HomeIndustria“Comercio al por mayor y al por menor lideran el crecimiento económico del país”

“Comercio al por mayor y al por menor lideran el crecimiento económico del país”

Sebastián Zapata, fundador y CEO de la empresa de comercio rural ELEPHA, que cuenta con una red de 9.000 mujeres, habló con Más Colombia sobre el balance del sector comercio en 2021.

Después de un 2020 marcado por la pandemia, ¿qué tanto se recuperó el sector del comercio en 2021?

De acuerdo con las cifras del DANE, en lo corrido del año la economía colombiana ha tenido un crecimiento del PIB superior al 13%. 

El comercio al por mayor y al por menor viene liderando el crecimiento económico del país, con indicadores superiores al 33%. Varios factores contribuyen a estos resultados. Primero que todo, se hace una comparación con respecto al 2020, que tiene una base baja. Sin embargo, también hay hechos claros que jalonan el crecimiento: Días sin IVA, consumidores que tenían compras represadas, mayor confianza del público en general para salir a sitios públicos y mayor uso del crédito.

En 2020, el comercio electrónico tuvo un incremento significativo. ¿Cómo se comportó en 2021?

Debido al confinamiento que tuvimos que vivir durante la pandemia, el comercio tuvo que acelerar la implementación de sus canales de e-commerce. Durante el 2020, las ventas en línea lograron un total de 29 billones de pesos, superando en más de un 30% las ventas del 2019. 

De acuerdo con la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, el 2021 continuó mostrando una tendencia ascendente, con más de 72 millones de transacciones durante el primer trimestre, lo que representa un crecimiento del 78,8% frente al mismo periodo de 2020.   

Se proyecta que el e-commerce supere los $37 billones de pesos para el 2021, lo que significa un crecimiento de más del 35% con respecto a 2020. Es una tendencia que no solo se está dando en nuestro país, sino en toda la región.

¿Qué subsectores del comercio tuvieron un mejor comportamiento y cuáles han avanzado menos en la reactivación?

De acuerdo con los reportes de la agencia Raddar, las canastas de consumo que mejor dinámica registran son la de entretenimiento, en medio de un mayor aforo para eventos, y la de electrodomésticos. Estas estuvieron jalonadas por las jornadas de promociones y por el segundo día sin IVA. Así mismo, este año se ve una mayor asignación del gasto de los hogares en alimentos, teniendo en cuenta la alta inflación que presentan a nivel nacional. 

Ante el regreso de la presencialidad, los servicios vienen presentando un gran aporte a los gastos de los hogares, pues sus miembros están saliendo cada vez más a centros comerciales, restaurantes, viajes y otros. La recuperación también ha generado un mayor gasto de bienes durables, ya que estos gastos venían represados del año anterior.

¿Qué impactos concretos ha tenido la llamada crisis de los contenedores en el comercio de bienes importados?

Ha habido desabastecimiento de algunos productos. El impacto negativo en la oferta, a la par que estamos observando un aceleramiento en la demanda, lleva a un alza de precios, es decir, inflación. Es lo que estamos observando en nuestra actualidad: un alza generalizada de precios. 

Para los comerciantes que están viviendo sus “vacas gordas” en medio de la temporada de recuperación, el impacto es frustrante, pues los clientes están demandando productos, pero estos no están disponibles para la venta.

Por otra parte, economías como la colombiana dependen en algún punto de su cadena de suministro –de forma directa o indirecta de algún producto importado, llámese cartón, acero, algún repuesto… Esto significa que, así se tenga producción nacional, tarde o temprano los productos se van a ver impactados por la crisis de los contenedores.

Entonces, ¿puede decirse que la crisis de los contenedores también ha afectado la comercialización de artículos nacionales?

Sí. Como le decía, en algún momento de la cadena de suministro vamos a encontrarnos con que se requiere, de forma directa o indirecta, algún componente importado.

Industrias básicas, como la del transporte (falta de repuestos) y los empaques (falta o escasez de papel, cartón, plástico), entre otros ejemplos, afectan de forma transversal a muchas otras. Aunque los productos de una empresa sean manufacturados en Colombia, en algún momento van a necesitar algún suministro importado. Esto afecta la cadena de costos.   

