Humedales de Leticia: la Acción Popular contra la destrucción sistemática
Kevin Murillo
Representante en la Plataforma Departamental Juvenil de Leticia y miembro de Defendamos Nuestra Amazonía.
En el corazón de la Amazonia colombiana, donde la vida debería brotar con la misma fuerza del río que le da nombre, los humedales de Leticia agonizan. No se trata de un accidente ni de un fenómeno natural, es el resultado de un patrón sistemático de destrucción alimentado por la negligencia institucional, la ocupación desordenada del territorio y el silencio cómplice de quienes tienen el deber constitucional de proteger estos ecosistemas.
La Procuraduría General de la Nación presentó una Acción Popular ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca para defender los humedales urbanos y suburbanos de Leticia, documentando lo que las veedurías ciudadanas vienen denunciando desde hace años; como los rellenos con escombros y tierra provenientes de construcciones, tala indiscriminada de cananguchos y otras especies nativas, vertimiento de aguas residuales y basuras domésticas, ocupación de rondas hídricas con viviendas, y el represamiento de fuentes de agua. Los sistemas hídricos Simón Bolívar, San Antonio, Calderón, la microcuenca Yahuarcaca y los cananguchales urbanos están siendo fragmentados y contaminados. Esto no son hechos aislados, es una degradación continua y acumulativa que compromete la estructura ecológica principal de Leticia, su conectividad con el bioma amazónico, la regulación hídrica, la recarga de acuíferos, el control de inundaciones y la biodiversidad que hace de éste municipio un lugar único en el mundo.
El futuro que le están robando a la juventud con la destrucción de los humedales.
Los humedales no son terrenos baldíos. Son aulas vivas donde la niñez y la juventud aprenden a leer el territorio, sus ciclos de inundación y sequía, su fauna y su vegetación. Son espacios de identidad, recreación, salud y educación ambiental. La Plataforma Juvenil de Leticia lo expresó con claridad al coadyuvar la Acción Popular, manifestando que proteger los humedales es proteger el presente de quienes hoy crecen en esta ciudad y asegurar un futuro habitable para las generaciones que vienen. La justicia intergeneracional tiene mucho de fondo. Es el deber concreto de no destruir hoy lo que les pertenece a quienes aún no han nacido. Estos ecosistemas, además, sostienen la fauna, las aves migratorias, la pesca artesanal y el turismo de naturaleza que le da a Leticia su imagen como ciudad amazónica ante el mundo. Destruirlos es destruir también la economía local y la vocación ambiental de la capital del Amazonas.
La audiencia del abandono institucional
El pasado 19 de marzo de 2026 se celebró la primera audiencia especial del proceso. Lo que ocurrió allí retrata con dolorosa exactitud el problema, pues no asistió nadie de la Alcaldía de Leticia, ni del Concejo Municipal, ni de la Asamblea Departamental, ni de la Unidad de Servicios Públicos Domiciliarios, ni de Corpoamazonia. Las entidades del Gobierno Nacional del presidente Petro -cuyo Plan de Desarrollo se titula nada menos que «Colombia, Potencia Mundial de la Vida»- se lavaron las manos. El Ministerio de Ambiente, el de Relaciones Exteriores, el de Educación y otros alegaron que los daños no eran de su competencia o que simplemente estaban cumpliendo lo que la ley ya indica. El discurso de potencia de la vida se queda en el papel mientras los humedales amazónicos se rellenan con escombros. La segunda audiencia está programada para el 14 de mayo de 2026, y será una nueva oportunidad para que las autoridades demuestren si están del lado del territorio o del lado de la indiferencia.
Un llamado que no puede esperar
La Defensoría del Pueblo, la Veeduría Ciudadana Ambiental y de Protección Animal (VCAPA), la Red Departamental de Veedurías del Amazonas (REDEVA) y la Plataforma Juvenil de Leticia ya dieron el paso al coadyuvar esta acción. Ahora es el turno de la ciudadanía entera. Jóvenes, estudiantes de colegios y universidades, organizaciones de base, colectivos ambientales y cada habitante que siente a Leticia como suya. La defensa de los humedales es la defensa del agua, de la vida y de los derechos de las generaciones presentes y futuras. La importancia de la Amazonía no puede seguir quedándose en discursos y las entidades estatales deben actuar. Leticia necesita que su gente se levante por sus humedales, antes de que no quede nada que defender.
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