Para afrontar el fenómeno del Niño y la sequía, Colombia debe invertir más recursos en el Ideam | Más Colombia
sábado, 18 de abril de 2026
Inicio  »  Columnistas  »  Para afrontar el fenómeno del Niño y la sequía, Colombia debe invertir más recursos en el Ideam

Para afrontar el fenómeno del Niño y la sequía, Colombia debe invertir más recursos en el Ideam

Clara Marcela Romero Hernandez, Columnista, Más Colombia

Clara Marcela Romero Hernández

Ingeniera Ambiental de la Universidad de la universidad Nacional de Colombia y estudiante de maestría en Recursos Hídricos de la Universidad del Valle.

Posible sequía. Vienen fuertes cambios en la temperatura y precipitación para Colombia, que afectarán diversos sectores como la agricultura, industria, el comercio y la salud de la población, con la consecuencia de graves amenazas de sequía.

Desde el pasado 3 de noviembre, se ha declarado el inicio del fenómeno del Niño —conocido técnicamente como El Niño Oscilación Sur-ENOS (en su Fase cálida)—  en Colombia por parte del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales-Ideam. El ENOS es una fluctuación anual del sistema acoplado del océano y la atmósfera tropical que tiene origen en el Pacifico tropical.


Le puede interesar: Concurso notarial 2023: Se anuncia que se abrirá convocatoria para 200 puestos de trabajo

Ghisliane Echeverry, directora general del Ideam, explicó  que el monitoreo climático ha evidenciado que, pese a la presencia de lluvias en el país, el promedio de precipitación está por debajo de lo normal para esta época y hay un aumento de la temperatura. 

Adicionalmente, mencionó que la época seca iniciará en diciembre y podrá extenderse durante varios meses de 2024. Los cambios que trae este fenómeno del Niño exigen contar con información precisa y robusta de variables climáticas para la toma efectiva de decisiones.

El Ideam es responsable de la información climática y de recursos naturales, y debe afrontar la eventual sequía

El Ideam se encarga del manejo de la información científica, hidrológica, meteorológica y todo lo relacionado con el medio ambiente en Colombia.​ Esta institución es de suma importancia para garantizar la información de uso de ecosistemas, aire, agua y clima que necesita el país para desarrollar sus sectores eléctrico, agropecuario, industrial , turismo, transporte y salud, entre otros.

Sin embargo, desde gobiernos pasados e incluyendo el presente, el Ideam ha presentado limitaciones presupuestales para contar con el recurso humano especializado suficiente y para el mantenimiento del sistema nacional de observaciones y mediciones hidrometeorológicas. 

En el mes de marzo de este año, los miembros de la Red de Investigadores de Ciencias Atmosféricas en Colombia, AtmosCol, enviaron una carta llamando la atención al presidente Petro sobre la necesidad imperiosa de fortalecer con presupuesto adecuado al Ideam.


Un país que tenga dificultades en la capacidad para obtener y validar información hidrológica, meteorológica y ambiental no podrá desarrollar sus fuerzas productivas, ni mitigar o adaptarse a la crisis climática y la pérdida de biodiversidad que afronta.

Las metas actuales del gobierno nacional, sobre llevar a Colombia a planificar su ordenamiento territorial en torno al agua, requieren que en el papel y en la realidad se le suministre el presupuesto adecuado a instituciones tan importantes como el Ideam y Ministerio de Ciencias, que son fundamentales en la construcción de medidas relevantes para nuestra preparación local.

La sequía y los impactos del fenómeno del Niño en Colombia

El 90% de los desastres naturales que han ocurrido en Colombia están asociados con fenómenos hidrometeorológicos. De acuerdo con los investigadores Aristizábal y Sanchez (2020), de una muestra de 30 mil deslizamientos, se encontró que la lluvia había sido el principal detonante de la ocurrencia del 90% de deslizamientos. 

El fenómeno del Niño, ENOS, es uno de los fenómenos climáticos más importantes de la Tierra debido a su capacidad para cambiar la circulación atmosférica global, que a su vez influye en la temperatura y las precipitaciones en todo el mundo. 

La manifestación del ENOS consiste en variaciones anómalas de la presión atmosférica (Oscilación del Sur) y de la temperatura en la superficie (El Niño – fase cálida o La Niña-fase fría) del océano Pacífico. 

Los impactos de este fenómeno a nivel mundial varían según la región y la temporada. Por ejemplo, durante El Niño tiende a presentarse una temporada de sequía en Australia, mientras que en el sur de Estados Unidos suele ser más húmedo.

Le puede interesar también: Colombia encabeza la lista de países de la OCDE con mayor inflación en los precios de la energía

En Colombia este fenómeno hace parte de los principales mecanismos que influencian la variabilidad climática. La fase cálida de-El Niño, se ha asociado con sequías en las regiones colombianas, particularmente en las regiones Caribe y Andina.


La sequía y la reducción de caudales más fuertes en Colombia han ocurrido durante los años cuando ocurre El Niño. Ejemplo de esto fue el evento El Niño de 1997-1998, que generó daños en el sector de la agricultura estimados en más de USD $100 millones en el año 2000.

Por el contrario, la fase fría-La Niña fortalece la temporada de lluvias, aumentando los niveles de los ríos y la probabilidad de deslizamientos de tierra. Así como el evento La Niña de 2010-2011, cuando se afectaron cuatro millones de personas y se presentaron pérdidas financieras por USD $7.800 millones en Colombia debido a las fuertes lluvias, inundaciones y deslizamientos.

La investigación climática está haciendo lo que puede con lo que tiene

Es importante denotar los esfuerzos de la comunidad científica colombiana para la simulación actual en el territorio de una compleja topografía, como es la de los Andes, y a pesar de esto se encuentran deficiencias en la representación precisa de la precipitación y otras variables climáticas. 

Estas deficiencias en información son un obstáculo para el diseño de medidas de preparación y adaptación a extremos climáticos que vienen con fenómenos como el fenómeno del Niño, ENOS.

Por otro lado, está el hecho de que en el Presupuesto General de la Nación (PGN) se acabó de aprobar para el Ministerio de Ciencias un 25% menos de presupuesto que el asignado en 2023, es decir, el más bajo en los últimos 25 años según la investigadora y profesora de la Universidad Nacional, Gabriela Delgado.

De no aumentar el presupuesto para investigación en ciencias climáticas y en la Autoridad Nacional en información hidrometeorológica en el país, no se reducirán las pérdidas que traerán los efectos de fenómenos como ENOS para la ciudadanía en todos los sectores.