miércoles, 18 de mayo de 2022
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¿De dónde proviene la calidad de vida?

Cámara Ambiental del Plastico, Columnista

Cámara Ambiental del Plástico

La Cámara Ambiental del Plástico representa a más de 100 empresas del sector polietileno, poliestireno, polipropileno y poliuretano, fabricantes de productos plásticos, maquinaria, equipos y aditivos para la industria y comercio en Colombia.

Colombia, al igual que muchos otros países del mundo, sufre de un proceso de conurbación, que cada vez más hace de sus centros urbanos un mar de cemento desconectado de los ecosistemas naturales. 

Todo el esfuerzo que podamos hacer para enseñarle al mundo, y en especial a nuestros compatriotas, revierte una responsabilidad enorme sobre todos y cada uno de nosotros. Es imprescindible que las empresas incluyan en sus agendas la necesidad de impactar positivamente sobre el entorno natural en el que se encuentran, sea este rural o urbano. 

Todos los colombianos, sin excepción, deberíamos acudir con frecuencia al campo, a las selvas, a los bosques y a nuestros páramos para conocerlos y cuidarlos, para que nunca más permitamos la deforestación que hoy está acabando con nuestros ecosistemas, que albergan miles de especies hoy amenazadas por la tala indiscriminada de árboles a todo lo largo y ancho de nuestro país. 



Hoy les pedimos a todos aquellos que nos leen, que alcemos nuestras voces frente a la prioridad de nuestros árboles colombianos que están siendo asesinados, ¡como si no fueran seres vivos igual que nosotros! La cultura mafiosa, que privilegia el dinero por encima de todo, nos lleva a destruir nuestros bosques y nuestras selvas por el afán del dinero.

Necesitamos una población educada, consciente, que nos permita defender nuestros recursos naturales de la misma manera como defendemos nuestros bienes materiales. Si nos seguimos preocupando únicamente por las joyas, los autos lujosos y los relojes de marca, terminaremos sin espacios naturales que alberguen la biodiversidad de aves y de todo tipo de especies, que son la principal riqueza de nuestro país. 

La lamentable decidía con la que vemos el campo y la naturaleza, les permite a los indolentes lucrarse de nuestra apatía y de un Estado inepto, incapaz de priorizar sus recursos en un accionar efectivo contra las mafias delincuenciales, que se nutren de la explotación descontrolada de los recursos naturales. 

Nuestra biodiversidad nos permite albergar una gran cantidad de vida que proviene desde los glaciares y los páramos, pasando por nuestras lagunas y ríos, en medio de cordilleras diversas, provistas de megadiversidad. Solo con nuestra intervención responsable, esta podrá ser nuestro legado para las generaciones venideras, y que todos podamos conocer algunas de las más de 56 mil especies silvestres, cargadas de tradiciones culturales y de un sistema complejo y sincronizado, del que todos, incluidos los humanos, hacemos parte. 

Nuestra sociedad requiere de liderazgos, de ciudadanos responsables y conscientes que inculquen en sus hijos el respeto por todos los animales del bosque, de la selva o del ecosistema en el cual se encuentren, y con ello garantizar que nuestro presente y nuestro futuro esté cargado de enseñanzas profundas y de respeto por el otro, incluidas las plantas y los animales que nos rodean.

Andrés Botero
Director Ejecutivo
Cámara Ambiental del Plástico