Deuda externa colombiana registró un crecimiento de 7,2% en un año
De acuerdo con el último reporte mensual del Banco de la República, publicado el 9 de septiembre de 2021, la deuda externa colombiana fue de US$ 157 mil millones en junio de este año, equivalente al 51,7% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta cifra representó un aumento del 7,2% frente al mismo periodo de 2020, cuando alcanzó un valor de US$ 147 mil millones. Asimismo, evidenció un leve aumento con respecto a mayo de este año, al pasar de US$ 157.488 a US$ 157.492 mil millones.
Aunque el porcentaje del PIB en deuda externa en junio se mantuvo igual al registrado en mayo de 2021, vale la pena recordar que, durante el año pasado, dichas obligaciones pasaron del 51,7% en enero de 2020 al 56,8%, en diciembre de 2020. Sin embargo, el informe registró que al cierre del sexto mes de este año las obligaciones a nivel internacional regresaron por segundo mes consecutivo al mismo punto de enero de 2020, es decir en 51,7% (ver gráfico).

Así está compuesta la deuda externa colombiana
Al analizar la composición de la deuda externa, se destaca que el 58,4% correspondió a la deuda pública, es decir, a todas las obligaciones que fueron contratadas directamente por el Gobierno Nacional. Este ítem tuvo un valor de US$ 92 mil millones, de los cuales US$ 878 millones son de corto plazo (pago en un año o menos) y US$ 91.100 millones de largo plazo (pago en más de un año).
Sobre la deuda pública, el Emisor compartió que “del saldo de la deuda contratada a largo plazo, el 74% está en cabeza del Gobierno Central, seguido por las entidades descentralizadas nacionales que responden por el 18%, y el restante 8% corresponde a obligaciones de otros deudores”.
El 41,6% restante, equivalente a US$66 mil millones, correspondió a la deuda privada, es decir, a las obligaciones que los agentes privados adquirieron con no residentes sin garantía del sector público.
De acuerdo con el informe publicado, la mayor parte de la deuda por instrumentos (mecanismos de financiación) se concentró en los préstamos, con un valor de US$88.209 millones. Le siguieron los bonos, con un total de US$57.810, luego los créditos comerciales, con US$4.039 millones, y otros instrumentos, con US$7.433 millones.