Empresarios cuentan qué se necesita para que una empresa supere los primeros años

Según la última actualización del informe Dinámica de Creación de Empresas, que realizó Confecámaras en los primeros seis meses de este año, entre enero y junio de 2021 se crearon 166.338 empresas, lo que representa un aumento del 26,2% con respecto al mismo período del año anterior, cuando se crearon 131.848. “Del total de unidades registradas, 74,7% corresponden a personas naturales y 25,3% a sociedades”, declaró el informe. En cuanto a las sociedades, se reportó un crecimiento del 27% con respecto al mismo periodo de 2020, al pasar de 33.139 a 42.075. Y, en el caso de las personas naturales, el crecimiento fue del 25,9%, al pasar de 98.709 a 124.263.
Las anteriores cifras contrastan con los últimos datos del Atlas de Insolvencia, presentado por la Superintendencia de Sociedades, que analiza los primeros seis meses de 2021. Según este documento, el número de cierres de compañías se incrementó en un 36% con respecto al mismo período de 2020. Este resultado se debe, en parte, a que los procesos de cierre de empresas pueden demorar hasta 18 meses, de manera que todavía se estarían viendo los efectos de la crisis económica producida por la pandemia, en 2020.
Al respecto, Rosmery Quintero, directora de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (ACOPI), señaló que entre enero y agosto de 2021 cerca de 169.603 empresas han cancelado su matrícula mercantil, frente a las 166.338 empresas que se crearon en el mismo periodo.
Más Colombia habló con tres empresarios de los segmentos de construcción, chocolate y vidrios sobre su experiencia en la creación y el sostenimiento financiero de las empresas. Le contamos todos los detalles.
El principal obstáculo para crear empresas es la financiación
Luis Aurelio Díaz es gerente general de Oikos Constructora. La compañía, según cuenta Díaz, inició en 1970 con varios jesuitas que se retiraron del seminario, estudiaron ingeniería civil y decidieron crear una empresa de construcción con enfoque social. Hoy en día, cuenta con 586 empleados y varias unidades de negocio: Oikos Inmobiliaria, Oikos Constructora, Oikos Avalúos y Oikos Gestión de Propiedades.
En su concepto, el principal problema al que se enfrentan los empresarios es la financiación. “El asunto no tiene que ver solo con la financiación inicial, sino con el sostenimiento en el tiempo. Eso explica que sean muchas las empresas que cierren durante los primeros años”, afirmó. En el caso de OIKOS, el problema principal al que se enfrentaron sus creadores en los primeros años de creación de la empresa fue el acceso a créditos de gran envergadura, que les permitieran entrar en el mercado mobiliario.
En esto coincidió David Serna, empresario del sector chocolatero, que comenzó su trayectoria empresarial con la marca Kakaw Company y actualmente se encuentra en el proceso de creación de una nueva. A su juicio, acceder a financiación y a créditos de bajo costo resulta fundamental para que las empresas superen los primeros tres años de creación, que es el tiempo en el que las utilidades suelen ser negativas.
Serna señaló que, si no es posible acceder a financiación externa o a créditos, el capital necesariamente tiene que provenir de los recursos propios de los empresarios. Ello es problemático, pues la inversión inicial es usualmente cuantiosa. Esta “debe permitir la adquisición de las máquinas, la compra de las materias primas y la puesta en funcionamiento de la empresa, mientras se garantiza un flujo de caja adecuado”, afirmó Serna.
Orlando Martínez, empresario del sector de vidrios y profesor de la Universidad del Rosario, también señaló que el primer obstáculo es la financiación, pero insistió en que conseguirla no garantiza el éxito. Su empresa, Soluciones MG Ltda, comenzó en 2006 a partir de sus propios recursos. “No obtuve ayuda de ninguna entidad, ni pública ni privada. Mi empresa surgió como hija de otra”. Martínez agregó que, además de financiación, se requieren planes comerciales y de mercadeo que permitan a los empresarios conocer las necesidades del mercado y apostarles a productos que definitivamente tengan salida. “Para que el negocio sea exitoso se necesita no solo tener una buena idea o montar el negocio, sino tener claro un modelo de comercialización y de retorno de ingresos. Esto es lo que permite que la empresa subsista financieramente”.
