¿El fantasma de la economía asustó al Halloween?
La celebración del 31 de octubre tiene varios nombres: Halloween, días de los niños, día de las brujas, día de muertos. La fiesta, celebrada en decenas de países, atañe a niños, niñas, adolescentes y adultos de todas las edades.
Gracias al alto grado de presencialidad que se tiene este 2022, después de las restricciones de los años anteriores por la pandemia de Covid-19, los comerciantes apostaron por un incremento significativo en sus ventas. Sin embargo, el alto precio del dólar y la inflación aguaron parcialmente la fiesta.
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Vuelven los disfraces a las calles
El fin de semana del 29 y 30 de octubre, gastrobares y lugares de rumba recibieron una mayor afluencia de público. Jóvenes y no tan jóvenes celebraron el Halloween, lo cual produjo mayores ventas, según Alejandra Osorio, Directora Ejecutiva de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi Bogotá-Cundinamarca). Otros sectores de entretenimiento, como cines, parques de diversiones y establecimientos de vida nocturna, también se vieron beneficiados con la celebración.
El sector textil se disfraza de ganador de la jornada
El sector de los textiles y las confecciones, que en años anteriores se vio perjudicado por las restricciones de la pandemia y el auge del teletrabajo y el estudio virtual, este año ha protagonizado una reactivación importante, con el regreso de millones de personas a sus lugares de trabajo y de estudio.
Ahora, con la fiesta del Halloween, ocurrió algo parecido. Amantes de esta fiesta que llevaban dos años esperando su regreso, salieron a buscar disfraces y accesorios para volver a celebrarla de forma presencial.
En efecto, Acopi Bogotá-Cundinamarca estima que el gasto promedio de las familias para el festejo asciende a alrededor de $160.000 pesos, por lo que aquellos que apostaron por la confección de disfraces, máscaras, capas y mercancía asociada a la celebración de Halloween han logrado una recuperación importante comparada con los años anteriores.
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El susto del precio del dólar
A pesar de la reactivación, las ganancias de los empresarios y emprendedores se han visto afectadas, ya que, debido a la revaluación histórica del dólar, los precios de las materias primas para las confecciones y otros insumos importados están por las nubes.
Ante la imposibilidad de trasladar plenamente el aumento de los costos de producción, en un contexto de alta inflación, el margen de ganancia se ha visto considerablemente reducido, denuncia la directora ejecutiva de Acopi Bogotá-Cundinamarca.
Las cifras son contundentes. La Tasa Representativa del Mercado (TRM) hace 6 meses, el 1 de abril, era de 3.756 pesos por dólar, mientras que este 31 de octubre es de 4.819 pesos. Esto significa que, en un semestre, se pasó a pagar 1.063 pesos más por cada dólar.
El futuro: Una película de suspenso
La alta inflación, que acumula a septiembre un 10,1% según cifras del Departamento Nacional de Estadística (DANE), y la devaluación del peso colombiano han puesto en apuros a los empresarios, y especialmente a los pequeños y medianos.
Ante este panorama, Acopi Bogotá-Cundinamarca hizo un llamado a que se adopten medidas tendientes a estabilizar la economía para fin de año y comienzos de 2023. El pronóstico, sin embargo, es difícil, y el Banco Mundial avanzó que el año entrante podría llegar el fantasma de la recesión económica.
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