Vale la pena resaltar también que, como la crisis de los contenedores no fue un evento predecible, la industria nacional no está en capacidad de reemplazar los productos importados con producción nacional en el corto plazo. Hay industrias que toman bastante tiempo en poder comenzar la producción a la escala que se requiere para reemplazar al proveedor internacional.

¿Cuál es su balance de la decisión de crear días sin IVA?

En un comienzo fui escéptico frente al impacto positivo que podrían tener. Sin embargo, en el corto plazo los resultados han sido favorables para el comercio y los consumidores. 

Las tres jornadas sin IVA superaron una facturación de más de 30 billones en ventas. Millones de consumidores se beneficiaron, al tener acceso a productos de una forma más económica. La clase media fue la mayor beneficiada con estos días. De igual forma, los días sin IVA les dieron impulso a algunos subsectores que fueron severamente afectados durante la pandemia, como el sector textil, el de calzado y el de artículos de cuero.   

Otro aspecto a resaltar es la implementación de la facturación electrónica, que permitió un mayor control y seguimiento a los resultados.  

¿Los días sin IVA de verdad contribuyen a la recuperación económica del país  o más bien la gente espera a esos días para adquirir lo que iba a comprar de todas maneras?

Suceden ambas situaciones. Existe el comprador que sabe que pronto habrá un día sin IVA y toma la decisión de esperar para realizar una compra. Esa compra ya estaba planeada y la iba a realizar con el descuento del IVA o sin él.

Sin embargo, los días sin IVA también les permitieron a miles de compradores tener acceso a productos que de otra forma no habrían podido comprar. Esa disminución en el costo del producto les dio la posibilidad de adquirir el bien, o les generó algún ahorro que les permitió aumentar su gasto en algún otro producto. 

Le puede interesar  Animé: "Inicialmente no había una asociación directa con Japón"

Al comparar con el 2020, e incluso con el 2019, que es un mejor año de comparación, se concluye que sí hubo crecimiento neto y que el resultado fue positivo.

Mi pregunta ahora es acerca de la sostenibilidad de estos resultados. En el corto plazo son positivos, pero no es claro cómo se puede traducir esto en un elemento estructural, ya que estos resultados estuvieron “inflados” por incentivos coyunturales. 

Además, muchos consumidores se endeudaron para la compra de estos artículos, lo que significa que su capacidad de consumo futuro está comprometida a pagos de deuda. La solución estructural, para poder sostener los indicadores de crecimiento que todos esperamos, es la creación de empleos con ingresos altos, permanentes y formales.

Según el DANE, la informalidad del país a nivel nacional es del 48% y en las grandes ciudades de 46,7%. Teniendo en cuenta que el comercio concentra una parte importante de esta, ¿cuál es su balance del año frente a este tema?

Aunque se ha podido recuperar una parte del empleo, falta mucho por hacer en este punto. El comercio todavía tiene un déficit de más de 155.000 puestos de trabajo, en comparación con los que había en el 2019. Falta camino por recorrer. 

Genera algo de preocupación el incremento del 10% en salario mínimo que regirá el año entrante, pues va a dificultar que muchos comerciantes formalicen o generen nuevas plazas de empleo. Es un tema complejo y ojalá pudiera tener una respuesta acertada. Hay propuestas como la flexibilización de la contratación por horas y la creación de salarios mínimos por regiones, pero, en el contexto actual, estas propuestas pueden generar reacciones airadas por parte de algunos grupos de interés.  

La formalización debe ser una obligación para que todos podamos competir en un mismo plano. También se debe lograr la protección social de los trabajadores y darles a los empleados acceso a ciertos beneficios, como vacaciones, prima de servicios y otros, pero todo esto se debe hacer de forma tal que le permita al comerciante obtener resultados financieros positivos. La única solución que veo es la flexibilización. De lo contrario, creo que la informalidad va a seguir aumentando el año entrante.

