lunes, 6 de febrero de 2023
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¿Cómo tener ciudades más saludables? esto encontró el BID

La manera como se construyen y se planean las ciudades impacta directamente en la salud y el bienestar de sus residentes. La calidad del aire, el acceso al agua y su potabilidad, y que los espacios públicos sean accesibles a todos, están entre los factores claves.

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La mayoría de la población mundial vive en ciudades. Alrededor del 60%, de los casi 8.000 millones de personas que hay en el mundo, reside en áreas urbanas, y la tendencia es a que la cifra siga en aumento. En 1960, este porcentaje era del 34%, según el Banco Mundial (BM) (ver enlace aquí).  


Con cada vez más desafíos, derivados del crecimiento urbano y de los nuevos estilos de vida, ha crecido la atención que se le presta a la manera cómo se planean y se construyen las urbes.

Ciudades con más carencias

Cada vez son más las ciudades con carencias. Factores como el déficit de vivienda, la falta de planificación, la presencia de actividades que contaminan el aire, la falta de cobertura de los servicios básicos, la insuficiencia de espacios públicos y el auge de estilos de vida más sedentarios, inciden en el aumento de las enfermedades de sus residentes, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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Esto impacta de manera directa a Latinoamérica y el Caribe, ya que, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para el 2050 cerca del 86% de los residentes de esta región vivirán en ciudades.


Planeación para el cambio climático

El reciente informe “Ciudades inclusivas = ciudades saludables”, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), llamó a tener en cuenta la creciente intensidad de fenómenos atmosféricos extremos como sequías, tormentas, granizadas y temporadas de lluvias prolongadas, a la hora de planear las ciudades.

De lo contrario, indicó el organismo internacional, cada vez serán más los habitantes que sufrirán inundaciones, mayores tiempos de desplazamiento, enfermedades respiratorias y carencias de servicios básicos como el agua, la electricidad y el Internet.

Las ciudades no se detienen

Las dinámicas urbanas, sumadas a sus carencias, inciden en la salud de sus habitantes. “El suministro de agua potable, la recolección de basuras, la regulación de la ubicación de actividades contaminantes y la prevención del crimen, son solo algunas de las muchas formas en que el funcionamiento de los servicios urbanos tiene un impacto directo en la salud pública”, explica Nora Libertum de Durem, en el informe del BM. 

En los últimos años, viene aumentando la mortalidad y la morbilidad en jóvenes por causa de la violencia, mientras que en personas mayores de 65 años se ha incrementado la demanda de servicios de salud primarios, para el manejo de enfermedades crónicas. 


Es una constante en la región que los sistemas de salud sufran de una fragmentación y, aunque aumenta la cobertura, no siempre se tiene acceso a los tratamientos. 

Bogotá, aumento en la inseguridad

En 2012, hubo 282 hurtos en Bogotá por cada 100.000 habitantes; (se hace la estimación por 100.000 habitantes con el fin de poder comparar las ciudades entre sí a nivel nacional e internacional) en 2015 hubo 349; para el año 2018 la cifra se incrementó de manera dramática a 1.429. En 2021, la cifra presentada por el Observatorio Bogotá Cómo Vamos (BCV), fue de 1.364, una cifra que ayuda a entender la percepción de alta inseguridad de los habitantes capitalinos. 

Al contabilizarlos, se encuentra que los hurtos se han quintuplicado en los últimos 10 años, una proporción que podría ser aún mayor, pues esta se calcula con base en los robos reportados a las autoridades locales. Estas son las cifras: en 2012, se registraron 21.404; en 2015 la cifra aumentó a 27.564; en 2018, se disparó a 105.933. Para el año 2021 se registraron 106.917 hurtos, según las cifras dadas por Bogotá Cómo Vamos, con información de la Secretaría de Seguridad. 

En Bogotá, la pobreza crece cada vez más

La pobreza extrema (indigencia) y la pobreza monetaria también ha aumentado en Bogotá, una situación que se venía presentando desde antes de la pandemia. El porcentaje de personas en indigencia para el año 2012 fue de 3,7%, mientras que para 2021 esta cifra se triplicó, hasta alcanzar un preocupante 9,4%.


En el caso de la pobreza monetaria, se pasó del 26,9% de la población, en 2012, al 33,2% en 2021, de acuerdo con las cifras de BCV, basadas en información provista por la Secretaría Distrital de Hacienda.

Cómo mejorar: esto dice el BID

Las ciudades son sistemas complejos, con diferentes agentes que actúan en diferentes niveles, con interdependencias en sus relaciones y que se retroalimentan entre sí. Esto significa que en las soluciones debe participar, en la medida de lo posible, la mayoría de actores urbanos, buscando consenso. 

A su vez, en temas medioambientales las autoridades deben implementar una regulación ambiental que se cumpla y hacer que las empresas que más contaminen tengan una carga tributaria mayor, afirma el BID.

El BID también recomienda que los creadores de políticas públicas deben velar para que la población tenga cada vez mayor acceso a la educación y que esta sea de mejor calidad; que tenga acceso a los servicios médicos, para lo cual es importante crear programas de salud que se centren en la prevención de las enfermedades y en la implementación de hábitos de vida saludables. Asimismo, es importante brindar fácil acceso a los servicios públicos y lograr una cobertura completa en materia de agua, alcantarillado, electricidad e Internet. 


En cuanto al sistema de transporte masivo, el estudio del BID sobre ciudades enfatiza en que este debe ser lo menos contaminante posible, y que se debe tener una robusta infraestructura vial para que la calidad y los tiempos de desplazamiento aporten a la calidad de vida de las personas. La implementación de medidas de seguridad también se debe tener en cuenta. Estas deben permitir que los ciudadanos salgan sin temor a los espacios públicos, los cuales, a su vez, deben ser suficientes para asegurar espacios recreativos a la población en general, y especialmente a la infantil, según el informe del BM.