El Desafío Económico de las EPS en Colombia
Aunque tienen altos ingresos, las EPS se quejan de que el valor de la UPC es poco y le deben dinero al sistema de salud.
Mientras las EPS ostentan ingresos operativos impresionantes, surge una preocupación latente: una deuda histórica considerable con el sistema de salud.
El sistema de salud en Colombia enfrenta un dilema financiero. Las Entidades Promotoras de Salud (EPS) insisten en que lo recibido del gobierno por concepto de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para cubrir los costos de atención médica es insuficiente.
Al mismo tiempo las principales EPS se ubican anualmente entre las grandes empresas del país con ingresos operacionales extraordinarios y las deudas de las EPS con clínicas y hospitales suman 16 billones de pesos.
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Los giros por UPC son insuficientes para cubrir los gastos de salud
Según Acemi, la asociación que representa a las EPS del régimen contributivo, el cálculo de la UPC se basa en valores desactualizados y no incluye los ajustes necesarios, lo que resulta en un déficit para las EPS a la hora de proporcionar atención médica a sus afiliados, que pone en riesgo la calidad de los servicios de salud.
La UPC, que representa el monto anual que el Estado asigna por cada afiliado al sistema de salud ha sido objeto de cuestionamientos debido a la supuesta falta de ajustes a la realidad de los costos de atención médica. La no inclusión en la UPC de los pacientes con enfermedades de mayor costo es otro desfase de financiación, indican las EPS.
La Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) es la encargada de hacer los giros anticipados por concepto de UPC a las EPS, pero según estas entidades, lo aportado en la actualidad no alcanza, lo que genera una brecha entre los costos reales de atención médica y los recursos asignados.

Las ganancias de las EPS en Colombia
A pesar de las quejas sobre la insuficiencia de los recursos, las EPS se destacan como líderes en ingresos operativos en el sector de la salud en Colombia. Según el informe de las 1.000 empresas más grandes en Colombia, elaborado por la Superintendencia de Sociedades, varias EPS figuran entre las principales empresas del país en cuanto a ingresos recibidos.
Nueva EPS. Encabezando la lista, Nueva EPS reportó ingresos operativos de $14,7 billones en 2022, marcando un aumento del 20,33% respecto al año anterior. La empresa también registró ganancias considerables, destacándose como la entidad más grande del sector salud en el país.
EPS Sura. En segundo lugar, se encuentra EPS Sura, con una facturación de $9,3 billones en 2022 y un aumento del 14,81% respecto al año anterior. La empresa reportó ganancias significativas y se posiciona como una de las principales en el sector.
EPS Sanitas. Ocupando el tercer lugar, EPS Sanitas registró una facturación de $8,7 billones en 2022, experimentando un crecimiento del 20,83% en comparación con el año anterior. La empresa también reportó ganancias notables.
Salud Total. En el cuarto lugar se encuentra Salud Total, cuya facturación aumentó en un 29,17% en 2022, alcanzando los $6,2 billones. Las ganancias reportadas fueron significativas, consolidando su posición en el sector.
Compensar. En quinto lugar, Compensar registró ventas por $4,4 billones en 2022, representando un aumento del 4,76% respecto al año anterior. La empresa reportó ganancias considerables y se mantiene como una de las principales en el sector de la salud.
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Las EPS acumulan una deuda considerable con el sistema de salud
A pesar de sus ingresos operativos, las EPS enfrentan una deuda acumulada significativa con los prestadores o IPS. Según informes de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) y la Superintendencia de Salud (Supersalud), las EPS deben más de 16 billones de pesos.
En el régimen contributivo, Nueva EPS se posiciona como la entidad con la mayor deuda, alcanzando la cifra de $1,045,672,943 en cartera morosa a 60 días o más, lo que representa el 43,3% de su cartera total, estimada en $2,415,771,512. Este escenario se repite en otras EPS como “Medimás” y Coomeva (ya liquidadas), Sanitas, Famisanar y Sura, que también muestran una alta concentración de deuda.
En el informe de la ACHC no se reportan datos de Salud Total, pero, según la Superintendencia Nacional de Salud, está EPS ocupa el segundo lugar en acreencias con una cifra alarmante de $2,3 billones. Esta situación pone de manifiesto un problema sistémico que afecta la estabilidad financiera del sector.
En el régimen subsidiado, Emssanar emerge como la principal deudora, con una deuda de $243,911,463, equivalente al 53,1% de su cartera total. Savia Salud, a pesar de presentar una menor deuda en términos absolutos, muestra una proporción significativa de cartera morosa, alcanzando el 32,8% de su cartera total.
La ACHC lleva varios años haciendo seguimiento riguroso a la deuda de las EPS con las empresas prestadoras de servicios de salud y en sus 50 informes de cartera vencida ha documentado sistemáticamente lo crítico de la situación. Más grave aún pues si se revisa el listado de las EPS morosas, más de la mitad ya están liquidadas lo que hace muy probable que esa deuda nunca sea pagada.
El Estado también adeuda a los hospitales sumas importantes. Las medidas tomadas, es el caso del “Acuerdo de punto final” implementado durante el gobierno Duque no han alcanzado soluciones de fondo. El problema persiste y amenaza la sostenibilidad financiera del sistema de salud.