Las últimas cifras del DANE también muestran que el 31% de hogares en Colombia come menos de tres veces al día. ¿Cómo se comportó el comercio de alimentos este año?

El comercio de alimentos se debe dividir en dos: las exportaciones y el consumo nacional. En cuanto a las exportaciones agropecuarias y de alimentos y bebidas, la tendencia fue positiva, con un crecimiento del 16,2%. Productos como el café están viviendo un auge después de muchos años difíciles, debido al precio internacional y a la devaluación del peso colombiano.

En cuanto al consumo nacional, la firma de investigación de mercados, Raddar, estimó que el porcentaje de dinero destinado a la alimentación de los hogares en Colombia fue del 29,25% en 2021, lo cual representa un crecimiento de 3,2 puntos porcentuales frente al año anterior. 

Pienso que esto se puede interpretar como que los colombianos están teniendo que usar una mayor proporción de su sueldo para comprar alimentos. No son buenas noticias. Significa que la inflación está golpeando duro los hogares y, por ende, lo más probable es que ese 31% reportado por el DANE empeore.

La inflación viene aumentando. ¿Qué pueden esperar los clientes de los precios del sector de comercio de cara a 2022? ¿Cuáles son las expectativas?

Se espera un aumento de precios en todas las categorías. Las mayores casas productoras de consumo masivo ya anunciaron alzas. Los problemas de desabastecimiento en la cadena logística global tienen un impacto fuerte. Los mayores costos de transporte, la dificultad en la obtención de materias primas y las alzas en los costos de la mano de obra están presionando al sector manufacturero. 

Esto se traduce en mayores precios. La inflación para el 2021 superó el 5% y no espero que esta cifra baje en el corto plazo. Me preocupan las medidas que pueda tomar el Banco de la República, particularmente el alza en las tasas de interés, para controlar la inflación. Esto puede limitar el consumo y frenar la recuperación que se viene presentando.  

Para terminar, podría contarnos brevemente, ¿en qué consiste ELEPHA —empresa de la que es fundador y CEO— y cuáles son las principales oportunidades y desafíos que enfrenta en la actualidad?

Elepha es una empresa que conecta las zonas rurales de Colombia, llevando productos y servicios que tenemos disponibles en nuestras ciudades. Lo hacemos a través de un modelo de distribución inclusiva de última milla, con una red de más de 9.000 mujeres cabeza de hogar, las cuales distribuyen y venden estos productos a familiares, vecinos y amigos.  

Nuestra mayor oportunidad es la de expandir nuestro modelo para impactar a más de 13 millones de colombianos que viven en zonas rurales y no tienen acceso a las mismas oportunidades ni a los mismos productos y servicios que disfrutamos nosotros en las ciudades.

El mayor desafío que vemos en el corto plazo es el impacto que pueda tener la inflación que se viene. La inflación es el impuesto más perjudicial que puede tener la población vulnerable, pues limita su capacidad de consumo. Buena parte de esta población vive en la informalidad, lo cual significa que el aumento del salario mínimo no le aplica. La inflación para este segmento de la población significa ganar lo mismo y tener que pagar productos y servicios más caros.

Más crónicas

  • Pesebre, Navidad, Fiestas, Comercio

    El pesebre, que por generaciones simbolizó la Navidad en los hogares colombianos, ha venido cediendo terreno. Cada vez más, comparte su protagonismo con otros elementos navideños.

  • Navidad, Comercio, Fiestas

    En diciembre, la decoración navideña se toma muchos hogares colombianos. Ventas ambulantes, tiendas de barrio, locales, centros comerciales y supermercados se suman al espíritu navideño, con la esperanza de mejorar los ingresos del año y, como se dice coloquialmente, “hacer su diciembre”.

  • Navidad, Fiestas, Comercio

    Muchos de estos productos decorativos son fabricados a mano o de forma artesanal en micro, pequeñas y medianas empresas.

  • Navidad, Fiestas, Comercio

    Gran parte del comercio formal e informal ofrece la decoración navideña desde noviembre.

