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jueves, 7 de mayo de 2026
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El desempleo juvenil sigue siendo un dolor de cabeza. Afecta al 23,3% de los jóvenes

Entre abril y junio de 2021, la tasa de desempleo juvenil disminuyó frente al mismo periodo del 2020, pero aún no alcanza los niveles anteriores a la pandemia. Expertos recomiendan estrategias diferenciadas para mitigar las barreras de acceso al empleo.
Joven, Desempleo

De acuerdo con las cifras publicadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en el trimestre de abril a junio de 2021 la tasa de desempleo (TD) para las personas entre 14 y 28 años alcanzó un 23,3%. Este valor fue inferior en 6,2 puntos porcentuales (p.p.) al del mismo trimestre del año pasado (2020), cuando fue de 29,5%, pero superior en 6,1 p.p. al del mismo trimestre de 2019, antes del inicio de la pandemia. En este sentido, aunque el desempleo juvenil ha dado muestras de recuperación en 2021, no ha alcanzado los niveles pre pandemia.

Ahora bien, tras analizar el comportamiento del desempleo juvenil antes del 2019, se evidencia que este venía presentando una tendencia ascendente desde 2015. Al comparar el trimestre de abril – junio de los últimos años, se tiene que en 2015 la tasa de desempleo juvenil fue de 15,2%, en 2016 y 2017 se ubicó en 15,6% (ambos trimestres) y en 2018 llegó a 16,1%. En consecuencia, más allá del alto impacto que tuvo la pandemia en la ocupación juvenil en 2020, la tasa de desempleo venía agravándose de manera progresiva desde tiempo atrás.  


Desempleo juvenil 1
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Según el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, «los jóvenes son el grupo poblacional con mayores desventajas en el acceso al sistema laboral. En la crisis económica y sanitaria han demostrado ser especialmente vulnerables, porque son los primeros en ser despedidos y los últimos en ser contratados».

Para Iván Daniel Jaramillo Jassir, investigador de dicho Observatorio, «las barreras por ausencia de experiencia y falta de conexión entre los sistemas educativos y el mundo laboral determinan desventajas en el acceso al primer empleo. La protección contra el despido ligada a la antigüedad laboral y la retención del personal más experimentado, determina la especial vulnerabilidad de los jóvenes en materia de estabilidad».

De acuerdo con el informe Empleabilidad juvenil en la reactivación económica en Colombia, elaborado por el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario (LaboUR) y la Alianza EFI, esta situación se da en un momento en el que en Colombia habitan un poco más de 12.672.168 personas jóvenes, de los cuales 50,4% son hombres y 49,6% mujeres. Y, en el que, según el DANE, la desocupación laboral golpea más fuerte a las mujeres. Para el periodo analizado (abril – junio), la Tasa de Desempleo de las mujeres se ubicó en 29,9%, mientras que la de los hombres fue 18,5%. 

Frente a lo anterior, Andrés García Suaza, investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario y la Alianza EFI, afirmó que «la heterogeneidad del grupo poblacional de los jóvenes demanda estrategias diferenciadas para la corrección y eliminación de barreras por medio de políticas activas de empleo, enfocadas en las características de cada subgrupo: Ninis, jóvenes sobrecalificados, sector rural, etc.».

Ayudas por parte del Gobierno


Con el fin de impulsar el empleo juvenil, el Gobierno Nacional lanzó una estrategia con la que tiene como meta la creación de 600.000 plazas laborales al finalizar 2022. Para alcanzar esta meta, se entregará un beneficio a los empleadores que se sumen a la iniciativa, correspondiente al 25% del salario mínimo (es decir, $227 mil pesos) por cada uno de los jóvenes que se vinculen a sus empresas. 

Los requisitos para que el empleador reciba dicho subsidio por un año, son los siguientes: 

  • Ofrecer nuevos puestos de trabajo (adicionales a la nómina).
  • Vincular jóvenes que hagan parte del rango de edad de 18 a 28 años.
  • La vinculación laboral de los jóvenes debe darse mediante contratos formales de trabajo con prestaciones sociales.

«Más allá de las limitaciones temporales de la estrategia Sacúdete de subsidio a la nómina por contratación de jóvenes, resulta deseable incluir condicionantes sociales tales como garantías de estabilidad y porcentajes por contratación de poblaciones jóvenes vulnerables (por ejemplo, mujeres y personas con discapacidad, entre otros) para la rentabilización social del esfuerzo fiscal», aseguró Jaramillo Jassir.

Algunas empresas también apoyan el empleo juvenil

Varias empresas han anunciado convocatorias de contratación para este segmento de la población nacional. Por ejemplo, Teleperformance (TP), Konecta, Koombea y Polygonus tienen como meta sumar más de 6.000 empleos de jóvenes entre 18 y 28 años a su fuerza laboral en los próximos meses.

En el caso de Konecta, multinacional de servicios, anunció semanas atrás «la disponibilidad de 1.350 nuevas vacantes para jóvenes en el área de atención al cliente en servicio, cobranzas y ventas. Los aspirantes deberán contar con al menos 6 meses de experiencia, tener buena ortografía y habilidades de escucha. Asimismo, 300 de estas posiciones son para desarrolladores de software, dado que la Compañía cuenta con una unidad de negocio que crea software para su propia operación».

El 13 de agosto, Christian Daes, director de operaciones de Tecnoglass, anunció que contratarán a 250 personas, mayoritariamente jóvenes. De acuerdo con información de la Compañía, las ofertas laborales están enfocadas en ingeniería, gerencia y planta.


Por su parte, el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) inició la oferta de 3.130 vacantes de empleos por medio de su Agencia Pública de Empleo para personas que estén buscando trabajo en este momento. La entidad espera que los jóvenes se conviertan en la población más beneficiada con esta iniciativa, ya que los empleos, en su mayoría, no tienen como requisito tener experiencia previa.

Pese a los esfuerzos que se están adelantando desde el sector público y el privado para aumentar la participación de los jóvenes en el mercado laboral, las ofertas laborales resultan reducidas en comparación con la prevalencia del desempleo juvenil. 

Para Iván Daniel Jaramillo Jassir, el país tiene un reto importante en esta materia. El experto señaló que «la interrupción en el seguimiento de los ciclos de formación en el contexto del covid-19 profundiza las barreras vinculadas a la disfuncional conexión de los sistemas de formación y el mundo laboral».