«Con el ritmo actual, llevará 202 años lograr la paridad de género en la participación y las oportunidades económicas»: Conferencista Juliana Barreto
¿Podrías contarnos de forma muy breve cuál ha sido tu recorrido como abogada y conferencista?
Soy abogada Javeriana, especialista en recursos humanos y ventas consultivas. Empecé mi carrera profesional en Renault-Sofasa, desempeñándome en varias áreas: dirección jurídica, recursos humanos, servicio al cliente y ventas. Luego trabajé en un head hunter, y también fui formadora y consultora empresarial.
Fui inversionista de SHARK TANK COLOMBIA en sus primeras dos temporadas. Hoy soy mentora del sector emprendedor y me desempeño como anfitriona y productora de la serie web MI JEFE ES UN NIÑO, formato donde entrevisto a menores empresarios. Además, soy socia fundadora de ONE SHOT, una compañía consultora de ventas y comunicación estratégica.
Soy conferencista, panelista y jurado de eventos de diversos sectores a nivel nacional e internacional.
Adentrándonos en tus logros más recientes, sabemos que eres la primera mujer colombiana en ingresar a formar parte del G:100, promovido por el Women Economic Forum. ¿Qué es el Women Economic Forum y cuál ha sido el impacto en países como Colombia?
El Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) es una organización privada, internacional, independiente y sin fines de lucro. Involucra a líderes empresariales, políticos, intelectuales y sociales a nivel global comprometidos con mejorar el estado del mundo, que buscan influir en las agendas industriales, regionales y globales.
El G:100 es un grupo promovido por el Foro Económico de Mujeres y reúne un centenar de mujeres líderes de todo el mundo. Allí se encuentran ex premios Nobel, empresarias, filántropas y ex jefas de Estado. En mi caso, el equipo chileno me postuló. Luego revisaron mi trayectoria en la India, donde queda la oficina central del G·100 en el mundo, y me invitaron a aceptar este rol.
El impacto que tiene en Colombia es que nos visibilicen, nos tengan en cuenta, y que revisen las problemáticas principales sobre todo para las mujeres y los niños; de allí, realizar acciones que busquen mejorar las condiciones económicas y socioculturales de nuestra población más vulnerable.
Todavía hoy, las mujeres en Colombia tienen una menor participación en cargos directivos y la imagen del empresario exitoso suele ser masculina. ¿Cuál es tu lectura de este fenómeno y qué crees que se debe hacer al respecto?
Lastimosamente es un fenómeno colombiano y mundial, y de ahí radica la necesidad de cerrar la brecha de género. Esta tarea dejó de ser la preocupación de unos pocos para convertirse en una problemática global. Distintos foros y organismos internacionales la tienen en agenda y ponen el acento en la urgencia de acelerar el proceso con acciones concretas.
El Informe Global de Brecha de Género 2018, de la WEF, muestra un dato significativo: con el ritmo actual, llevará 202 años lograr la paridad en el ámbito de la participación y las oportunidades económicas.
Hay razones importantes por las cuales el tema toma relevancia: una de ellas es la equidad social, pero también hay una cuestión de competitividad y desarrollo económico. Abundan datos y estudios que demuestran que las organizaciones con mayor diversidad en sus directivos y altos mandos son más productivas, muestran mejores resultados en sus balances, son más innovadoras y mejoran el proceso de toma de decisiones y adaptación al cambio.
¿Cuál es tu agenda de trabajo para el 2022?
Asistir a todas las reuniones del G·100, iniciando mi participación como speaker en el summit anual de Bangalore, India, que se llevará a cabo de manera virtual del 10 al 12 de diciembre de este año. Mi tema central será: “La voz de nuestros futuros líderes millenials y de la generación X” (The Voice Of Our Future Millenials & Gen X Leaders).
¿Puedes adelantarnos un poco de lo que vas a decir?
Estoy trabajando en ello, pero básicamente quiero resaltar la importancia que tiene hoy el desarrollo de las habilidades blandas en niños y jóvenes. Las soft skills o habilidades blandas se relacionan en gran medida con la inteligencia emocional, ya que nos permiten comprender que tenemos una gran responsabilidad con nosotros mismos de poder manejar de forma efectiva todas y cada una de las emociones y, claro, manejar también lo que sucede con otras personas.
Un ejemplo de esto es mi serie web “Mi Jefe es un Niño”, donde se evidencia que estos niños y jóvenes coinciden en contar con habilidades blandas que han empezado a desarrollar, lo que los hará exitosos, sean o no emprendedores en el futuro.
Como parte de un grupo que busca influir en las agendas industriales, regionales y globales, ¿qué te gustaría cambiar o fortalecer en el mundo empresarial colombiano?
Justamente trabajar en el cierre de la brecha de género, que puede iniciar con varias acciones:
- Mejorar el acceso al financiamiento para mujeres empresarias, que actualmente representan solo el 23% de las carteras de préstamos en América Latina, a pesar de que en muchos países tienen las mismas probabilidades que los hombres de iniciar un negocio.
- Inscribir a más mujeres de bajos recursos en programas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por su sigla en inglés). Esto abriría los campos profesionales más prometedores del futuro.
- Seguir trabajando en la protección de las mujeres y contra la violencia es una condición necesaria para abordar muchos otros desafíos.
¿Cuál crees que debe ser el rol de los empresarios en un país como Colombia?
Los empresarios tienen la responsabilidad de crear espacios donde las personas obtengan crecimiento personal. También deben ser personas justas y promover el desarrollo social. Deben ser líderes, dar ejemplo, generar credibilidad y cuidar a su equipo de trabajo como el activo más importante de su organización.
Según la Cámara de Comercio de Bogotá, los cinco problemas más comunes que impiden a las empresas crecer son: formalización, productividad, innovación, internacionalización y transformación digital. ¿Cuál de estos aspectos crees que es más urgente atender y por qué?
Comparto esta mirada de la Cámara. Creo que todos estos aspectos son fundamentales y urgentes para que una empresa crezca. Todos deben ser atendidos en paralelo, pero, especialmente, deben adaptarse a las nuevas circunstancias. Lo importante en este momento es “sobrevivir” y fortalecer las estructuras humanas y productivas, para que cuando se presente realmente la reactivación económica, sigan vigentes y se encuentren a la vanguardia de su sector y mercado.
Hablemos de tu participación como inversionista en Shark Tank Colombia. Para quienes no conocen el programa, cuéntanos rápidamente de qué se trata, cuáles fueron los emprendimientos que más te impactaron y por qué.
Shark Tank es un programa de televisión, franquicia del formato internacional Dragons’ Den (La guarida del dragón), que se originó en Japón. Shark Tank Colombia muestra concursantes que aspiran a ser emprendedores. Deben realizar presentaciones de negocios a un panel de inversionistas, cada uno denominado “tiburón o shark”, quienes deben decidir si invierten en ellos o no.
Siempre me han impactado los emprendimientos sostenibles y que generen un impacto social. Creo que no existe otra manera de innovar si no eres sostenible 360º, lo que quiere decir que el emprendimiento no solo busca la sostenibilidad ambiental, sino que se preocupa por sus trabajadores: por su bienestar, salud física y emocional.
¿En cuáles participaste como inversionista y cómo les ha ido? ¿Qué tanto éxito han tenido?
Invertí en 12 emprendimientos. De ellos, el 40% sigue operando.
¿Cómo les ha ido a los emprendimientos de tus compañeros inversionistas? ¿Podrías darnos ejemplos concretos de su evolución?
Como en la vida, hay muchos andando y muchos que no lo lograron. Algunos de los que siguen funcionando son Lifepack, que vende empaques de cartón germinables; Comproagro, una plataforma que une a productores con comercializadores, y The Frenchie Co., que comercializa billeteras y maletines de alta gama.
¿Qué solían tener en común los emprendimientos que convencían a los jurados de invertir?
Compartían tres aspectos principales:
- Claridad en el modelo de negocio.
- Cifras coherentes y reales.
- Habilidades blandas como comunicación, tolerancia a la frustración, trabajo en equipo, adaptación a los cambios y liderazgo.
¿Cómo ha sido el proceso en MI JEFE ES UN NIÑO? ¿Qué ha cambiado en el mundo empresarial que permite que niños, sin conocimientos profesionales, puedan triunfar como emprendedores?
Ha sido un proceso muy satisfactorio encontrar niños y jóvenes capaces de emprender. Son capaces y exitosos, primero, porque en todos los casos existe un adulto que los guía y subraya que debe ser un emprendimiento con un propósito definido. Y porque, además, todos cuentan con habilidades propias del emprendimiento, habilidades que han desarrollado con el tiempo y en las que trabajan cada día.