  • Navidad, Fiestas, Comercio

    A lado de Papá Noel, los muñecos de nieve se posicionan cada vez más como imperdibles de la época navideña.

  • Navidad, Fiestas, Comercio

    El árbol navideño es una de las decoraciones que no puede faltar en esta época. En el comercio se consigue una gran variedad de árboles, la mayoría plásticos, de distintos tamaños, precios y acabados.

  • Navidad, Fiestas, Comercio, Centro comercial

    Al verde y el rojo, que han sido los colores tradicionales de la época decembrina, se han venido sumando otros como el plateado, el dorado y el blanco, más propios de decoraciones que representan la nieve que acompaña estas fiestas en el hemisferio norte. Cada uno de estos colores evoca valores propios de la Navidad.

  • Navidad, Fiestas, Comercio

    El color blanco en los artículos decorativos evoca la pureza, la fe y la iluminación de la Navidad.

  • Navidad, Fiestas, Comercio

    El color rojo representa la alegría, el amor y la generosidad.

  • Navidad, Fiestas, Comercio

    El verde simboliza la esperanza, la naturaleza y la vida.

  • Navidad, Fiestas, Comercio

    El dorado evoca la prosperidad y la riqueza.

¿Qué sería de la Navidad sin sus luces, formas y colores?

¿Qué sería de la Navidad sin la decoración que la caracteriza? Entre luces, Papá Noel, pesebres, árboles de Navidad, muñecos de nieve y renos son protagonistas.
  • navidad, ventas, comercio

    Diciembre es la época más esperada por los comerciantes. Este año, ha pasado una gran cantidad de compradores por las calles y locales de Fontibón, en un diciembre más cercano a la normalidad prepandemia.

  • navidad, ventas, fontibón, tiendas

    Los locales se preparan para esta época del año. Para ello, exhiben llamativas decoraciones y surten hasta el tope sus estanterías con mercancías para todos los gustos y presupuestos.

  • juguetes, peluches, compras

    Juguetes, ropa y zapatos son algunos de los productos con los que familiares y amigos esperan hacer felices a niños y niñas.

  • Tienda de ropa, ventas, navidad

    Los adultos también reciben detalles en Navidad. Pantalones, camisas, faldas y chaquetas hacen parte de los artículos más vendidos.

  • juguetes, ventas, fontibón

    Además de los locales comerciales, hay una gran oferta de ventas ambulantes. Estas se concentran en la carrera 100, muy cerca a la plaza de mercado del barrio.

  • juguetes, ventas ambulantes, navidad

    En esta época navideña, lo que más se ve en los puestos ambulantes son juguetes. Sobresalen los juegos de mesa, los peluches, los superhéroes y los juegos de rol.

  • ventas, navidad, calle

    Muchos de los locales comerciales optan por exhibir sus productos en la calle, para atraer visitantes y competir con los vendedores informales.

  • ventas, calle, fontibón

    Todos los días, los comerciantes alistan desde muy temprano sus productos, para aprovechar la gran afluencia de compradores que hay entre las 8:00 am. y las 9:00 pm.

  • tienda, ventas, juguetes

    En diciembre, las vitrinas y las calles se llenan de juguetes, pero también reflejan las esperanzas de miles de comerciantes que esperan recuperarse de la crisis que ha dejado la pandemia.

Fontibón alumbra su comercio en esta Navidad.

Fontibón es una de las localidades más visitadas por los bogotanos para hacer sus compras navideñas, por la gran variedad de productos y los precios bajos que ofrece tanto el comercio formal como el informal. La carrera 100 es protagonista.
  • Tomate,

    En Ubalá (Cundinamarca) un grupo de campesinos, víctimas del conflicto armado y jóvenes unen sus esfuerzos para reactivar la economía del municipio con la producción de tomate de invernadero.

  • Tomate 2

    “El tomate para nosotros es como la esposa o los hijos, porque uno se enamora de esas plantas”, afirmó Juan Beltrán, un campesino de la región.

