Según informe del DANE y el Ideam, los bosques naturales sostienen el sector forestal
La última actualización de la Cuenta Ambiental Económica de Bosque (CAE-B), realizada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y el Instituto de Hidrología, Metereología y Estudios Ambientales (Ideam), reveló los activos de bosque, otros recursos boscosos y maderas con los que cuenta el país. Según Ricardo Valencia Martínez, subdirector del DANE, este documento integra coherentemente la información ambiental —stock de los activos ambientales, inventarios de recursos naturales, registro de extracción de recursos, etc.— con la información económica —sistema de cuentas nacionales, valor agregado, producción, consumo, Producto Interno Bruto (PIB), etc.—.
El informe presenta los resultados sobre activos de la tierra, que incluyen bosques naturales, plantaciones comerciales y otras tierras boscosas, y activos maderables. Al respecto, concluyó que, durante el período 2012-2018, hubo un incremento de 49,9% en la superficie de plantaciones forestales, lo cual refleja los esfuerzos dirigidos al aumento del área plantada como parte de las estrategias para reducir la presión sobre los bosques naturales y para promover la competitividad del sector forestal en el país. Sin embargo, esta cifra es baja frente al stock total de bosques naturales y otras tierras boscosas, sobre los que recae la presión por la extracción de madera.
- Activos de la tierra (bosques naturales, plantaciones comerciales y otras tierras boscosas)
Los activos de la tierra incluyen bosques naturales, plantaciones comerciales y tierras boscosas. Según el informe, los bosques naturales son tierras que tienen como área mínima 1 hectárea y que contienen árboles de una altura superior a los 5 metros y de una cubierta de dosel superior al 30%.
Las plantaciones comerciales son siembras deliberadas de árboles cuyo propósito es, usualmente, la producción de madera.
Por último, las tierras boscosas son aquellas superficies forestales no clasificadas como bosques, con extensiones superiores a 0,5 hectáreas, árboles de más de 5 metros de altura y un dosel entre 5% y 10%, como los arbustales y la vegetación secundaria. No se incluye como activo de la tierra ninguna superficie que tenga un uso predominantemente agrícola o urbano.
A principios de 2012, la Cobertura boscosa y Otras tierras boscosas ocupó un total de 70.279.807 hectáreas. Esta cifra equivale a un 61,6% de la superficie continental e insular del país, que, según los datos del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), es de 114.174.800 hectáreas. De las 70.279.807 hectáreas, el 86,1% es de bosques naturales (60.507.667 hectáreas), el 8,2% es vegetación secundaria (5.756.689 hectáreas), el 5,2% es de arbustales (3.629.233 hectáreas) y el 0,5% corresponde a plantaciones comerciales (386.218 hectáreas).
Para finales de 2018, en cambio, la Cobertura boscosa y de Otras tierras boscosas ocupó 69.237.663 hectáreas, correspondientes al 60,6% de la superficie continental e insular del país. Esto representa una caída de un 1,5% con respecto a 2012. La participación de los bosques naturales en las 69.237.663 hectáreas fue del 86,7% (60.025.731 hectáreas), la de la vegetación secundaria fue del 7,6% (5.294.775 hectáreas), la de los arbustales fue del 4,8% (3.338.025 hectáreas) y la de las plantaciones comerciales fue del 0,8% (579.132 hectáreas).
En el período de análisis todas las superficies boscosas presentaron reducciones —los bosques naturales un 0,8%, la vegetación secundaria un 8% y los arbustales un 8%—, salvo las plantaciones comerciales. Estas tuvieron un crecimiento de 192.914 hectáreas, al pasar de 386.218 hectáreas, en 2012, a 579.132 hectáreas en 2018. Esto representa un crecimiento del 49,9%.
Sin embargo, el documento destacó, primero, que aunque las plantaciones comerciales presentan una tendencia al incremento, aún tienen muy baja participación y, segundo, que “el comportamiento descrito coincide con la tendencia histórica de la pérdida de bosque en el país”, señaló el informe.
- Activos maderables:
Se entiende por recursos madereros todos los árboles vivos o muertos, cualquiera sea su diámetro, la parte superior de su tronco, el largo de sus ramas o cualquier factor asociado que pueda aprovecharse como madera o combustible. Esta categoría incluye también Otras tierras boscosas y Recursos cultivados. En cambio, no se incluyen como recursos madereros disponibles aquellos árboles cuya tala, por orden legal, se encuentra limitada o prohibida.
Según el informe del DANE y del Ideam, a principios de 2012 se reportaron 15.300 millones de metros cúbicos (m3) de recursos madereros. La participación de los bosques naturales en esta cifra fue del 99,3% (15.200 millones de m3), la de las plantaciones forestales fue del 0,4% (66,1 millones de m3) y la de los arbustales fue de 0,2% (35,2 millones de m3).
Al cierre de 2018, se registraron 15.200 millones de m3 en recursos madereros. De estos, 15.100 millones de m3 fueron de bosques naturales (99,1%), 32,4 millones de m3 fueron de arbustales (0,2%) y 99,1 millones de m3 fueron de plantaciones forestales (0,7%).
Entre 2012 y 2018, hubo una reducción de 0,6% en el volumen del stock de activos maderables. Los bosques naturales pasaron de 15.200 millones de m3 a 15.100 millones de m3 y los arbustales pasaron de 35,2 millones de m3 a 32,4 millones de m3. En total, ambas reducciones representan una pérdida de 104 millones de m3. Por su parte, las plantaciones comerciales aumentaron de 66,1 millones de m3 a 99,1 millones de m3. Pese al incremento de aproximadamente 33 millones de m3, el informe señaló que, primero, este no contrarresta del todo la reducción de 104 millones de m3 y, segundo, que la participación de las plantaciones comerciales en el total de los activos maderables sigue siendo muy baja, de apenas el 0,7%.
En cuanto a la extracción de madera, el informe destacó que, para el mismo período de evaluación, la tendencia fue decreciente. Mientras que en 2012 la extracción de madera reportada fue de 15.026.841 m3, en 2018 esta descendió a 13.418.982 m3. En ambos años, las coberturas naturales —bosque natural y arbustales— fueron la mayor fuente de suministro, con 65,1% (8.741.923 m3 ) y 13,9% (1.869.984 m3), respectivamente,mientras que “las plantaciones forestales tuvieron una participación de 20,9% en la extracción total de madera”, señaló el informe.
En este sentido, mientras los bosques naturales representaron el 99,1% de los recursos madereros al cierre 2018 y generaron el 65,1% de la madera que se extrae en el país, las plantaciones forestales representaron apenas el 0,7% de dichos recursos y suministraron el 20,9% de la madera extraída. A raíz de esto, el informe recomendó “continuar con la política de promoción al establecimiento de plantaciones forestales a fin de lograr una reducción efectiva en las presiones por uso, ejercidas sobre las coberturas naturales”.