“Países en desarrollo corren el riesgo de quedarse atrás en la recuperación económica”: OCDE
Según el último informe de la Organización para el Comercio y el Desarrollo Económicos (OCDE), OECD Economic Outlook, Vol 2021, Number 2, la recuperación mundial sigue avanzando, pero ha perdido impulso y se está volviendo cada vez más desequilibrada. De acuerdo con el documento de la OCDE, algunos países de la economía mundial se están recuperando a buen ritmo, mientras que otros, especialmente los países de bajos ingresos, corren el riesgo de quedarse atrás.
Según la OCDE, se prevé que la mayoría de las economías avanzadas regresen a sus niveles de producción anteriores a la pandemia en 2023, pero con una mayor deuda. En cuanto a las economías emergentes, es probable que se produzca una recuperación total en algunas de ellas, pero lo más probable es que en la mayoría de casos, y particularmente en los países de ingresos más bajos, la producción no cumpla con los niveles previos a la pandemia, lo cual tendrá efectos importantes en los ingresos a largo plazo.
Medidas para la recuperación económica propuestas por la OCDE
De acuerdo con el documento de la OCDE, la recuperación económica y el mejoramiento de las perspectivas de crecimiento requieren políticas de apoyo. Algunas de las que propuso el organismo internacional son:
- Fortalecer los esquemas de vacunación. La máxima prioridad política, según la OCDE, debe ser garantizar que las vacunas se produzcan y distribuyan lo antes posible en todo el mundo, incluidas las dosis de refuerzo. Esto salvará vidas, preservará los ingresos, permitirá que las fronteras se vuelvan a abrir de forma segura y ayudará a aliviar las limitaciones de suministro, aseguró el organismo.
- Control a la inflación. Para la OCDE, los responsables de las políticas monetarias de cada país deberán evaluar hasta qué punto se debe tolerar el desbordamiento de las metas de inflación. Si la recuperación avanza según lo proyectado, sugiere adoptar estrategias para moderar la inflación durante los próximos dos años, al menos en las economías avanzadas.
- Distribución adecuada del gasto público. En el documento, la OCDE plantea que la distribución del gasto público deberá seguir siendo flexible y que los países deberán evitar a toda costa retirar los apoyos que se otorgaron para hacer frente a la crisis provocada por la pandemia. Asimismo, considera que deberán hacer esfuerzos para garantizar la sostenibilidad del gasto público y avanzar en la transición energética, en aras de mantener la confianza.
- Políticas sociales. Según la OCDE, se deberán implementar reformas efectivas y bien enfocadas para hacer frente a la baja productividad y a los altos índices de desempleo que, además de agravarse con la pandemia, obedecen a problemas estructurales de vieja data. El organismo internacional aseguró que el apoyo continuo a los hogares de bajos ingresos es fundamental para inyectar dinamismo a la economía y fortalecer la demanda.
¿Cuál es la perspectiva económica de Colombia según la OCDE?
De acuerdo con el informe, para 2022 se prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia crezca un 5,5% y, para 2023, un 3,1%. La OCDE señaló que el consumo privado es el factor principal de la recuperación económica y que este se ha visto un poco rezagado por la lenta recuperación del empleo. Mientras el PIB se expandió un 5,7% en el tercer trimestre de 2021, los empleos perdidos siguen sin recuperarse. “Se prevé que el mercado laboral se recupere a un ritmo considerablemente más lento y que los niveles de empleo pre-pandémicos se logren recuperar solo a mediados de 2023”, destacó la OCDE.
En cuanto a la política fiscal, el documento señaló que la nueva reforma tributaria mantendrá los apoyos a los hogares más vulnerables en 2022 y dará comienzo a un ajuste fiscal que se intensificará en 2023. Sin embargo, la OCDE insistió en que la estabilización de la deuda requerirá esfuerzos adicionales, como el aumento del recaudo y la creación de un sistema fiscal progresivo.
El documento de la OCDE también hizo hincapié en que los desafíos en materia de pobreza, desigualdad, informalidad del mercado laboral y educación no deben perderse de vista. Aunque estos fenómenos son de larga data en el país, se hicieron más profundos con la crisis generada por la pandemia.
Según el organismo, la curación de estas cicatrices requerirá un gasto público adicional en materia de protección social, salud y educación. De ahí la importancia de empezar a avanzar en al menos cuatro frentes:
- Una reforma más profunda del sistema tributario, que elimine o reduzca las exenciones generalizadas y las tasas de tributación especiales para ciertos sectores.
- Una reforma significativa del sistema de pensiones, que aumente la cobertura y reduzca la pobreza, especialmente entre las personas mayores.
- Una reforma estructural del mercado laboral, que incremente los incentivos para la creación de empleo formal, apoye la productividad y fortalezca la competitividad del país.
- Una ampliación de los registros de tierras rurales, que permita reducir y controlar la deforestación.