  • Tomate 3

    Los habitantes de Ubalá crearon la Asociación Agropujanza del Guavio, para organizar la producción de tomate “Chonto Roble”. “Agropujanza es la viva muestra de que cuando una asociación trabaja y todos ponen su granito de arena se llega lejos”, afirmó Juan Beltrán.

  • Tomate 4

    El éxito de su asociación ha sido tal que semanalmente envían entre 3 y 12 toneladas de tomate a las centrales de alimentos más importantes de Bogotá.

  • Tomate 5

    Actualmente los campesinos del municipio se encuentran en la gestión de alianzas internacionales que les permitan tecnificar las formas de producción de tomate y encontrar nuevos mercados para su producto.

  • Tomate 6

    Los habitantes del municipio lograron hace unos meses una alianza estratégica con el gobierno de República Checa, que decidió aportar recursos para mejorar el sistema de riego de los tomates.

  • Tomate 7

    Según Agropujanza, “un producto que los intermediarios nos compran a $27.000 termina siendo vendido en mínimo $55.000 a los grandes almacenes”. Actualmente, la Asociación adelanta gestiones para comercializar el tomate directamente.

  • Tomate 9

    Los campesinos están buscando alianzas que les permitan exportar sus productos y venderlos sin intermediarios. Con esto en mente, Agropujanza participó en AgroExpo, la feria agropecuaria más grande del país, el pasado mes de octubre.

Le puede interesar  Colombia integrará la Organización Internacional del Cacao

Campesinos de Ubalá quieren exportar tomate de invernadero

Los campesinos de Ubalá han reactivado la economía a partir de la producción de tomate de invernadero. Actualmente, buscan recursos e incentivos económicos para evitar a los intermediarios.
  • San Victorino, Comercio

    San Victorino es uno de los lugares en donde más se venden disfraces, accesorios y decoración para la temporada de Halloween. Según comentan varios vendedores ambulantes, empezaron a vender accesorios, máscaras y disfraces infantiles desde mediados de septiembre.

  • Máscaras, Halloween

    Las máscaras para adultos llegaron desde hace unos años para quedarse. “Hoy, sorprendentemente, se disfrazan más los adultos que los niños”, afirma Lorena Díaz, vendedora de San Victorino.

  • Máscara, Halloween

    Entre los accesorios más novedosos se encuentran las máscaras de neón para adultos. Se han vendido sobre todo al por mayor para fiestas de disfraces.

  • Superhéroes, Halloween

    “Aunque se imponen tendencias nuevas, desde hace unos años los disfraces que más nos llegan y que más despachamos son los de superhéroes. Se han convertido en los clásicos”, afirma Claudia Fuertes, vendedora de Ensambles y Adornos, en San Victorino.

  • Terror, Payaso, Halloween

    La decoración de terror mantiene su demanda. “Halloween es, de todas formas, la temporada más terrorífica del año”, asegura Alexa Rojas, vendedora de San Victorino.

  • Galerías, Comercio, Halloween

    Galerías es otro de los lugares icónicos para la temporada de Halloween. A diferencia de San Victorino, este año fue mayor la venta de accesorios y decoración que la de disfraces.

  • Halloween, Máscaras, Comercio

    Lo que más se pregunta en el sector son las máscaras de Los Juegos del Calamar. “Desde hace un tiempo, Halloween va al ritmo de las series de Netflix y las películas de Disney. El año antepasado vendimos muchas máscaras de Coco; el pasado, de La Casa de Papel, y este, de la serie coreana”, comenta Lorena Díaz, vendedora de Punto Comercial 53.

  • Calabaza, Halloween

    A diferencia de lo que se vende en otros lugares de la ciudad, como San Andresito y El Restrepo, en la 53 hay varios talleres de artistas que se han comprometido con la celebración de Halloween. Aquí las calabazas hechas en yeso y en cerámica han cobrado un lugar especial. Pintarlas se convierte en un todo un arte.

  • Halloween, Calabazas

    “Con la fascinación de las personas por el bordado, aprovechamos para hacer calabazas tejidas, a una y dos agujas, para este Halloween”, comenta Jesús Rodríguez, profesor de arte y vendedor de la zona de Galerías.

