¿Funciona el cannabis en mascotas? Estudio en Bogotá revisa 180 casos y reporta evolución favorable en la mayoría de animales
El uso de derivados de Cannabis sativa en medicina veterinaria comienza a llamar la atención de investigadores y profesionales. El cannabis en mascotas está siendo estudiado como apoyo para controlar síntomas en perros y gatos con distintas enfermedades.
En consultas veterinarias de Bogotá hablar sobre cannabis en mascotas comienza a sonar más de lo que se tenía pensado, especialmente cuando se trata de animales con enfermedades crónicas o dolores que no dan tregua. Un artículo publicado en la Agencia de Noticias de la UNAL, mostró un estudio que revisó 180 historias clínicas de perros y gatos tratados con derivados de Cannabis sativa encontró mejoría clínica en la mayoría de los casos al combinarlo con tratamientos tradicionales.
La investigación analizó registros de ocho centros veterinarios de la ciudad. En total se estudiaron 144 perros y 36 gatos que recibieron cannabinoides, principalmente cannabidiol (CBD), junto con medicamentos tradicionales.
Según los resultados, el cannabis en mascotas se utilizó para manejar síntomas relacionados con tumores, fracturas, enfermedades articulares, convulsiones y procesos inflamatorios persistentes.

El estudio desarrollado por Juan Esteban Samacá Roberto, magíster en Ciencias – Farmacología de la UNAL, también mostró por qué el tema empieza a discutirse más. De acuerdo con la Encuesta Multipropósito del DANE, más de un millón de hogares en Bogotá tienen al menos una mascota. Esa realidad ha aumentado la búsqueda de alternativas para tratar enfermedades que afectan a perros y gatos.
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¿Cómo actúan los cannabinoides en los animales?
Los derivados de Cannabis sativa contienen compuestos llamados cannabinoides. Entre ellos está el cannabidiol o CBD, uno de los más estudiados en medicina veterinaria.
Estos compuestos interactúan con receptores conocidos como CB1 y CB2, presentes en el sistema nervioso y en varios tejidos del organismo. Esos receptores forman parte del sistema endocannabinoide, una red biológica que participa en funciones como:
- La percepción del dolor.
- El control del apetito.
- La respuesta inflamatoria.
- Algunos procesos neurológicos.
Por esa razón, el cannabis en mascotas se ha empezado a evaluar como apoyo terapéutico en enfermedades que generan dolor crónico o inflamación prolongada.
En los casos revisados en el estudio, el tratamiento se administró principalmente por vía oral, en forma de gotas en solución oleosa, y siempre acompañado de medicamentos convencionales como antibióticos o antiinflamatorios.
Resultados observados en perros y gatos
El análisis clínico mostró diferencias entre especies, aunque en ambos casos se registraron mejorías.
Entre los perros tratados con cannabis en mascotas, el 81 % presentó evolución favorable. Los diagnósticos más comunes estaban relacionados con fracturas, enfermedades articulares e inflamación persistente.
El resto de los casos se distribuyó de la siguiente manera:
- 15,4 % mostró mejoría parcial
- 4 % tuvo evolución desfavorable
En los gatos, los resultados fueron distintos. De los 36 pacientes analizados, el 97,2 % presentó evolución clínica favorable, mientras que un solo caso mostró mejoría parcial.

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Los veterinarios señalaron que el cannabis en mascotas se utilizó principalmente para controlar síntomas como:
- Dolor persistente
- Falta de apetito
- Náuseas y vómitos
- Ansiedad
- Malestar asociado a tratamientos oncológicos
En este tipo de pacientes, el objetivo no es reemplazar la medicina tradicional, sino ayudar a controlar los síntomas que afectan la calidad de vida del animal.
Otros tratamientos veterinarios en investigación como la cura de la ceguera con la piel de la tilapia
Mientras se estudia el uso de cannabinoides, también aparecen otras alternativas médicas en desarrollo. Una de ellas es la utilización de piel de la tilapia en procedimientos veterinarios.
En algunos estudios la piel de la tilapia se ha utilizado como material biológico para apoyar procesos de cicatrización o recuperación de tejidos. Se ha observado que la piel de la tilapia contiene colágeno y otras proteínas que pueden favorecer la regeneración celular. En ciertos casos clínicos se ha evaluado incluso su uso en tratamientos oculares para animales.
Aunque estos trabajos aún están en fase de estudio, algunos veterinarios analizan si la piel de la tilapia podría servir como apoyo en cirugías o lesiones que comprometen la superficie ocular de perros y gatos.

Falta de guías clínicas
A pesar del crecimiento de estas alternativas, el cannabis en mascotas todavía enfrenta varios desafíos en Colombia. Uno de ellos es la ausencia de guías clínicas oficiales que orienten su prescripción veterinaria.
Actualmente, muchos profesionales se apoyan en estudios científicos internacionales o en su propia experiencia clínica para definir aspectos como dosis, frecuencia y duración del tratamiento.
Además, la disponibilidad de productos es limitada. En el país solo un laboratorio cuenta con autorización del Instituto Colombiano Agropecuario para elaborar derivados de Cannabis sativa destinados a uso veterinario bajo formulación magistral.
Por esa razón, varios especialistas insisten en la necesidad de más investigación. El objetivo es contar con protocolos claros que permitan evaluar con mayor precisión el papel del cannabis en mascotas dentro de la medicina veterinaria moderna.
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