Dura caída de las exportaciones de Colombia en marzo: ¿qué está pasando? | Más Colombia
domingo, 16 de junio de 2024
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Dura caída de las exportaciones de Colombia en marzo: ¿qué está pasando?

Las exportaciones de Colombia tuvieron una caída del 10% entre marzo de 2022 y marzo de 2023, al pasar de USD $4.957 millones a USD $4.462,9 millones FOB. El déficit comercial se profundizó.
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El último informe del DANE registró que las exportaciones de Colombia en marzo de 2023 cayeron frente a las de hace un año. Con esto, se profundizó el déficit de la balanza comercial. 

De acuerdo con la entidad, se presentó una disminución en el valor de las ventas externas de 10,0% frente a marzo de 2022, debido en buena medida a la caída del 16,3% en las exportaciones del grupo de Combustibles y productos de las industrias extractivas. Este comportamiento resulta preocupante, pues en el último año el barril de petróleo se ha mantenido en niveles muy altos, de alrededor de USD $80.

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Con esto se ratifica la alta vulnerabilidad de una economía fuertemente dependiente de las exportaciones de hidrocarburos, carbón y otros productos de las industrias extractivas. Se refuerza, asimismo, la tendencia a un desequilibrio comercial, con déficit recurrente, que viene desde hace varios años.

Varios factores contribuyen a explicar este comportamiento. 

Persisten las exportaciones de Colombia con bajo valor agregado

En marzo, las manufacturas participaron apenas con el 20% de las exportaciones de Colombia (DANE) y la mayoría de los productos exportados no tenía prácticamente ningún valor agregado. 

Los productos básicos que se exportan aportan poco al empleo y no tienen mayores encadenamientos con el aparato productivo nacional. Por otra parte, tienen que competir en el mercado internacional con otros países que producen productos similares.

Los países que han logrado una inserción exitosa en los mercados internacionales transforman sus materias primas y les incorporan nuevas tecnologías, agregando valor. En cambio, la estructura del comercio exterior colombiano en el siglo XXI es similar a la del siglo anterior, con muy poco aporte de las manufacturas a la canasta exportadora.

Desde hace años, y especialmente desde que se implementó la política de apertura económica, en 1990, los planes de desarrollo han perseguido sin éxito la diversificación y el fomento de la capacidad exportadora. Sin embargo, el desequilibrio se mantiene y el déficit comercial crece.

Durante las décadas de 1960 y 1970, las exportaciones de Colombia en el sector manufacturero tuvieron una gran importancia en el mercado andino, pero estas han perdido dinámica, pues el superávit en materia manufacturera ha venido cayendo. Este pasó de USD $1.483 millones, en 2017, a USD $1.245 millones en 2021, según datos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. 

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Las dificultades del comercio con Estados Unidos y con China

En mayo se cumplen 11 años de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, nuestro principal socio comercial. Contrario a las expectativas que hubo al firmar este Tratado, una muy buena parte del déficit comercial se debe al comercio desequilibrado con ese país. 

Otra parte se debe al comercio con China, cuyas potencialidades como mercado para las exportaciones de Colombia no se han aprovechado a cabalidad.

Hay numerosas restricciones al comercio internacional, producto de circunstancias geopolíticas como el aumento del proteccionismo, la guerra en Ucrania, la guerra comercial entre Estados Unidos y China y el rompimiento de las cadenas de suministro. Estos factores han producido una deslocalización de industrias y alteraciones en el sentido de los flujos comerciales.

Las circunstancias de la economía mundial ofrecen oportunidades y dificultades al comercio exterior colombiano, y al poner los resultados en la balanza se evidencia que se están desaprovechando las potencialidades de nuestra aún incipiente industria. 

Aportes colombianos al exterior en capital y en mano de obra 

Los éxitos exportadores se deben en buena medida a la habilidad e iniciativa de unos cuantos empresarios, muchos de los cuales han preferido hacer inversiones en el exterior en lugar de hacerlas en el país. La búsqueda de mejores posibilidades en el extranjero explica una parte importante de los USD $2.874 millones de inversiones de colombianos en el exterior en 2022, según el Banco de la República. 

Además de los pocos incentivos que ofrece el país para atraer y mantener las inversiones de sus grandes empresarios, las cifras del DANE sobre desempleo e informalidad muestran que la productividad de la mano de obra colombiana está siendo desaprovechada. 

Los trabajadores y profesionales colombianos, ampliamente apreciados en los países a los cuales emigran por miles cada año, no encuentran en nuestro país la forma de aportar al desarrollo. De hecho, cifras del Centro de Estudios para Análisis del Conflicto (CERAC) muestran que, en 2022, emigraron 547.000 colombianos, cifra que supera con crces los 200.000 anuales que emigraron en promedio en los últimos 10 años.  

El resultado de estos flujos migratorios para el país es preocupante, pues se trata en buena medida de personas en edad productiva que pasan a construir riqueza y aportar su capacidad en el país que los acoge.  

Según la mayoría de los expertos que han analizado el tema, se requiere el fortalecimiento de la capacidad productiva, la innovación tecnológica, la disminución de costos, la detección de nichos de compradores, la diversificación de mercados, el propósito industrializador como política de Estado y la detección y estímulo de aquellas empresas y sectores industriales que podrían ser centros delanteros en materia exportadora.

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