  • Dia de Muertos

    El Día de los Muertos también está presente en Bogotá

Así luce Bogotá en la época más terrorífica del año

Entre máscaras, pelucas y tutús, se vive el Halloween en San Victorino y Galerías.
spot_img

“Comercio al por mayor y al por menor lideran el crecimiento económico del país”

Sebastián Zapata, fundador y CEO de la empresa de comercio rural ELEPHA, que cuenta con una red de 9.000 mujeres, habló con Más Colombia sobre el balance del sector comercio en 2021.

Después de un 2020 marcado por la pandemia, ¿qué tanto se recuperó el sector del comercio en 2021?

De acuerdo con las cifras del DANE, en lo corrido del año la economía colombiana ha tenido un crecimiento del PIB superior al 13%. 

El comercio al por mayor y al por menor viene liderando el crecimiento económico del país, con indicadores superiores al 33%. Varios factores contribuyen a estos resultados. Primero que todo, se hace una comparación con respecto al 2020, que tiene una base baja. Sin embargo, también hay hechos claros que jalonan el crecimiento: Días sin IVA, consumidores que tenían compras represadas, mayor confianza del público en general para salir a sitios públicos y mayor uso del crédito.

En 2020, el comercio electrónico tuvo un incremento significativo. ¿Cómo se comportó en 2021?

Debido al confinamiento que tuvimos que vivir durante la pandemia, el comercio tuvo que acelerar la implementación de sus canales de e-commerce. Durante el 2020, las ventas en línea lograron un total de 29 billones de pesos, superando en más de un 30% las ventas del 2019. 

De acuerdo con la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, el 2021 continuó mostrando una tendencia ascendente, con más de 72 millones de transacciones durante el primer trimestre, lo que representa un crecimiento del 78,8% frente al mismo periodo de 2020.   

Se proyecta que el e-commerce supere los $37 billones de pesos para el 2021, lo que significa un crecimiento de más del 35% con respecto a 2020. Es una tendencia que no solo se está dando en nuestro país, sino en toda la región.

¿Qué subsectores del comercio tuvieron un mejor comportamiento y cuáles han avanzado menos en la reactivación?

De acuerdo con los reportes de la agencia Raddar, las canastas de consumo que mejor dinámica registran son la de entretenimiento, en medio de un mayor aforo para eventos, y la de electrodomésticos. Estas estuvieron jalonadas por las jornadas de promociones y por el segundo día sin IVA. Así mismo, este año se ve una mayor asignación del gasto de los hogares en alimentos, teniendo en cuenta la alta inflación que presentan a nivel nacional. 

Ante el regreso de la presencialidad, los servicios vienen presentando un gran aporte a los gastos de los hogares, pues sus miembros están saliendo cada vez más a centros comerciales, restaurantes, viajes y otros. La recuperación también ha generado un mayor gasto de bienes durables, ya que estos gastos venían represados del año anterior.

¿Qué impactos concretos ha tenido la llamada crisis de los contenedores en el comercio de bienes importados?

Ha habido desabastecimiento de algunos productos. El impacto negativo en la oferta, a la par que estamos observando un aceleramiento en la demanda, lleva a un alza de precios, es decir, inflación. Es lo que estamos observando en nuestra actualidad: un alza generalizada de precios. 

Para los comerciantes que están viviendo sus “vacas gordas” en medio de la temporada de recuperación, el impacto es frustrante, pues los clientes están demandando productos, pero estos no están disponibles para la venta.

Por otra parte, economías como la colombiana dependen en algún punto de su cadena de suministro –de forma directa o indirecta de algún producto importado, llámese cartón, acero, algún repuesto… Esto significa que, así se tenga producción nacional, tarde o temprano los productos se van a ver impactados por la crisis de los contenedores.

Entonces, ¿puede decirse que la crisis de los contenedores también ha afectado la comercialización de artículos nacionales?

Sí. Como le decía, en algún momento de la cadena de suministro vamos a encontrarnos con que se requiere, de forma directa o indirecta, algún componente importado.