Las empresas no formalizadas están prácticamente por fuera de los mercados
Según Orlando Martínez, formalizar las empresas es una obligación legal consagrada en el artículo 19 del Código de Comercio y, en este sentido, se trata de un compromiso con el país. “La creación de empresas formales es un avance en términos de contratación laboral y de generación de empleos de calidad. En mi empresa, por ejemplo, tenemos tres trabajadores de planta, pero gracias a las alianzas con otras empresas —que solo son posibles porque ambas partes contractuales estamos legalizadas— tenemos dos contratos corporativos: uno con las personas que arman las puertas y las instalan, y otro con el personal que dobla las láminas”, señaló. Su recomendación es que, desde el principio, se evite la creación de sociedades de hecho —aquellas que se constituyen por hechos y no por acciones legales— y se creen sociedades formalizadas que son las que, posteriormente, reportarán mayores beneficios y permitirán la creación de planes de comercio y ventas.
Para Luis Aurelio Díaz la formalización de las empresas no solo es una obligación del empresario, sino una oportunidad. “Si un negocio quiere crecer en el mediano o largo plazo, tiene que formalizarse”. Según Díaz, formalizar una empresa significa la entrada de los productos al mercado y el acceso a créditos y otras posibilidades de financiación.
David Serna coincidió en que las empresas no formalizadas se encuentran, de alguna forma, por fuera de los mercados. “Actualmente, existen muchos programas públicos y privados que otorgan a las empresas constituidas la posibilidad de participar en ferias, ruedas de negocios, convocatorias y becas para financiación. Todo esto otorga confianza a los consumidores y empieza a posicionar a las compañías en el mercado”, señaló.
Con respecto a las dificultades que existen en Colombia para formalizar las empresas, los empresarios consultados apuntaron a que la causa principal es la ausencia de ayudas financieras y facilidades tributarias, al menos en los primeros años. David Serna lamentó que, para que una empresa acceda a créditos o financiación, requiere tener una buena rentabilidad financiera. “Esto es casi imposible de conseguir en los primeros tres años de constitución de la empresa, pues en estos la curva de utilidades es mínima, si no negativa. Y eso es algo que desconocen muchos emprendedores. Mientras se logra un buen flujo de caja y un nivel de ventas estable, las ganancias serán muy pocas”, insistió.
A lo anterior se suman los costos tributarios y administrativos asociados a la formalización de una empresa. Por eso, para Díaz la razón principal de que muchas empresas se creen y pocas se sostengan en el tiempo es que no logran acceder a ayudas financieras ni a facilidades tributarias. “Adicionalmente, la formalización de las empresas, y esto ya no tiene que ver con la creación de un negocio, requiere de cierto conocimiento sobre los trámites. Yo creo que el Gobierno debería incentivar más programas de capacitación sobre este punto”, afirmó.
Los empresarios construyen riqueza y desarrollo para el país
Los empresarios coincidieron en que fortalecer el panorama empresarial es un avance importante para la creación de riqueza y desarrollo en el país. Según Luis Aurelio Díaz, las contribuciones más importantes de los empresarios en Colombia se dan en dos frentes. El primero es el empleo, pues la generación de empleos contribuye a la creación de oportunidades y posibilidades de desarrollo económico y profesional, no solo para los trabajadores, sino para sus grupos familiares. El segundo es el pago de impuestos, pues permite aumentar el recaudo y así construir infraestructura, potenciar el desarrollo económico y avanzar en el cierre de las brechas de desigualdad.
Para Orlando Martínez, la contribución de los empresarios, además del empleo y el pago de impuestos, reside en dos aspectos. Primero, la creación de patentes y, con estas, el aumento de la investigación y la innovación en el país. Y, segundo, la generación de oportunidades para terceros. “Una empresa innovadora abre posibilidades de negocios para que terceros creen nuevas empresas y abran nuevos nichos de mercado. Es cierto que a veces estos ya están constituidos, pero aquí me refiero, por ejemplo, a esas empresas que son absolutamente nuevas en el mercado nacional y que no tienen proveedores. Su creación abriría otras necesidades potenciales en el mercado que podrían ser aprovechadas por quienes se aventuran a emprender. Esto permitiría robustecer el panorama empresarial del país, generar desarrollo económico y tecnológico e implementar un sistema de ayuda colateral entre empresarios colombianos”, explicó Martínez.
Martínez insistió en que esto, por supuesto, requiere de un modelo de negocio que no solo tenga en cuenta la creación de un producto diferente, sino los campos en los que el retorno de inversiones es mayor. “Si hoy me preguntaran cuál podría ser ese modelo de negocio que garantice un crecimiento, diría sin dudar que es el Data Science. Esto requiere de conocimientos estadísticos y matemáticos, y de habilidades en el mercado y el manejo de las bases de datos”, concluyó el empresario.