas

Para controlar la deforestación en Colombia, el gobierno nacional otorgará concesiones forestales a 30 años, así como un aumento en el pago por los servicios ambientales, a las comunidades campesinas que trabajen en la conservación de reservas forestales.
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Durante un encuentro con las comunidades de la vereda de Cerro Azul, en el departamento del Guaviare, el Ministerio de Ambiente aseguró que continuará financiando los trabajos campesinos, incluidos en los acuerdos de conservación, porque han mostrado ser eficientes contra la deforestación en Colombia. 

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La cartera señaló que el trabajo con las comunidades campesinas apunta a brindarles concesiones forestales a 30 años renovables, política incluída en el artículo 41 del Plan Nacional de Desarrollo que presentó el gobierno nacional.

Junto con esto, el Ministerio dio a conocer que el pago por esos servicios ambientales tendrá un incremento en los montos y su periodicidad. El artículo 180 del Plan Nacional de Desarrollo “Pagos por servicios ambientales para la paz” afirma que será el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible la entidad encargada de expedir la reglamentación para este fin.

Al respecto, la ministra Muhamad aseguró en su intervención que los productos maderables y no maderables del bosque son una oportunidad más rentable en comparación con una agricultura forzada, dado que el suelo forestal no tiene vocación agrícola.

“Sí a las zonas de reserva campesinas, sí al crédito del banco de crédito agrario preferencial y sí a la asistencia técnica, que toca desarrollarla como servicio público del Estado para transferir la tecnología al campesino y ayudarle a conseguir los mercados y trabajar en su economía”, manifestó la ministra de Ambiente. 

Durante el encuentro, el Ministerio también aseguró que, para controlar la deforestación en el departamento del Guaviare, dejará de titular tierras que hayan sido deforestadas con ese fin. 


La ministra de Ambiente, Susana Muhamad —junto con el alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, una delegación del Ministerio de Ambiente del gobierno de Noruega y la Misión de la ONU en Colombia—, enfatizó que el modelo de colonización en las áreas forestales debe detenerse: “Lo que no queremos hacer es lo que hizo la colonización, que es que al que tumbe le titulo, al que tumbe la reserva le sustraigo y le titulo”.

De hecho, Muhamad aseguró que la prioridad del gobierno es devolverles a esas tierras su vocación forestal, a lo que agregó que el Estado no les va a titular tierras deforestadas a los “terratenientes fantasma”. 

“Con esa ambición es que tenemos a los terratenientes fantasma acá esperando a que el Estado llegue y les diga ‘ese potrero que ya está totalmente deforestado —100 hectáreas, 200 hectáreas, 300 hectáreas— lo voy a sacar de la reserva y se lo voy a titular’”, aseguró la jefe de la cartera ministerial ante varias asociaciones comunitarias comprometidas con el desarrollo por medio de actividades económicas diferentes a la deforestación, comunicó el Ministerio de Ambiente.

“Yo les digo a los terratenientes fantasma que no vamos a sustraer de la reserva y no los vamos a titular; que lo que vamos a hacer es a recuperar ese suelo, porque puede volver a ser forestal de la mano de las comunidades y de la mano de los campesinos”, enfatizó Muhamad. 

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Controlar la deforestación para evitar afectaciones en los ciclos del agua

La Alianza Escucha la Amazonía señala que las principales causas de la deforestación son el “acaparamiento de tierras, conflictos por la tenencia de la tierra y conflictos por el uso del suelo vinculados al extractivismo, a la expansión de la agroindustria, la ganadería extensiva y al desarrollo de actividades ilegales”.

El problema de la deforestación no solo afecta a las poblaciones que la viven directamente, sino que se trata de un asunto de interés nacional, dada su magnitud e impacto en los ecosistemas. 


De acuerdo con el Ministerio de Ambiente, entre los años 2001 y 2021 se deforestaron en Colombia 3.182.876 hectáreas. De estas, 1.858.285 corresponden a la Amazonía colombiana, lo que significa que, en promedio, se han deforestado 88.490 hectáreas al año en esta región del país.

Las consecuencia para el país van más allá de ver una transformación del actual bosque tropical en sabana, pues con el cambio de la vegetación y de la fauna en estos territorios vendría un colapso de los ciclos hídricos que llevarían a acelerar el calentamiento global y la pérdida irreversible de biodiversidad, aseguró la Alianza Escucha la Amazonía.

La deforestación en Colombia

En Colombia, la entidad responsable de monitorear y hacer seguimiento de los bosques y áreas de aptitud forestal es el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), entidad dependiente del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. 

De acuerdo con los datos del Ideam, en 2021 la deforestación en Colombia alcanzó las 174.103 hectáreas, un área similar a 161 mil canchas de fútbol, y se concentró en mayor medida en los departamentos del Meta (38.993 hectáreas), Caquetá (38.383 hectáreas), Guaviare (25.021 hectáreas), Putumayo (12.804 hectáreas) y Norte de Santander (12.034 hectáreas). 

Para realizar estas mediciones, el Instituto tiene como línea base el monitoreo de la superficie cubierta de bosque natural. 

El Ideam define al bosque natural en Colombia como el terreno ocupado principalmente por plantas forestales como árboles, arbustos, palmas, guaduas, hierbas y lianas, en donde “predomina la cobertura arbórea con una densidad mínima del dosel de 30%, una altura mínima del dosel (in situ) de 5 m al momento de su identificación, y un área mínima de 1,0 ha. Se excluyen las coberturas arbóreas de plantaciones forestales comerciales (coníferas y/o latifoliadas)”.

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