Industrias básicas, como la del transporte (falta de repuestos) y los empaques (falta o escasez de papel, cartón, plástico), entre otros ejemplos, afectan de forma transversal a muchas otras. Aunque los productos de una empresa sean manufacturados en Colombia, en algún momento van a necesitar algún suministro importado. Esto afecta la cadena de costos.   

Vale la pena resaltar también que, como la crisis de los contenedores no fue un evento predecible, la industria nacional no está en capacidad de reemplazar los productos importados con producción nacional en el corto plazo. Hay industrias que toman bastante tiempo en poder comenzar la producción a la escala que se requiere para reemplazar al proveedor internacional.

¿Cuál es su balance de la decisión de crear días sin IVA?

En un comienzo fui escéptico frente al impacto positivo que podrían tener. Sin embargo, en el corto plazo los resultados han sido favorables para el comercio y los consumidores. 

Las tres jornadas sin IVA superaron una facturación de más de 30 billones en ventas. Millones de consumidores se beneficiaron, al tener acceso a productos de una forma más económica. La clase media fue la mayor beneficiada con estos días. De igual forma, los días sin IVA les dieron impulso a algunos subsectores que fueron severamente afectados durante la pandemia, como el sector textil, el de calzado y el de artículos de cuero.   

Otro aspecto a resaltar es la implementación de la facturación electrónica, que permitió un mayor control y seguimiento a los resultados.  

¿Los días sin IVA de verdad contribuyen a la recuperación económica del país  o más bien la gente espera a esos días para adquirir lo que iba a comprar de todas maneras?

Suceden ambas situaciones. Existe el comprador que sabe que pronto habrá un día sin IVA y toma la decisión de esperar para realizar una compra. Esa compra ya estaba planeada y la iba a realizar con el descuento del IVA o sin él.

Sin embargo, los días sin IVA también les permitieron a miles de compradores tener acceso a productos que de otra forma no habrían podido comprar. Esa disminución en el costo del producto les dio la posibilidad de adquirir el bien, o les generó algún ahorro que les permitió aumentar su gasto en algún otro producto. 

Le puede interesar  Colombia integrará la Organización Internacional del Cacao

Al comparar con el 2020, e incluso con el 2019, que es un mejor año de comparación, se concluye que sí hubo crecimiento neto y que el resultado fue positivo.

Mi pregunta ahora es acerca de la sostenibilidad de estos resultados. En el corto plazo son positivos, pero no es claro cómo se puede traducir esto en un elemento estructural, ya que estos resultados estuvieron “inflados” por incentivos coyunturales. 

Además, muchos consumidores se endeudaron para la compra de estos artículos, lo que significa que su capacidad de consumo futuro está comprometida a pagos de deuda. La solución estructural, para poder sostener los indicadores de crecimiento que todos esperamos, es la creación de empleos con ingresos altos, permanentes y formales.

Según el DANE, la informalidad del país a nivel nacional es del 48% y en las grandes ciudades de 46,7%. Teniendo en cuenta que el comercio concentra una parte importante de esta, ¿cuál es su balance del año frente a este tema?

Aunque se ha podido recuperar una parte del empleo, falta mucho por hacer en este punto. El comercio todavía tiene un déficit de más de 155.000 puestos de trabajo, en comparación con los que había en el 2019. Falta camino por recorrer. 

Genera algo de preocupación el incremento del 10% en salario mínimo que regirá el año entrante, pues va a dificultar que muchos comerciantes formalicen o generen nuevas plazas de empleo. Es un tema complejo y ojalá pudiera tener una respuesta acertada. Hay propuestas como la flexibilización de la contratación por horas y la creación de salarios mínimos por regiones, pero, en el contexto actual, estas propuestas pueden generar reacciones airadas por parte de algunos grupos de interés.  

