Reapertura de bares: “Por ahora no hay recuperación ni ganancias”
¿Cuántos establecimientos cerraron durante la pandemia?
Antes de la pandemia teníamos cerca de 76.000 establecimientos nocturnos en el país que estaban identificados con la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU) 5630, correspondiente al expendio de bebidas alcohólicas. Hoy, después de la pandemia, cerraron definitivamente cerca del 30% de estos.
Ante la crisis, ¿qué estrategias adoptaron?
Los afiliados de Asobares decidimos voluntariamente cerrar los establecimientos en marzo de 2020, pero jamás imaginamos que sería por tanto tiempo. Si vemos, solo hasta hoy ciudades como Bogotá están empezando a reactivarse. Han sido 15 meses de arduo trabajo, en el que hemos intentado buscar una forma de alivianar, sobre todo, los costos operacionales: arriendos, nómina, servicios públicos, etc.
Con respecto a los costos operacionales, como arriendos y nóminas, ¿cómo han sobrellevado la situación?
Lastimosamente sobre los arriendos no logramos mayor cosa el año pasado. Únicamente tuvimos dos meses en los que no se generó el Impuesto de Valor Agregado (IVA) para los arriendos. Y, en lo que respecta a las nóminas, nuestro logro más significativo tuvo que ver con la Ley 2060 de 2020, que modificó el Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF) y nos permitió obtener auxilios directos a la nómina. Sin embargo, cuando dicha normativa entró en vigor, ya muchos establecimientos habían cerrado, despedido personal o suspendido sus contratos.
¿Los créditos otorgados por el Gobierno y otras entidades fueron efectivos para aminorar la carga de los empresarios?
El Gobierno Nacional y algunas entidades emitieron líneas de crédito o subsidios adicionales a los que otorgaba el Fondo Nacional de Garantías o Bancoldex, como Bogotá responde o Colombia responde. Sin embargo, estos no llegaron a los bares por ser negocios de alto riesgo, así que su impacto fue casi nulo.
En algunas ciudades, como Nueva York, se aprobaron medidas para volcar al menos parte de la economía nocturna a espacios a cielo abierto. ¿En Colombia ocurrió algo similar?
Bogotá ha sido ejemplo, de hecho, con el tema de Bogotá a cielo abierto. Sin embargo, el problema de los espacios abiertos es que funcionan exclusivamente para establecimientos gastronómicos. Los bares y las discotecas no pueden desplazarse a las calles por el ruido y el consumo de licor, por ejemplo. De forma que, aunque no negamos la importancia de este modelo en la reactivación económica, sí creemos que ha sido poco útil para establecimientos sin oferta gastronómica.
¿Cuántos establecimientos se reactivaron gracias al programa Bogotá a cielo abierto?
Según las cifras de la Secretaría de Desarrollo Económico, con este programa se reactivaron casi 8.000 establecimientos. Pero este número tan amplio no correspondía solo a establecimientos con espacios abiertos. Es decir, Bogotá a cielo abierto activaba tanto establecimientos con zonas abiertas (antejardines, calles cerradas, terrazas) como establecimientos cerrados que contaban con todas las medidas de bioseguridad.
¿Cuál es la importancia de los bares, restaurantes y gastrobares en la generación de empleo?
Nuestra industria está compuesta sobre todo por pequeños establecimientos. En promedio, cada uno tiene entre 6 y 10 empleados, así que la importancia en la generación de empleo es considerable. De acuerdo con un estudio de mercado laboral que hicimos en Asobares, durante la época en la que Bogotá reactivó restaurantes y gastrobares, por cada empleo directo generado por nuestro sector se generaron 2.4 empleos indirectos, que correspondían a proveedores, empleados logísticos, empleados de seguridad, etc.
¿Qué porcentaje de establecimientos reabrió en Bogotá desde el 8 de junio, fecha en la que se permitió a bares y gastrobares funcionar hasta la 1:00 am?
La reactivación ha sido más bien lenta. No fue como esperábamos. Tenemos, además, un grave problema con el orden público, debido al Paro Nacional. En Bogotá han abierto cerca de 700 establecimientos y se han generado aproximadamente 3.000 empleos directos y 2.000 indirectos. Con la extensión del horario hasta la 1:00 am, los gastrobares que ya venían funcionando tuvieron un incremento del 25% en sus ventas. Por ahora, estamos en una fase de sostenibilidad: ni recuperación, ni ganancia.
¿Qué sucedió en otras ciudades durante estas dos semanas de reapertura?
En Manizales se reactivaron cerca de 200 establecimientos y 1.200 empleos. En Montería se generaron casi 5.000 empleos. En Cali se activaron 670 establecimientos y aproximadamente 10.000 empleos directos e indirectos. En Valledupar se reabrieron 139 establecimientos y casi 700 empleos. En Neiva se reactivaron 122 establecimientos y se generaron cerca de 3.000 empleos directos e indirectos.
Cali es una de las ciudades con una escena nocturna más fuerte y ha sido epicentro de las protestas. ¿Cómo va la reactivación allí?
Cali es una de las ciudades a las que más le hemos apostado en esta reactivación. De hecho, será el lugar de la Expobar 2021. Esperamos que el recaudo sea amplio y que la generación de empleo incremente.
¿Cuáles son los retos y las expectativas de Asobares en lo que queda del año?
Recuperar la normalidad de los horarios y, con estos, el funcionamiento usual de los lugares. En Bogotá, particularmente, no solo esperamos recuperar el horario de cierre usual —es decir, las 3:00 am—, sino el que permitía el programa Sello Seguro, que operó hasta antes de empezar la pandemia. Este otorgaba a los establecimientos que cumplieran ciertos requisitos (convenio de taxis, convenio de parqueadero, póliza civil y personal capacitado en primeros auxilios, entre otros) la posibilidad de cerrar a las 5:00 am y de ser incorporados en programas institucionales de turismo nocturno.