Hay incertidumbre frente a costos de producción y rentabilidad del segundo semestre: Fedearroz
El 18 de abril publicamos una entrevista a Rafael Hernández, gerente general de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz). A continuación, publicamos sus respuestas escritas a algunas de las preguntas que se hicieron en esa oportunidad.
¿Cuáles son las principales características del sector arrocero colombiano?
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Arroz Mecanizado (ENAM), en el año 2021 se sembraron 544.631 hectáreas de arroz y se produjeron 3.326.529 toneladas de arroz paddy verde.
La producción se destina principalmente al consumo humano, en la elaboración de arroz blanco e integral, arroces partidos y harinas, con las que a su vez se elaboran productos como cervezas y bebidas no alcohólicas. También se utiliza en la fabricación de concentrados para animales.
Por otra parte, el IV Censo Nacional Arrocero, de 2016, estableció que el cultivo de arroz se desarrolla en más de 210 municipios del país e involucra a más de 16 mil productores y 25 mil fincas arroceras. En cuanto a los departamentos que más producen, se puede afirmar que aproximadamente el 73% de la producción se concentra en Casanare (31%) Tolima (23%) Meta (12%) y Huila (7%).
La mayor parte de la producción nacional es para el consumo interno, aunque se realizan exportaciones ocasionales en épocas de altos inventarios.
Próximamente, se debe empezar a sembrar para la cosecha del segundo semestre. ¿Cuáles son las expectativas para la cosecha grande de arroz de este año?
La actual campaña de siembra depende de factores coyunturales como el aumento de los costos de producción, la disponibilidad de agroinsumos y la garantía de compra a precios justos, entre otros.
Le puede interesar: Urea rusa y ucraniana tienen en aprietos al agro colombiano
Debido a esto, los agricultores han sido precavidos y han observado con detenimiento las señales del mercado antes de tomar las decisiones de siembra. Si bien vienen de un 2021 con fuertes dificultades, vemos el 2022 con esperanza de recuperación.
Entendiendo que aún no hay nada definido, ¿qué expectativas tiene Fedearroz frente a los precios de compra del semestre entrante? ¿Estiman que los precios actuales se sostendrán?
Colombia tiene una marcada estacionalidad en las siembras de arroz, influenciada especialmente por las siembras desarrolladas en los Llanos Orientales que, a su vez, responden a la oferta ambiental de la región.
Dicha estacionalidad influye en los inventarios de grano y, en consecuencia, en el precio pagado al agricultor. Es común observar precios altos en el primer cuatrimestre del año y contracciones de este cuando la oferta aumenta.
Este año es un poco atípico, teniendo en cuenta que los aumentos de precio del primer semestre se están presentando no solo por la menor oferta del grano sino también por los elevados costos de producción, generados principalmente por las dificultades logísticas en el mercado de fertilizantes.
Esperamos que el precio del segundo semestre permita a los agricultores cubrir los costos de producción y generar un margen de rentabilidad que les garantice su sostenibilidad económica.

¿Qué recomendación les daría a los agricultores en este momento?
Les recomendaría seguir las recomendaciones de los asistentes técnicos, utilizar semilla certificada, realizar análisis de suelos, implementar prácticas del programa de Adopción Masiva de Tecnología (AMTEC) y sembrar en los mejores lotes, con el fin de reducir al máximo el uso de insumos, dados los altos costos que se registran en estos momentos. Tenemos un año con buenas perspectivas, que tiene el reto de los insumos y fertilizantes costosos, por lo que es el momento de optimizar las labores del cultivo para mantener la competitividad.
Un estudio de Fedesarrollo planteó que “en el año 2030 podría desaparecer el 39% del sector arrocero colombiano (área sembrada, número de productores y de Unidades de Producción Agropecuaria), si no se logran las metas de competitividad que debería alcanzar el país para ese año cuando empezará el arancel cero a las importaciones de arroz”. ¿Qué lectura hace Fedearroz de esta conclusión?
Esa ha sido una frase que ha tenido gran difusión en las últimas semanas, pero que en una lectura descuidada podría enviar un mensaje errado en el sentido de que los actores de la cadena del arroz no están haciendo la tarea correspondiente.
