Mi generación creció con la idea de que las cosas para los hombres y para las mujeres estaban bien diferenciadas. Colores, espacios, juegos, oficios domésticos, juguetes… muchas, muchas cosas tenían un sello de masculino y femenino que impedía a niñas y niños traspasar la barrera del rosa al azul o del azul al rosa. Crecimos … Sigue leyendo Muchas gracias
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo