viernes, 12 de agosto de 2022
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“No hay bonanza cafetera”: gerente de la Federación de Cafeteros

Roberto Vélez Vallejo, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), habló sobre las razones del alza en los precios y analizó el impacto del cambio climático en la cosecha cafetera a nivel mundial.

Federación Nacional de Cafeteros

¿Qué factores explican el alza en los precios del café?

El 21 de julio de este año, la carga de café quedó para el productor en $1,64 millones, el mayor precio publicado por la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) en su historia. Esto se debe a dos razones: primero, ya Brasil venía con una menor cosecha, producto de la sequía ocurrida en noviembre del año pasado. Segundo, en los dos días previos al registro de este precio las zonas cafeteras productoras de arábico experimentaron una helada a la que, en su momento, se le calcularon pérdidas del orden de 5 millones de sacos. 

Esos dos fenómenos harán que Brasil disminuya en casi 20 millones de sacos la producción anual y que el balance mundial pase de un superávit a un déficit, y no sabemos qué tanto se prolongue. Al generarse nerviosismo en la industria, los inversionistas han estado comprando futuros de café, los cuales han subido. 



A este panorama se le suma que la tasa de cambio se ha devaluado, lo cual favorece las exportaciones de café. 

¿Es correcto hablar de una bonanza cafetera?

Aquí es importante decir que no hay bonanza cafetera. Yo me niego a decirlo, porque si uno mira los precios de 1975, puede ver que la cotización del café llegó como a US$3,40 y, si uno pone ese monto a hoy, son como US$5. Eso, frente a US$2 de hoy. ¿Quién puede decir que hay bonanza? si lo otro eran US$5 dólares o US$6. Estamos lejísimos de una bonanza cafetera.

Estamos pasando, tal vez, por un momento de mejores ingresos y muy merecidos para las familias cafeteras. Hoy, además, el impacto de unos mejores precios del café no es lo que fue en el pasado, cuando aportábamos el 70% de los ingresos extranjeros del país, cuando teníamos un alto impacto en el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia. Eso ya no es así, porque Colombia creció, se diversificó y tiene otras fuentes de ingresos. 

¿Cuál es el impacto del dólar en estos mejores precios?

El dólar ha impulsado esta situación de mejores precios. Esta moneda se ha venido fortaleciendo contra el peso. Esto quiere decir que recibimos más pesos por cada dólar que conseguimos con las exportaciones, y eso también ha venido ayudando. Esto es producto, un poco, de la pérdida del grado de inversión y de otros factores que se han venido conjugando. Sin embargo, eso, multiplicado por US$2, todavía no quiere decir que los precios estén volados.

Si uno revisa de verdad, puede ver que hace seis años el precio en la bolsa era de US$2 y en ese entonces nadie habló de bonanza, por lo que buena parte de esta mejora en los precios internos es producto del alza del dólar. 

¿Los cafeteros sentirán el aumento de los precios?

Para el cafetero esto se irá materializando en la medida que vayamos vendiendo el café a estos niveles y vayamos recolectando ingresos. Hay que guardar cierta calma y tranquilidad, pero hay que pensar en el futuro.

Hay que resaltar que este momento es muy distinto a los anteriores y tenemos que tener claridad sobre qué pasó en 1975, cuando hubo un alza de precios; o en 1986, cuando hubo un alza de precios por una helada y una sequía, o en 1997, cuando hubo una pequeña helada. En ese entonces, al productor simplemente se le subía un poco el precio interno y buena parte de esos mejores precios los recogía el Fondo Nacional del Café, los guardaba y después los utilizaba para acolchonar las caídas de precios. Dado el estado actual de las cosas, el Fondo Nacional de Café no está en la capacidad, ni está autorizado a recoger más que los 6 centavos de la contribución cafetera. De estos, le da medio centavo al Fondo de Estabilización de los Precios del Café. Es decir, casi toda la plata irá al bolsillo del cafetero. 

