viernes, octubre 15, 2021
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Desplastifíquese Volumen 1

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María Isabel Henao Vélez
Comunicadora Social y Periodista de la Universidad Javeriana. Especialista en Manejo Integrado del Medio Ambiente de la Universidad de los Andes. Twitter e Instagram: @maisamundoverde

A los seres humanos se nos inunda la casa y podemos darnos cuenta solo al tener el agua al cuello. Somos una especie miope, solo vemos la necesidad de mañana. Con la de más adelante, “ojos que no ven, corazón que no siente”. Además, no tenemos lente macro incorporado, así que lo que escapa a nuestros sentidos entra en la categoría de “ver para creer”. Con la misma miopía abordamos los urgentes problemas ambientales de nuestra época en los que el plástico es uno de ellos. Cada 3 de julio es el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico. En redes y medios durante todo el mes, se mueven campañas para eliminar su uso bajo la etiqueta #PlasticFreeJuly.

Si en su entorno cercano aún no lo percibe como un problema, lo invito a visitar el vertedero o relleno sanitario de su municipio. Se dará cuenta de la mínima proporción que Colombia recicla (8,6% de los residuos generados – dato Superservicios 2018) y la gran cantidad de plásticos en la basura que generamos. Así no lo vea, el plástico nos enferma y entra a nuestros cuerpos en pequeñas partículas a través del agua y alimentos en el equivalente a una tarjeta bancaria semanal (5 gr). Uno de sus contaminantes es el ftalato, que causa daños pulmonares, endocrinos y puede ocasionar cáncer. Destruirlos incinerándolos produce gases tóxicos que afectan la calidad del aire, aumentan problemas respiratorios, riesgos cardíacos y daños en el sistema nervioso. Y en esta columna no alcanza el espacio para hablar del impacto sobre suelos, ríos y océanos, o de la afectación a más de 240 especies de fauna silvestre por ingesta o estrangulamiento.

La suma de todo el plástico producido en el mundo antes del año 2000 es igual a la cantidad producida en solo 16 años (2000 – 2016). Por la pandemia del COVID-19, la tendencia se disparó por los millones de polímeros plásticos usados en equipos médicos (como mascarillas y trajes), envases y empaquetados de domicilios y botellas de agua. Desconociendo los riesgos asociados a la transmisión del virus, muchos municipios, aerolíneas y otras empresas cerraron sus programas de recolección y reciclaje. Con el colapso en los precios del petróleo y la desaceleración económica mundial, se redujo el costo del plástico virgen, creando un desafío mayor para las empresas de reciclaje, pues el plástico nuevo es más barato que el reciclado.

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Amigo consumidor: envolver todo en film stretch (película estirable) y bolsas plásticas no nos va a proteger de la propagación del virus. Los plásticos pueden albergar virus y bacterias que recogen en su fabricación, transporte, almacenamiento o uso. Hay poca evidencia que demuestre que son una opción más segura, y ¿sabe? las bolsas de tela reutilizables se pueden lavar para reducir el riesgo de contaminación.

Para 2030 la producción de plástico podría incrementarse un 40 % (vamos en 400 millones de toneladas métricas por año) a menos que todos los actores de la cadena de valor de los plásticos asuman su responsabilidad en el verdadero costo que tienen para la naturaleza y las personas. Hoy día no hay equidad en la responsabilidad de esta cadena pues se centra en consumidores y la gestión de residuos, mas no en los productores.

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Amigo empresario: ¿en verdad su producto necesita tanto plástico? ¿Ha averiguado a fondo maneras sostenibles de reemplazarlo que mejoren envases y diseño de productos para ser más reciclables o reutilizables, y que reduzcan materiales utilizados, especialmente los vírgenes? Lo invito a que explore estos sistemas que además representan un ahorro en los costos y pueden volverse su orgullo y la herencia que deje a su familia para un entorno más saludable.

En Desplastifíquese Volumen 2: hablaremos del Sistema de Responsabilidad Ampliada del Productor (EPR) de lo que viene en la legislación del plástico para Colombia y compartiremos consejos de consumidores que ya se están “desplastificando”.

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María Isabel Henao Vélez
Comunicadora Social y Periodista de la Universidad Javeriana. Especialista en Manejo Integrado del Medio Ambiente de la Universidad de los Andes. Twitter e Instagram: @maisamundoverde

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