La ruta que se debería seguir para aumentar el empleo formal en Colombia
De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la informalidad para las 23 ciudades y áreas metropolitanas alcanzó 48,1% en el trimestre que va de agosto a octubre del 2021.
Las ciudades que registraron la mayor proporción de informalidad durante el periodo analizado fueron Cúcuta, con 69,6%; Sincelejo, con 66,9%, y Santa Marta, con 65,2%. En cambio, las que tuvieron la menor proporción de informalidad fueron Manizales, con 35,4%; Pereira, con 40,7%, y Medellín, con 41,1%.
Teniendo en cuenta el nivel que ha alcanzado la informalidad y su impacto negativo en la economía, Más Colombia le consultó al Consejo Privado de Competitividad (CPC) y a Stefano Farné, director del Observatorio del mercado de trabajo y la seguridad social de la Universidad Externado de Colombia, sobre algunas recomendaciones para promover la generación de empleo formal en Colombia.
La visión del Consejo Privado de Competitividad
De acuerdo con el Consejo Privado de Competitividad, en el Informe Nacional de Competitividad 2021-2022 se destacan seis recomendaciones en materia de generación de empleo formal:
1. Cambiar la fuente de financiación de los costos laborales no salariales, es decir, los pagos y contribuciones adicionales que se calculan como porcentaje de salario del trabajador. Algunos de ellos son las contribuciones a riesgos laborales, salud y pensiones, los pagos de parafiscales, cesantías, primas, vacaciones e incapacidades, entre otros rubros que se deben asumir como parte de la nómina.
El Consejo Privado de Competitividad plantea que estos deberían ser financiados con recursos provenientes de impuestos generales y no de las empresas y empleados, como ocurre actualmente.
Asimismo, el organismo recomendó desvincular el sistema de protección social de la relación laboral. Con este propósito, propuso “avanzar hacia esquemas de cobertura universal de la protección social que no sean financiados con aportes de empleados ni empleadores, sino con recursos provenientes del presupuesto general”.
2. Mejorar la calidad y pertinencia del capital humano y la productividad laboral.
Por considerar que es fundamental aumentar la calidad y pertinencia del recurso humano, el CPC recomienda incluir al sector privado en el diseño de los programas técnicos, tecnológicos y de formación para el trabajo.
3. Acordar un nuevo mecanismo para la fijación del salario mínimo. En este punto, el Consejo Privado de Competitividad propuso garantizar que el incremento al salario mínimo anual en términos reales no supere el nivel de la inflación y la productividad.
4. Reducir las barreras de empleabilidad que afectan a grupos demográficos específicos, como las mujeres y los jóvenes. En este punto, el CPC recomendó poner en marcha estrategias que permitan generar empleo en el corto plazo y que derriben las barreras estructurales de participación y empleabilidad para estos grupos poblacionales.
Entre las estrategias que planteó están apostarles a alianzas con el sector privado para crear oportunidades de primer empleo para los jóvenes y promover la valoración social y económica del trabajo del cuidado y su distribución equitativa, lo que incluye la prestación efectiva de servicios de formación, profesionalización y atención a quienes ejercen estas tareas, que en el caso de Colombia son principalmente mujeres.
5. Mejorar el funcionamiento de los servicios de intermediación laboral del Servicio Público de Empleo (SPE). Al reps6, el CPC recomendó articular la red de prestadores del SPE y vincular la información sobre la oferta y la demanda de vacantes laborales, para que esté a disposición de las personas que buscan trabajo y de las empresas que requieren talento humano.
La visión de Stefano Farné, director del Observatorio del mercado de trabajo y la seguridad social de la Universidad Externado de Colombia
Para Farné, la formalización de una economía en el largo plazo depende de las apuestas que se hagan para aumentar la productividad. Por está razón, consideró que el tema de costos laborales, por ejemplo, debe pasar a un segundo plano.
Teniendo en cuenta lo anterior, Farné afirmó que los trabajadores deben apostarle a educarse tanto como sea posible. En relación con las empresas, planteó que es conveniente que envíen a sus trabajadores a mejorar sus capacidades y que inviertan, por ejemplo, en máquinas modernas. Y, en lo que se refiere al Estado, subrayó la importancia de construir carreteras y mantener en buen estado las existentes, con el fin de que hayan procesos logísticos óptimos les permitan a las empresas tener mayor productividad.
Además de lo anterior, Farné explicó que “la informalidad es un fenómeno complejo, ya que hay personas y empresas que son productivas, pero deciden evadir la seguridad social u otras reglas que tienen un costo. Entonces, otra forma de reducir la informalidad es hacer fiscalización. Por ello, la Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales de la Protección Social (UGPP) hace años está fiscalizando personas y empresas, lo cual ha generado que muchos empiecen a cotizar para salud y pensión. Esta es una medida para el corto plazo”.