La formalización debe ser una obligación para que todos podamos competir en un mismo plano. También se debe lograr la protección social de los trabajadores y darles a los empleados acceso a ciertos beneficios, como vacaciones, prima de servicios y otros, pero todo esto se debe hacer de forma tal que le permita al comerciante obtener resultados financieros positivos. La única solución que veo es la flexibilización. De lo contrario, creo que la informalidad va a seguir aumentando el año entrante.

Las últimas cifras del DANE también muestran que el 31% de hogares en Colombia come menos de tres veces al día. ¿Cómo se comportó el comercio de alimentos este año?

El comercio de alimentos se debe dividir en dos: las exportaciones y el consumo nacional. En cuanto a las exportaciones agropecuarias y de alimentos y bebidas, la tendencia fue positiva, con un crecimiento del 16,2%. Productos como el café están viviendo un auge después de muchos años difíciles, debido al precio internacional y a la devaluación del peso colombiano.

En cuanto al consumo nacional, la firma de investigación de mercados, Raddar, estimó que el porcentaje de dinero destinado a la alimentación de los hogares en Colombia fue del 29,25% en 2021, lo cual representa un crecimiento de 3,2 puntos porcentuales frente al año anterior. 

Pienso que esto se puede interpretar como que los colombianos están teniendo que usar una mayor proporción de su sueldo para comprar alimentos. No son buenas noticias. Significa que la inflación está golpeando duro los hogares y, por ende, lo más probable es que ese 31% reportado por el DANE empeore.

La inflación viene aumentando. ¿Qué pueden esperar los clientes de los precios del sector de comercio de cara a 2022? ¿Cuáles son las expectativas?

Se espera un aumento de precios en todas las categorías. Las mayores casas productoras de consumo masivo ya anunciaron alzas. Los problemas de desabastecimiento en la cadena logística global tienen un impacto fuerte. Los mayores costos de transporte, la dificultad en la obtención de materias primas y las alzas en los costos de la mano de obra están presionando al sector manufacturero. 

Esto se traduce en mayores precios. La inflación para el 2021 superó el 5% y no espero que esta cifra baje en el corto plazo. Me preocupan las medidas que pueda tomar el Banco de la República, particularmente el alza en las tasas de interés, para controlar la inflación. Esto puede limitar el consumo y frenar la recuperación que se viene presentando.  

Para terminar, podría contarnos brevemente, ¿en qué consiste ELEPHA —empresa de la que es fundador y CEO— y cuáles son las principales oportunidades y desafíos que enfrenta en la actualidad?

Elepha es una empresa que conecta las zonas rurales de Colombia, llevando productos y servicios que tenemos disponibles en nuestras ciudades. Lo hacemos a través de un modelo de distribución inclusiva de última milla, con una red de más de 9.000 mujeres cabeza de hogar, las cuales distribuyen y venden estos productos a familiares, vecinos y amigos.  

Nuestra mayor oportunidad es la de expandir nuestro modelo para impactar a más de 13 millones de colombianos que viven en zonas rurales y no tienen acceso a las mismas oportunidades ni a los mismos productos y servicios que disfrutamos nosotros en las ciudades.

El mayor desafío que vemos en el corto plazo es el impacto que pueda tener la inflación que se viene. La inflación es el impuesto más perjudicial que puede tener la población vulnerable, pues limita su capacidad de consumo. Buena parte de esta población vive en la informalidad, lo cual significa que el aumento del salario mínimo no le aplica. La inflación para este segmento de la población significa ganar lo mismo y tener que pagar productos y servicios más caros.

spot_img

VEA TAMBIÉN

“El Gobierno está incentivando la informalidad en vez de proteger la empre...

Guillermo Henrique Gómez, presidente de Acodrés, el gremio de la Industria Gastronómica en el país, hace un balance de este año y explica las razones por las cuales el sector atravesará, en 2022, uno de sus mayores desafíos desde el comienzo de la pandemia.

OTRAS SECCIONES

CIFRAS

“Entre el 2000 y 2019 la deuda pública pasó de 70 a 600 billones”: Aurelio Suáre...

Para Aurelio Suárez, miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas, Colombia ha perdido mercado interno, producción y empleo con las políticas de apertura económica.

COLOMBIA