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jueves, 13 de junio de 2024
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Inicia una nueva temporada de lluvias en Colombia: Experto señala cómo mitigar el riesgo por deslizamientos

Con el inicio de una nueva temporada de lluvias en Colombia, se prenden las alertas por posibles deslizamientos. Las trágicas avalanchas que han cobrado miles de vidas en el pasado se pueden evitar. Así lo asegura experto de la Universidad Nacional de Colombia.

Lluvias en Colombia, Más Colombia

Frente a la alerta de deslizamientos en 15 departamentos, anunciada por el Ideam (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales), y el inicio de temporada de lluvias en Colombia en 25 departamentos, expertos de la Universidad Nacional de Colombia explican la posibilidad de pronosticar el comportamiento de un deslizamiento, una información con la que es posible mitigar el riesgo. 

Así lo señala el experto en ingeniería geotécnica de la Universidad Nacional de Colombia, Johnnatan Arley Palacio Córdoba, quien ha trabajado con los datos que arrojó la avenida torrencial en Mocoa hace siete años.


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Durante la noche del 31 de marzo y la madrugada del 1° de abril de 2017, la capital del departamento del Putumayo sufrió un aumento repentino de las aguas de los ríos Mocoa, Mulato y Sangoyaco, y de las quebradas La Taruca y La Taruquita que ocasionó su desbordamiento con alrededor de 500 movimientos de masa en un área cercana a los 40 km2. Este fenómeno es conocido como avenida torrencial, uno de los más devastadores en Colombia y el mundo, señaló el Idiger (Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático). 

Estos datos, observados en la investigación que desarrolla Palacio Córdoba y con la aplicación de dos modelos que ya han permitido mitigar el riesgo por deslizamientos en otros países, les permiten a los investigadores “determinar los parámetros y la información que se debe tener en cuenta para modelar la propagación de deslizamientos, concretamente en los detonados por lluvia, que son los más frecuentes”, detalla Palacio para la Agencia UNAL.

Al establecer dichos parámetros, los expertos pueden aproximarse a conocer cómo serán los deslizamientos, cuál puede ser el recorrido y las velocidades que pueden alcanzar en su desplazamiento, una “información de vital importancia en la planificación territorial”, especialmente en temporada de lluvias en Colombia, asegura Johnnatan Palacio.

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Lluvias en Colombia: estas son las metodologías que pueden salvar vidas

El experto en ingeniería geotécnica, Johnnatan Palacio, explica cómo ha desarrollado el procedimiento para conocer el comportamiento de una avalancha antes de sufrir los desastres, de modo que pueden minimizarse los riesgos durante temporadas de lluvias en Colombia. Se trata de dos modelos que ya han sido aplicados con suficiencia en otros sitios del mundo, como en la cordillera de los Alpes, en Europa central, y con menos aplicaciones en geografías y climas tropicales como los de Colombia.


Y es que la ubicación de nuestro país lo hace más vulnerable a los deslizamientos, debido a su geografía montañosa y su clima húmedo tropical, caracterizado por patrones complejos de lluvia, describe Palacio.

De acuerdo con los datos analizados sobre la avalancha de Mocoa —que arrasó 17 barrios, dejó a más de 400 personas heridas, causó la muerte de más de 1.400 personas, y dejó a miles de daminificados—, Palacio determinó los rangos para cada uno de los modelos, denominados Flow-R y r.avaflow.

Para el primero, “se determinó que, en caso de desprenderse suelo desde un área susceptible, el material podría modelarse con una velocidad máxima de 10 m/seg; entre 2 y 4 el rango que representa cómo se dispersa [el desplazamiento del material no es en línea recta], y 15 grados el ángulo mínimo entre en material deslizado y el depósito”, explica el investigador. Este modelo es el más sencillo, detalló.

Sobre el segundo modelo, más complejo, los investigadores trabajaron con determinadas características del suelo que se desprende, y cálculos de la fricción basal, es decir, la resistencia al movimiento que ejerce un cuerpo sobre una superficie sobre la que se desplaza. 

Con el movimiento de un cuerpo, en función de las características de una superficie y de su propio material se puede estimar “por ejemplo, si el movimiento en masa se detendrá en un punto o continuará. Para este modelo en específico es recomendable usar la fricción basal igual a la fricción del material que se desplaza”, señala Palacio.

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Tras la aplicación de ambos modelos, el investigador pudo demostrar que se puede conocer la probabilidad mínima de desastre en una zona específica, información clave en temporada de lluvias en Colombia.


Con el primer modelo, la afectación se mide entre el 0% y el 100%. De esta manera pudo determinar el umbral del 25%. Lo que se sitúe por debajo del 25% es considerado como una afectación mínima y lo que supere el 25% sería considerado una zona con afectaciones. “Sin embargo, los daños siempre dependerán de los elementos expuestos como vías, viviendas, edificios o infraestructura vial”, explica Palacios.

Con el segundo, los investigadores pueden estimar detalles de un posible deslizamiento como la altura del suelo que se puede depositar, la velocidad del movimiento y la presión del impacto. Con este modelo “definimos que las zonas susceptibles son aquellas cubiertas por un depósito mayor a 50 cm, mientras aquellas cubiertas con depósitos menores no se consideran con gran afectación”, retrata el experto en ingeniería geotécnica.

Los avances de esta investigación son insumos de suma relevancia para la gestión del riesgo, asegura Palacio Córdoba, con aplicaciones directas en los planes de ordenamiento territorial, en la regulación de la expansión urbana, así como en la construcción de infraestructura que asegure la mitigación del riesgo durante temporadas de lluvias en Colombia.