«El efecto de la reforma tributaria sobre el recaudo se materializará en el 2023»
Durante el conversatorio Riesgo País, Mauricio Cárdenas, economista y exministro de Hacienda y Crédito Público, y Ricardo Ávila, analista de El Tiempo y exdirector de Portafolio, dialogaron sobre lo que viene para Colombia en materia económica, política y social, bajo la moderación de Mauricio Reina, economista e investigador de Fedesarrollo.
Para responder a esta pregunta, los participantes hablaron sobre la propuesta de reforma tributaria que radicó el Gobierno el pasado 20 de julio en el Congreso de la República y que busca recaudar $15,2 billones. Cárdenas señaló que es importante que los colombianos tengan claro que la propuesta solo resuelve una parte del problema fiscal que enfrenta el país.
El exministro Cárdenas señaló que «la reforma va a salir con un ingreso fiscal para el 2023. No hablemos del 2021, que no genera un solo peso, y no hablemos del 2022, que no va a generar grandes impactos, porque la reforma es esencialmente una reforma al impuesto de renta».
Con base en lo anterior, Cárdenas explicó que el impacto de la reforma no se podrá conocer hasta 2023, que es cuando estará en plena operación. Sin embargo, aseguró que esta generará un monto equivalente a 1 punto del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, $10 billones, ya que los otros $5 billones que se espera recaudar corresponden a un componente más aspiracional, a una meta que es común a todas las reformas, y que apunta a factores como una mejor gestión de la Dian y una lucha más efectiva contra la evasión.
«El problema fiscal colombiano es un problema mayúsculo, es un problema muchísimo mayor que un (1) punto del PIB. Solamente el gasto público, entre el 2019 y hoy, ya subió a 5 puntos del PIB. A su vez, el déficit fiscal estaba, normalmente, alrededor del 3% en promedio en la última década. Este año va a estar cerca del 9% y el Gobierno Nacional pronostica 8,6%. Yo creo que el déficit fiscal llegará a 9% en 2021 y a 7% el año entrante, entonces aquí tenemos que mirar [de] cuánto es el diferencial entre 3% (la última década) y 7% (en 2022). El resultado son 4 puntos y la reforma produce un (1) punto. Esto quiere decir que la reforma resuelve un 25% del problema fiscal y tres cuartas partes del déficit fiscal quedarán en la bandeja de entrada de la próxima administración», dijo Cárdenas.
Ante estas cuentas, en opinión del exministro, el próximo gobierno tendrá que mirar de dónde saca el dinero que hace falta para estabilizar las cuentas del país. «En este punto será clave recortar el gasto. Sin embargo, esta será una tarea muy difícil porque hay propuestas para extender en el tiempo el gasto», dijo el exministro.
En línea con lo anterior, el exdirector de Portafolio, Ricardo Ávila, aseguró que estas proyecciones sobre la economía nacional son una consecuencia del derrumbe que enfrentó la propuesta de reforma tributaria del exministro Alberto Carrasquilla, que buscaba incrementar el recaudo a un monto equivalente a 3 puntos del PIB. Para él, lo anterior no se logró debido a que los colombianos no aceptaron que se les afectara el bolsillo con los ajustes que se proponían en materia de renta de personas naturales e IVA.
«De esa realidad política, que estuvo marcada por el Paro Nacional, nace este nuevo texto, que, como dice Mauricio Cárdenas, es insuficiente, ya que no solo responde al tema de los recursos que se generarían, sino que también está atado a compromisos de gasto que amenazan con volverse permanentes en el tiempo. Un ejemplo típico es el de Ingreso Solidario, que en teoría se extiende solamente hasta 2022, por lo que el próximo gobierno tendría que evaluar la continuidad de esta iniciativa. Yo sí quiero ver al Gobierno en 2023 acabando con ese programa de un plumazo y asumiendo el costo político de hacerlo», dijo Ávila.
Ávila también agregó que, dado el panorama que atraviesan las finanzas del país, el ministro de Hacienda actual está haciendo malabares para cuadrar el presupuesto de 2022. Esto se evidencia en que en el texto que se radicó hace unos días se observa que las contrataciones de deuda para el próximo año van a subir hasta 60%, tanto a nivel interno como externo.
Según Ávila, «estamos entrando en una situación muy riesgosa de inestabilidad, en la cual, claramente, hay esperanzas de que un mayor ritmo de actividad económica contribuya a generar los recursos que hoy hacen falta. Se espera que por cuenta de la reactivación esto suceda en el segundo semestre, pero la verdad es que aquí estamos en una especie de negación, como un enfermo que tiene un mal grave y a quien los médicos le han dicho que tiene que entrar en un tratamiento realmente intenso para curarse, pero no lo acepta porque no quiere ver la realidad».
¿Qué pasará con el grado de inversión?
Durante la conversación, que duró alrededor de dos horas, Cárdenas y Ávila aseguraron que Colombia está lejos de recuperar el grado de inversión, pues se necesitará una nueva propuesta que equilibre las cuentas actuales.
De acuerdo con Ávila, para recuperar el grado de inversión se debe apostar por «tener una senda de reducción de la deuda más agresiva que la que planteamos hoy en día. Mientras eso no cambie, la probabilidad de que en esta década nos devuelvan el grado de inversión es muy cercana a cero. Esto podría cambiar si el próximo gobierno toma medidas que mejoren la situación actual».
Por su parte, Cárdenas expresó su escepticismo frente a la posibilidad de que el Gobierno esté trabajando activamente para recuperar el grado de inversión. Al respecto, aseveró: «esta reforma, al producir ese punto del PIB que señalé antes, deja las cosas como están, lo que no es del todo malo, porque recordemos que Moody’s nos tiene en grado de inversión, entonces esto significa que probablemente Moody’s nos mantenga en esa condición. De esta forma, quedamos con dos calificadoras por debajo del grado de inversión, Fitch Ratings y Standard & Poor’s (S&P), y una por encima del grado de inversión».
Recomendaciones para la próxima administración
Ávila señaló que, en materia económica, será clave que la próxima administración centre sus esfuerzos en lograr que el crecimiento económico del país supere el techo de crecimiento, que hasta ahora ha sido cercano al 4% anual. Para esto, en su opinión, debe buscar el crecimiento de la industria local, así como el mejoramiento de la competitividad y la productividad.
Por su parte, Cárdenas destacó que en el siguiente periodo presidencial será crucial que el próximo ministro de Hacienda tenga credibilidad y logre entablar una buena comunicación con los ciudadanos, pues, en su concepto, le corresponderá explicarles la necesidad de hacer sacrificios para equilibrar las cuentas y poner el país en una senda de crecimiento.