Asia sigue dominando la producción acuícola y pesquera del mundo
Este año fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como el Año Internacional de la Pesca y la Acuicultura Artesanales. La declaratoria podría parecer trivial, si no fuera por la inclusión en la dieta de una cantidad cada vez mayor y más diversa de animales acuáticos y algas, un fenómeno que se presenta en todo el mundo.
Desde el 2002, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publica cada dos años el informe titulado El estado mundial de la pesca y la acuicultura, el cual da a conocer las cifras del sector, sus ventajas y desafíos. A continuación, le presentamos las más relevantes.
La producción pesquera y agrícola mundial supera las 200 millones de toneladas
De acuerdo con el organismo internacional, la producción pesquera y acuícola mundial ascendió a 214 millones de toneladas en 2020. De estas, 178 millones de toneladas correspondieron a animales acuáticos y 36 millones de toneladas a algas.
Lo anterior se debió en buena medida al crecimiento de la acuicultura, que en 2020 alcanzó un valor total de 281.500 millones de dólares a nivel mundial. Con excepción de África, la producción acuícola creció en todas las regiones del globo. Chile, China y Noruega fueron los países donde la tendencia de crecimiento fue más pronunciada.
Pese a lo esparcida que está la producción acuícola, Asia mantiene un papel dominante, al producir el 91,6% del total. Este continente también posee la mayor flota pesquera, con alrededor de dos tercios del total mundial.
La importancia del sector pesquero y acuícola se refleja en la cantidad de personas que dependen económicamente de él alrededor del mundo. El organismo internacional estima que, “con [la] inclusión de los trabajadores del sector secundario y de subsistencia, y de los familiares a su cargo, se estima que unos 600 millones de medios de vida dependen, al menos parcialmente, de la pesca y la acuicultura”.
Viene creciendo tanto la producción como el consumo
La producción pesquera y acuícola mundial viene creciendo. Se estima que, en el futuro, jugará un papel cada vez más preponderante en el suministro de alimentos y en la nutrición de la población mundial.
Mientras que en la década de 1960 el consumo per cápita de animales acuáticos era de 9,9 kilogramos, en 2020 fue de 20,2 kilogramos. Y se espera que siga creciendo. Según la FAO, “se prevé que el aumento de los ingresos y la urbanización, las mejoras en las prácticas posteriores a la captura y los cambios en las tendencias alimentarias producirán un incremento del 15% del consumo de alimentos acuícolas, a fin de suministrar de media 21,4 kg per cápita en 2030”.
Si bien este comportamiento del consumo representa una oportunidad para las regiones y las comunidades que se dedican a estas actividades económicas, también genera preocupación por su posible efecto medioambiental.
Los recursos pesqueros continúan descendiendo
Factores como la pesca excesiva, la contaminación y una planeación deficiente, han generado un descenso considerable de los recursos pesqueros globales. “La proporción de poblaciones de peces que se encuentran en niveles biológicamente sostenibles disminuyó hasta el 64,6% en 2019, es decir, un 1,2% menos que en 2017”, indica la FAO.
Desde hace varios años, se han anunciado esfuerzos por reducir la flota pesquera mundial, que han resultado en acciones considerables por parte de China y algunos países europeos. Como resultado, en 2020 se redujo en 10% el número de embarcaciones de pesca, en comparación con las que había en 2015, hasta situarse en 4,1 millones.
Esta reducción es positiva, pero no necesariamente significa una menor presión sobre los recursos naturales, pues puede haber, a la par, una aumento en la eficiencia de las embarcaciones.
A la fecha, los motivos de preocupación persisten y las poblaciones que se dedican a la pesca artesanal y de pequeña escala insisten en que cada vez es más difícil realizar su labor.