Esto quiere decir que, por primera vez, es el cafetero quien tendrá la decisión de qué hacer con esa plata. La decisión no la tomará el Fondo Nacional del Café, la Federación de Cafeteros ni el Gobierno Nacional.  

¿Cómo califica este cambio en el destino de los ingresos?

Hoy los mejores precios van a estar en los bolsillos de los cafeteros. Yo no lo considero ni bueno ni malo. Personalmente, creo que hay necesidad de montar unas campañas profundas para que el cafetero invierta en lo suyo, que es la finca, su cafetal, sus cosas. Si algo queda, hay que proponer una gama y una opción distinta de ahorro. Se podría utilizar, por ejemplo, para comprar desde ya los fertilizantes para los próximos dos años, ahorrar en el Fondo de Estabilización para que tengan un colchón el día que los precios se devuelvan. También se podría sacar una línea especial y empezar a trabajar los Beneficios Económicos Periódicos (BEPS), para que la gente pueda ir ahorrando para su retiro.

¿Hasta cuándo podría verse el mejor precio del café?

Hay que esperar a ver qué tan largo va a ser este tipo de fenómeno. Yo pensaría que esto va a tomar tranquilamente un año o más, antes de ver un horizonte distinto en materia de producción de café. Estos mejores precios del café son bienvenidos por el cafetero. Hay que esperar que tengamos un impacto de largo plazo y que el ingreso llegue a las zonas cafeteras. 

¿Cuál ha sido el impacto del cambio climático en Brasil?

Desde 2017 estaba claro que una situación de estas podría presentarse en cualquier momento. Lo de Brasil ha sido una sequía, luego otra sequía y una helada. La pregunta es si lloverá en septiembre y qué pasará si no sucede, por lo que la preocupación va más allá de una cosecha. 

Lo voy a decir en estos términos: ya la cosecha de 2022 está suficientemente afectada. Hablando con un exportador privado de Brasil, me decía que en la cosecha de 2020, que fue una de las más grandes, a cada planta le crecieron más o menos 12 o 13 entrenudos (es decir, la parte del tallo comprendida entre dos nudos). En los conteos que ellos hicieron este año, dada la sequía, no se llegaba a ocho entrenudos. Esto significa que el árbol venía afectado. 

¿Esto se está dando en todos los cultivos de Brasil?

Hay que aclarar que todo esto se está presentando en la zona del café arábica, mientras que la zona de Brasil donde está el café robusta está tranquila. 

Brasil va a producir los mismos 20 millones de sacos de café robusta. El tema es de café arábico, que es, de alguna forma, compañero del resto de los cafés de mejor calidad. Entonces, este 2022 podría haber problemas si toca hacer esqueletamiento, es decir, corte de árboles. 

¿Cuándo se podría ver una recuperación?

Veremos una recuperación en 2023-2024, si de aquí a eso no hay otra crisis en Brasil y nos empezamos a enredar mundialmente, ya que el gran activo mundial que tiene la caficultura es el crecimiento del consumo. 

¿Cómo se está sintiendo el impacto del cambio climático en Colombia?

El tema del cambio climático lo hemos venido sintiendo en Colombia. En la zona central ha llovido más de lo que normalmente llueve y hemos tenido menos florescencias y unas producciones más pequeñas. Todo esto tiene un nombre y el nombre es “cambio climático”. 

¿Están trabajando en proyectos que mitiguen el cambio climático?

Estamos trabajando en proyectos para el cambio climático. Desde hace dos años, en la Federación tenemos un área que está encargada única y exclusivamente de todo este tema de medio ambiente. Estamos ad portas de firmar un memorando de entendimiento con el Ministerio de Medio Ambiente, orientado a mirar cómo hacemos proyectos de siembra de árboles, de descontaminación de quebradas y de zonas. A nivel internacional, vamos a arrancar un trabajo con Nestlé de siembra de árboles.