Estos son los beneficiados y los perjudicados con el aumento del precio del dólar
Aunque la cotización del dólar se ha mantenido estable en lo que va de 2022, no se puede dejar de lado que, el año pasado, el peso colombiano registró una fuerte caída frente a la divisa estadounidense. Al comparar la Tasa Representativa del Mercado (TMR) del 1 de enero de 2021 ($3.432,50) con la del 31 de diciembre de 2021 ($3.981,16), se tiene una devaluación del peso colombiano de 15,98%.
“Si nosotros comparamos la TRM del 31 de diciembre con la de hoy, son prácticamente iguales, porque el dólar cerró el año en $3.981 y hoy está a un valor muy parecido [$3.964]. Pensar en cuánto se ha devaluado el peso frente al dólar en lo que va en 2022 no tendría mucho sentido, mientras que el año pasado la devaluación superó el 14% y fue una de las devaluaciones más altas del mundo”, dijo Sander Alberto Rangel, director del programa de Economía y Finanzas de la Universidad de La Salle.
Pese a que el peso colombiano no ha registrado una caída importante en lo que va del año, Rangel señaló que la devaluación podría aumentar. “Con base en el comportamiento de los mercados internacionales, todo parece indicar que la devaluación del peso colombiano frente al dólar es una tendencia que se puede mantener y profundizar. La política monetaria de Estados Unidos apunta a que seguramente va a haber un incremento en las tasas de interés. Eso hace más atractivos a países como Estados Unidos y otros más ricos, y hace menos atractivas las inversiones en países como Colombia, por lo que habría menos dólares entrando a economías emergentes”, agregó.
Rangel explicó que, al ingresar menos dólares al mercado colombiano, habría escasez de esta divisa, por lo que se incrementaría su precio.
Además, Colombia inició un año electoral, lo cual puede generar expectativas entre los inversionistas. “En algunas circunstancias de incertidumbre, el peso mantendrá estas altas tasas de cambio y su tendencia a la devaluación. Sin embargo, puede que de una manera menos marcada que el año pasado”, dijo Rangel.
Teniendo en cuenta este panorama, Más Colombia consultó a Edward Moya, analista senior de mercados en OANDA (comisionistas de futuros y agentes de intercambio de divisas registrados con la Agencia Federal del mercado de futuros de productos de Estados Unidos); José Pedro Giráz, director de Skilling para América Latina (un broker online de Contratos por Diferencia – CFDs), y Sander Alberto Rangel, director del programa de Economía y Finanzas de la Universidad de La Salle, sobre a quiénes beneficia y a quiénes afecta el aumento de la cotización del dólar.
¿A quiénes beneficia el aumento del precio del dólar?
Según los expertos consultados, el aumento de la cotización del billete verde beneficia, principalmente, a dos grupos:
1. Exportadores de mercados emergentes como Colombia. Al vender sus productos, los exportadores obtienen dólares que luego cambian a pesos a una tasa más alta, dijo Moya.
Sobre esto, Rangel aseguró que, “en el caso de los exportadores, resulta ser positivo el aumento de los precios del dólar. Quien exporta vende al exterior y recibe su pago en dólares. Por ejemplo, los cafeteros venden en dólares. Al traer ese dinero a Colombia y monetizarlo, es decir, convertirlo en pesos, reciben una mayor cantidad de pesos por cada dólar que les dieron en la transacción. Eso equivale a un aumento de los ingresos”.
2. Inversionistas en dólares. Las personas que compraron dólares en septiembre u octubre del año pasado, cuando su valor era más bajo, pueden venderlos más caros, afirmó Moya.
¿A quiénes perjudica el aumento del precio del dólar?
De acuerdo con los expertos consultados, la revaluación de la divisa estadounidense impacta negativamente a tres grupos:
1.Los importadores en cualquier economía emergente, incluida Colombia. Los importadores deben entregar más pesos por cada producto que compran en dólares en el extranjero, dijo Giráz.
Rangel explicó que, en el caso de los importadores, el panorama es complejo cuando el dólar registra aumentos importantes. “Al ser compradores ubicados en Colombia, reciben la cotización de lo que compran en dólares. Si hay un proceso de devaluación de la moneda, entonces cada dólar resulta más caro y el pago de cada uno de esos productos importados tiene un mayor precio. Una devaluación equivale a un incremento de precio sostenido para los importadores”.
2. Los consumidores que en algún momento deben adquirir dólares o contratar servicios que se cobran en dólares estadounidenses. Según Rangel, “se ven afectadas aquellas personas que requieren en un momento determinado adquirir dólares con pesos. Con el peso devaluado, la tasa de cambio hace que cada dólar que nosotros compremos resulte más costoso. Cualquier cosa que los colombianos necesitemos comprar en dólares, nos va a resultar más costosa. Por ejemplo, si compramos a través de aplicaciones por internet, si reservamos un hotel en el exterior, si compramos un tiquete aéreo o si compramos tecnología en el exterior, todo esto nos va a resultar más costoso, pues por cada dólar que implique la compra tendremos que entregar más pesos”.
3. El bolsillo de los colombianos también se ve afectado con la devaluación del peso, ya que al país se importan tanto productos terminados como materias primas. En el primer caso, se aumenta el precio de carros, celulares, computadores, alimentos frescos y procesados y demás artículos que Colombia acostumbra a comprar en el exterior. En el segundo caso, se encarecen las materias primas o commodities que importamos para producir bienes en el país. Por ejemplo, el trigo para fabricar el pan, la cebada para hacer la cerveza o el maíz para las arepas, ya que estos productos suelen comprarse en Canadá o Argentina y las transacciones se efectúan en dólares, explicó Rangel. También es el caso de los insumos agrícolas, que suenen traerse de mercados como los de Estados Unidos o Canadá, y de productos con mayor valor agregado producidos en Colombia, como las confecciones, para las cuales se suelen adquirir los textiles en mercados asiáticos.
Especialmente a medida que la balanza comercial se hace deficitaria, como en el caso de Colombia, la devaluación de la moneda local frente al dólar (en este caso el peso colombiano) genera una reducción del poder adquisitivo, tanto del país en su conjunto, como de sus habitantes a nivel individual. En el ámbito internacional esto equivale a un empobrecimiento de los colombianos, expresado en la caída del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, explicó Ragel.
Entonces, ¿son más los afectados que los beneficiados?
Teniendo en cuenta el comportamiento de la balanza comercial de Colombia, Rangel dijo que son más los afectados que los beneficiados con la devaluación del peso.
“En general, hay que decir que Colombia es un país que tiene una balanza comercial deficitaria, que es más lo que importamos que lo que exportamos, que mensualmente tenemos una diferencia en contra, digámoslo así, de entre US$1.000 millones y US$2.000 millones, más o menos, dependiendo del mes, y que en el año estamos en el orden de un déficit de US$15.000 millones, en promedio. Esto lo que hace es que la devaluación sea algo más negativo que positivo”, concluyó Rangel.