domingo, 7 de agosto de 2022
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“En Colombia no hay política industrial”

Varios académicos discutieron los problemas históricos de la industrialización en Colombia y los retos a los que se enfrenta la industria hoy en día.

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En el simposio Patriotismo económico e industrialización, convocado por la Fundación Juntos Colombia, un grupo de reconocidos académicos presentó una radiografía general de las barreras que han impedido el desarrollo industrial del país e identificaron al menos cuatro de ellas:

  1. Modelo económico

Según Cecilia López, economista y exviceministra de agricultura, el sector industrial ha sido uno de los más afectados por el modelo de desarrollo económico adoptado en las últimas tres décadas. Este, señaló López, se ha propuesto abrir el mercado interno al exterior a partir de la eliminación de las barreras arancelarias para la importación y de los Tratados de Libre Comercio (TLC). 

Los resultados han sido nefastos, señaló López: mientras entre 1980 y 1989 la participación de la industria en el Producto Interno Bruto fue de 20,2%, entre 1990 y 1999 bajó a 16,7%, entre 2000 y 2009 cayó al 15% y entre 2010 y 2019 fue de 12,7%. En su concepto, “Colombia no ha realizado una transformación productiva y sigue viviendo de bonanza en bonanza”. 



En la misma línea, Mario Valencia, economista y profesor de la Universidad Nacional y del Cesa, señaló que “el modelo económico actual es favorable a las bonanzas minero energéticas. Tenemos una economía que no es capaz de generar los encadenamientos necesarios para el crecimiento económico”. 

  1. Debilidad institucional

Según Luis Fernando Mejía, director de Fedesarollo, el crecimiento económico depende de las condiciones sociales y políticas del país. En su concepto, el conflicto armado, el narcotráfico y la corrupción de las instituciones han impedido la creación de mercados fuertes que ofrezcan certidumbre y aseguren el retorno de la inversión pública y privada. Asimismo, Mejía afirmó que, aunque hace unos años se logró la firma del Acuerdo de Paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla más antigua del país, lo cierto es que los problemas persisten. 

Para Mario Valencia, la debilidad institucional es un tema fundamental si lo que se quiere es trazar los lineamientos para una política industrial que permita el desarrollo económico nacional. A su juicio, los TLC, que desde hace un tiempo se vienen firmando y proyectando, dificultan la capacidad de intervención del Estado e impiden que este oriente la inversión hacia actividades de alto valor agregado. Por esta razón, afirmó que el primer paso sería su revisión rigurosa y renegociación. 

  1. Comercio

Según Luis Fernando Mejía, aumentar el crecimiento económico y generar industrialización solo es posible si Colombia migra de un modelo económico basado en exportaciones de materias primas y bajo valor agregado a un modelo diversificado con mayor valor agregado. A su juicio, las barreras a la competencia han impedido llevar a término dicho propósito. “Si bien desde los noventa Colombia se embarcó en la apertura económica, de acuerdo con la literatura económica este momento coincidió con la creación de una serie de barreras no arancelarias, como los requisitos fitosanitarios, que han impedido el acceso a nuevos mercados”, señaló. 

De ahí la necesidad, afirmó el presidente de Fedesarrollo, de tener una regulación que se aleje del proteccionismo y fortalezca las políticas de competencia. Lo anterior, sumado a políticas orientadas a disminuir las tasas de informalidad, cualificar el empleo, mitigar la concentración de la tierra, usar de forma adecuada el suelo e incentivar la producción, “podría hacer aprovechables los TLC que hemos venido firmando y ratificando con otros países”, concluyó Mejía. 

Por su parte, Mario Valencia objetó este último punto. En su concepto, el proceso de apertura ha sido y es desigual, por lo que no hay forma de aprovechar un TLC en el que Colombia ni siquiera tiene una oferta exportable sólida. “Exportar petróleo y flores no recoge los dólares necesarios para importar vehículos y aviones. De ahí proviene el déficit estructural de casi 20 años en los que, según los reportes, el 81% de las importaciones del país son del sector manufacturero”, afirmó. Para el economista, es urgente la renegociación de los TLC, no para impedir que Colombia comercie con otros países, sino para otorgar al Estado mayor capacidad para orientar las inversiones hacia actividades con alto valor agregado. 

  1. Ausencia de infraestructura vial

La ausencia de vías de transporte eficientes es uno de los fenómenos que ha impedido el desarrollo industrial de Colombia, según María del Pilar López Uribe, economista y profesora de la Universidad de los Andes. Desde los años noventa, las políticas abandonaron por completo el impulso del sistema ferroviario y se centraron, sin mucho éxito, en la construcción de carreteras vehiculares. “El asunto es tan dramático que si comparamos la densidad vial con otros países de la región, como México y Brasil, Colombia cuenta con la mitad de kilómetros por millón de habitantes. Y, de los 250.000 kilómetros de carreteras que actualmente existen, solo el 11% está pavimentado”, afirmó la economista.

Para López, aunque desde el siglo XIX la infraestructura de transporte ha sido vista como un factor clave en el desarrollo económico, es muy poco lo que se ha avanzado. Las razones, a su juicio, no tienen que ver con la topografía o la ausencia de recursos del país, pese a que sí son limitantes, sino con la corrupción, la debilidad estatal y las políticas cortoplacistas. Por ejemplo, entre 1870 y 1920, se asignó siete veces en concesión la construcción del ferrocarril del Pacífico y todos los contratos se incumplieron, explicó.

Para López, “invertir en los sistemas de transporte es crucial para avanzar en los procesos de industrialización, pues son varios los encadenamientos productivos que se generan hacia atrás y hacia adelante”. Con respecto a los encadenamientos hacia atrás, la docente explicó que en la década de los veinte, por ejemplo, la construcción de vías férreas permitió el crecimiento de la industria nacional de carbón y contribuyó a la generación de empleo, a pesar de que los insumos para la construcción eran en su mayoría importados. Los encadenamientos hacia adelante, por su parte, se asocian especialmente con la disminución de costos de transporte, reducción de precios finales y migración de mercados, señaló.