Evidentemente, en el año 2030 las importaciones de arroz provenientes de Estados Unidos estarán libres de aranceles, pero es cierto también que se han realizado importantes esfuerzos para aumentar la competitividad del sector.
Lea también: Después de 10 años, ¿cómo le ha ido a Colombia en el TLC con Estados Unidos?
Podemos, por ejemplo, mencionar el programa AMTEC de Fedearroz, el cual, desde el año 2014, ha brindado apoyo a los agricultores para hacer más eficiente su cultivo. Quienes se han acogido al programa han logrado tener costos 15% inferiores a los observados en los Estados Unidos.
Adicionalmente, se han destinado recursos a labores de investigación y desarrollo que permitan desarrollar variedades de arroz que se adapten a las exigencias climáticas y del mercado.
¿Cómo funcionan las subastas mediante las cuales se definen las importaciones de arroz?
En referencia a las importaciones de arroz realizadas en marco del contingente definido en el Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, estas son administradas por una empresa llamada Col-Rice.
Esta empresa realiza tres subastas al año, de acuerdo con el volumen pactado: la primera en enero, con el 70% de la cantidad; la segunda en julio, con el 15%, y la tercera en octubre, con el 15% restante.
Entre los años 2012 y 2020, se importó la totalidad del contingente, mientras que el año pasado se registraron importaciones por menos del 10% del contingente.
El arroz es un commodity. Con los precios internacionales actuales ¿se prevé que este año se materialicen las importaciones de arroz proveniente de Estados Unidos, Ecuador y Perú, que están acordadas en los TLC con EE.UU. y la CAN?
Desde Estados Unidos pueden darse las importaciones, toda vez que dicho país mantiene un superávit permanente de arroz.
Desde Ecuador hemos observado que no tiene una oferta amplia y la disponibilidad para exportar de dicho país está entre 20 y 30 mil toneladas.
Perú, por el contrario, es un país deficitario en arroz y actualmente tiene una coyuntura de precios altos, por lo que no se ve una amenaza significativa de importación desde dicho país.
Cambiando un poco de tema, ¿cómo ha evolucionado el consumo de arroz en Colombia y el mundo en los últimos años, y especialmente con la pandemia?
En el mundo, los países asiáticos representan el 90% de la producción y el consumo del arroz. En Colombia el consumo registra valores cercanos a los 42 kilogramos per cápita, siendo mayor en las zonas rurales y en especial en la Costa, zonas donde se superan los 50 kilos per cápita.
El arroz es un producto que, en general, se consume en todos los hogares colombianos, dado que sirve de acompañamiento para cualquier tipo de comida y tiene buenas características nutricionales. No solo entrega carbohidratos, sino que es una buena fuente de proteínas y vitaminas, lo que lo hace un alimento muy completo. Adicionalmente, es libre de gluten, por lo que en general cualquier persona lo puede comer.
Le puede interesar: ¿Qué pasó con los cereales colombianos?
Durante la pandemia se incrementó el consumo de arroz en los hogares, mientras que se redujo un poco el consumo en los hoteles, restaurantes y casinos. Puede decirse que hubo alguna recomposición en el mercado, que en estos momentos está volviendo nuevamente a la normalidad.
Actualmente, la mayoría de la producción nacional de arroz se queda en el país. ¿Qué potencial tiene Colombia para aumentar las exportaciones de arroz en el mediano plazo?
El arroz tiene amplios subsidios en el mundo. El último reporte de la OCDE sobre políticas agrícolas señala que el 55% de los ingresos de los agricultores, en los países que hacen parte de este organismo internacional, depende de políticas de apoyo.
En ese sentido, competir en el mercado mundial de este commodity con los fuertes subsidios es muy difícil. Sin embargo, la Federación ha logrado realizar algunas exportaciones de productos premium y gourmet de muy alta calidad y diferenciación en el mercado. Hemos llegado a Canadá, Cuba y esperamos llegar pronto al mercado estadounidense.
Vea también: Este año podría caer el área sembrada de arroz: Fedearroz