La carga movilizada por las zonas portuarias del país no se ha recuperado
De acuerdo con el Boletín Estadístico del Tráfico Portuario en Colombia, publicado por la Superintendencia de Transporte (entidad adscrita al Ministerio de Transporte), entre enero y junio de este año se movilizaron 81,1 millones de toneladas a través de tres zonas portuarias del país: Región Caribe, Región Pacífica y Río Magdalena. Esto representó una disminución de 10%, es decir, 8,8 millones de toneladas menos frente al mismo periodo del 2020, cuando se transportaron 90 millones de toneladas.
Durante los primeros seis meses de este año, la zona portuaria de la Región Caribe movilizó 71,1 millones de toneladas, seguida de la zona portuaria de la Región Pacífico, con 8,8 millones de toneladas, y la zona portuaria del Río Magdalena, con 1,18 millones de toneladas (ver tabla).

De las tres zonas portuarias, las de la Región Caribe y la Región Pacífica presentaron una disminución del 11% y el -1%, respectivamente, en las toneladas movilizadas durante los seis primeros meses de este año, frente al mismo periodo de 2020. En cambio, la del Río Magdalena registró un aumento de 47,9%.
A su vez, la cantidad total de toneladas registradas durante el primer semestre de este año –81,1 millones de toneladas– estuvo un 16,8% por debajo del total trasladado durante el mismo periodo de 2019, cuando se movieron 96,7 millones de toneladas.
Desafíos de las zonas portuarias nacionales
Las cifras consolidadas en el reporte no van en línea con el impacto que deberían tener las zonas portuarias en el crecimiento económico del país, de acuerdo con Juan Harvey Castro Trujillo, docente del Programa de Finanzas de la Universidad El Bosque. Castro resaltó que “el papel más importante de [los puertos] está en el desarrollo económico del país, ya que son una plataforma clave para la distribución de las mercancías a los diferentes centros de negocios del país”.
Dado el comportamiento de las zonas portuarias del país, Castro destacó que estas infraestructuras tienen varios retos, entre los que se destacan cuatro:
- Minimizar el impacto de la contaminación ambiental, a través de una buena disposición final de las basuras y los desechos generados por la operación.
- Mejorar la recepción de los portacontenedores, que cada vez son de mayor tamaño.
- Optimizar el “acceso y uso de las tecnologías de la información para un eficiente desarrollo de procesos virtuales y su trazabilidad, mejorar en la prestación de los servicios portuarios y aumentar los volúmenes de las cargas internacionales”, añadió el analista.
- Mejorar la eficiencia de los procesos de comercio exterior. Esto se puede conseguir utilizando metodologías ágiles y sistemas de información, que permitan un flujo eficiente y garanticen que las mercancías lleguen a su destino final sin contratiempos.
Participación de las zonas portuarias
Durante el periodo de enero a junio de 2021, las instalaciones portuarias (es decir, las infraestructuras que conforman las zonas portuarias del país) de Cartagena, Ciénaga y Guajira fueron las que tuvieron la mayor contribución en el tráfico portuario, con 28%, 21% y 13%, respectivamente. En cambio, las de Río Magdalena (0,1%), Tumaco (0,3%) y San Andrés (0,3%) anotaron la menor participación.
En relación con esto, Castro Trujillo afirmó que: “hay que analizar cada una de las ventajas que tiene cada puerto. Por ejemplo, Cartagena para recibir turistas, Santa Marta en capacidad de almacenaje de contenedores, Barranquilla como el puerto más moderno y Tumaco para la exportación de crudo. Todo eso sin dejar de ver la ubicación geográfica estratégica con la que cuenta el puerto de Buenaventura, el cual es más atractivo para Estados Unidos y la Unión Europea, pues mueve el 60% de la carga que ingresa a nuestro país y tiene un alto potencial para recibir graneles”.