Informe propone cambiar la regulación de los Organismos Genéticamente Modificados en la Unión Europea
A diferencia de los transgénicos, en los que se transfiere material genético de una especie distinta a la especie vegetal de interés, las «Nuevas Técnicas Genómicas» (NTG) son un conjunto de técnicas de edición directa en el genoma de la planta, mediante procesos como la mutagénesis y la edición de genes. Tanto la tecnología de transgénicos como las NTG buscan desarrollar nuevas variedades que tengan una mayor resistencia a plagas o a condiciones climáticas extremas, entre otras características deseadas.
El Informe de la Comisión Europea se realizó a raíz de una petición del Consejo de la Unión Europea, en el contexto de una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 2018. Dicha sentencia definió que las plantas obtenidas mediante mutagénesis debían considerarse como Organismos Genéticamente Modificados (OGM) y, por lo tanto, estar sometidas a la regulación de estos.
El Informe expresa que las NTG generan «preocupaciones por la seguridad y el medio ambiente», a la vez que afirma que sus aplicaciones en el sector agrícola «no deben socavar otras formas de producción alimentaria sostenible, como la agricultura ecológica». No obstante, también plantea que los productos obtenidos mediante NTG tienen potencial para «abordar los desafíos» en materia de «resiliencia y sostenibilidad del sistema agroalimentario», al contribuir al desarrollo de «plantas más resistentes a las enfermedades» y a los «efectos del cambio climático». Además, señala que las NTG pueden ser de utilidad para el desarrollo de nuevos medicamentos.
En ese sentido, el estudio concluye que existen «fuertes indicios» de que la legislación vigente sobre OGM «no es adecuada para el propósito de algunas NGT y sus productos» y que, por lo tanto, es necesario «adaptar este marco al progreso científico y tecnológico».
Stella Kyriakides, comisaria europea de Salud y Seguridad Alimentaria, ha declarado que llegó el momento de «mantener un diálogo abierto con los ciudadanos, los Estados miembros y el Parlamento Europeo para decidir conjuntamente el camino a seguir en relación con el uso de estas biotecnologías en la Unión».
En este marco, la Comisión Europea anunció que lanzará una consulta abierta de carácter amplio para debatir el diseño de un nuevo marco regulatorio para las plantas obtenidas mediante NTG. El debate continuará, no solo con los ministros de los Estados de la Unión Europea en el Consejo de Agricultura y Pesca, sino también entre la Comisión y el Parlamento europeos. Finalmente, el Informe insta a «encontrar un terreno común» y «reconciliar los puntos de vista opuestos» para abordar los desafíos que enfrentará la agricultura en los próximos años.