La inflación en América del Sur supera la de la crisis de 2008: CEPAL
Luego de haber alcanzado niveles de inflación históricamente bajos durante 2020, las economías de América Latina y el Caribe han experimentado un incremento significativo de esta variable en 2021. Según el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2021, emitido esta semana por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en mayo de 2020 la inflación se ubicó en 1,9%, el menor valor observado en la región durante la última década. A cierre de ese año, la inflación ascendió a 3%, manteniéndose en niveles bajos.
Sin embargo, desde el primer trimestre de 2021 la inflación regional ha aumentado, a raíz de los efectos negativos de la pandemia y de problemas que venían desde antes, como el bajo crecimiento económico, la escasa capacidad para crear empleos, los elevados niveles de desigualdad y la volatilidad cambiaria.
De hecho, a septiembre de 2021, la inflación de América Latina y el Caribe se ubicó en 6,4%, la mayor cifra registrada en la región desde 2008, cuando, a raíz de la crisis financiera mundial, fue de 6,9%. El reporte de la CEPAL señaló que, si bien el alza de la inflación se ha presentado en todas las subregiones, las economías de América del Sur son las más afectadas.
Para el tercer trimestre de 2021, la inflación de América del Sur alcanzó el 7%, lo que supone un aumento de 3,9 puntos porcentuales (pp) con respecto al mismo periodo del año anterior. En cambio, las economías de Centroamérica y México registraron una inflación del 5,3% en el mismo trimestre, para un aumento de 2,2 pp frente al mismo período de 2020, y las del Caribe una de 4,2%, es decir, 2pp más alta que en el mismo período de 2020.
“Un elemento que vale la pena destacar es que, pese al alza de la inflación observada en el último año, solo la subregión compuesta por las economías de América del Sur supera los niveles de inflación durante la crisis financiera mundial de 2008”, señaló la CEPAL.
Desagregado por bienes y servicios, los alimentos y la energía han mostrado mayores tasas de inflación durante los últimos meses. Según la CEPAL, “entre diciembre de 2020 y septiembre de 2021, los precios del petróleo West Texas Intermediate (WIT) se han incrementado un 54,6%. Esto contrasta con la evolución que este indicador registró durante 2020, cuando acumuló una caída de más del 20%. Por su parte, alimentos como la carne o el trigo han mostrado un incremento de la inflación en los primeros nueve meses de 2021, de un 3,5% y un 13,3%, respectivamente”.
El reporte también destacó que el desabastecimiento de insumos a nivel mundial y el alza de los fletes han ocasionado un aumento en los precios de varios bienes y, en consecuencia, han contribuido al incremento de la inflación. Varias economías, según la CEPAL, han presentado una disminución en la disponibilidad de materias primas, insumos e incluso inventario. “Las mayores restricciones están asociadas a la falta de materiales de construcción, repuestos, maquinaria y equipo. De igual forma, se han producido déficits en el suministro de plásticos y aceites para los sectores industriales”, concluyó el reporte.