domingo, 7 de agosto de 2022
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El agua de los cultivos está en riesgo

El pasado 17 de agosto, el Ministerio de Agricultura y la FAO dieron a conocer el Plan Integral de Gestión de Cambio Climático para el sector agropecuario. Apunta a la transformación del sector para 2030.

Oiba, Santander, Rural

El Plan de Gestión de Cambio Climático (PIGCC) fue formulado en el marco de un programa global desarrollado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Este Plan busca “identificar, articular y orientar la implementación de las medidas que este sector debe desarrollar para mitigar la generación de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y reducir su vulnerabilidad frente al cambio climático“. Asimismo, se plantea como objetivos “aumentar la productividad” del sector agropecuario, aportar “a la seguridad alimentaria”, contribuir “al bienestar de la población rural” y “mantener la base natural que lo sustenta”.

¿Por qué se formuló?

Según Nelson Enrique Lozano, Coordinador del grupo Sostenibilidad Ambiental y Cambio Climático de MinAgricultura, a la par que el sector agropecuario “está emitiendo el 24% de las emisiones de GEI” en el país, es “altamente vulnerable” ante los impactos del cambio climático, en la medida en que los productores “dependen y viven del clima”. 



Lozano señala que “el 31% del territorio nacional podrá verse afectado por la disminución en las precipitaciones durante los siguientes 25 años”. Según las proyecciones del IDEAM de aquí a 2100, los impactos del cambio climático se verán en primer lugar en “el comportamiento de las precipitaciones”. El IDEAM proyecta para el periodo 2071-2100 que “la precipitación media de Colombia podría disminuir entre un 10 y un 30%”, lo cual sería “catastrófico para el sector agropecuario, dado que depende mucho del recurso hídrico” y que “muchos cultivos del país se hacen sin riego”. Adicionalmente, el IDEAM estima que hacia finales del siglo XXI, la temperatura anual en el país podría “aumentar cerca 2,14°C”. 

Sin embargo, para Lozano, este valor podría ser superior, dadas las nuevas proyecciones de los expertos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, quienes estimaron que “la temperatura podría subir a nivel mundial entre 2,5°C y 4,5°C”. El funcionario de MinAgricultura advierte que estas condiciones anuncian “una catástrofe para el planeta” y que los páramos colombianos “podrían desaparecer”.

Lozano recuerda que “497 municipios del país pueden presentar un alto nivel de riesgo en el sector agropecuario como producto del cambio climático”. Asimismo, resalta que las “reducciones en las lluvias”, el “aumento en la temperatura” y los “cambios en el uso del suelo” pueden “acelerar e intensificar los procesos de desertificación y de pérdida de fuentes y cursos de agua”.

¿En qué consiste el Plan?

El Plan Integral de Gestión del Cambio Climático del Sector Agropecuario se compone de 8 capítulos, con una serie de medidas, acciones identificadas, metas e indicadores, en 5 líneas estratégicas:

  1. Información sobre cambio climático y gestión del riesgo para orientar la toma de decisiones.
  2. Prácticas agropecuarias sostenibles.
  3. Resiliencia del sector agropecuario como estrategia para enfrentar riesgos por eventos climáticos extremos.
  4. Inversión y políticas para el desarrollo rural resiliente y bajo carbono.
  5. Articulación institucional, investigación y fortalecimiento de capacidades.

El Plan se formuló con una visión de diez años, hasta 2030, año de “las grandes metas globales” y cuando se cumple el compromiso de Colombia de “reducir en un 51% de las emisiones de Gases Efecto Invernadero”, puntualiza Nelson Enrique Lozano.

Según Tanja Liew, Oficial de Cambio Climático y Medio Ambiente de Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, el sector agropecuario “es una fuente de soluciones para hacer frente a los desafíos en sostenibilidad, cambio climático y resiliencia”. Manuela Ángel González, Representante Asistente y Oficial Nacional de Programas de la FAO en Colombia, concuerda en este punto. Advierte que en Colombia “el 70% de los alimentos producidos” proceden de la “agricultura campesina y familiar” la cual “tiene sabidurías” y “ha logrado desarrollar una diversidad de especies  que se han ido adaptando al cambio climático”.

Lo que viene

El pasado 17 de agosto comenzó la implementación del Plan, el cual seguirá vigente hasta el año 2030. Si bien Colombia se beneficiará del acompañamiento de la FAO  a lo largo del proceso, Manuela Ángel advierte que en el país “somos muy dados a escribir planes”, pero que la “implementación y realización” de los mismos “son un poco más difíciles”.

La experta reconoce lo “difícil” que es implementar el Plan, pero se siente optimista al afirmar que sí “se puede lograr” y que “es simplemente voluntad”. Para ello, hace hincapié en la importancia de “incorporar las acciones de mitigación y adaptación a los otros planes del Ministerio [de Agricultura] y de otros Ministerios”, así como de “socializar el Plan” no solamente en el sector agropecuario, sino también en la población en general mediante “mesas agroclimáticas”.

Según Jorge Gutiérrez, especialista en Cambio Climático de FAO Colombia, parte del reto consiste en la “priorización de acciones”, la realización de “los procesos de monitoreo, reportes y verificación”, y “la territorialización” del plan, en aras de “articular las necesidades de la Colombia más profunda con las políticas que se están generando”. Resta por ver qué acciones concretas se implementarán.