La desconocida legumbre andina que mejora los suelos y es rica en proteína
Las legumbres hacen parte de las leguminosas, y se caracterizan por que se cosechan para obtener sus granos secos. Además de fríjoles, lentejas o garbanzos, existe una gran variedad de legumbres que, pese a sus ventajas nutricionales, son poco conocidas.
En el Día Mundial de las Legumbres, que se celebró este 10 de febrero, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) insistió en las ventajas de estos alimentos para una dieta saludable, gracias a que tienen un alto contenido de fibra, son una fuente fundamental de proteína y aportan abundancia de vitaminas y minerales que pueden ayudar a prevenir enfermedades como la diabetes y las afecciones coronarias.
Asimismo, el organismo internacional subrayó que las legumbres contribuyen a la salud de los suelos, algunas de ellas son resistentes a las sequías y otros fenómenos climáticos intensos y su diversidad genética les facilita la adaptación a los cambios medioambientales.
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Paradójicamente, su relativo bajo precio se ha convertido en un factor que juega en contra del consumo de legumbres. Según el organismo internacional, “estos extraordinarios alimentos han perdido aceptación en los últimos años, y su consumo mundial ha decrecido debido a un aumento de los ingresos y el correspondiente cambio en las preferencias de los consumidores.
El tarwi, una legumbre nutritiva y con posibilidades gastronómicas diversas
Aunque los latinoamericanos son los que más cantidad de legumbres consumen en promedio por persona al día —34 gramos—, muchos de ellos desconocen alternativas locales.
Es el caso del tarwi (Lupinus mutabilis Sweet), también conocido como chocho, lupino andino o lupino de campo peruano, una legumbre que contiene entre un 41% y un 52% de proteína y una cantidad de aceite similar al de la soya.
De acuerdo con la FAO, esta legumbre, casi olvidada por buena parte de los latinoamericanos, se ha cultivado de manera continua en la región andina durante unos 2.000 años.
La planta se da especialmente en las zonas altas de los Andes —entre los 1.500 y los 3.850 msnm, aproximadamente—, en climas frescos, templados y fríos. Es la única especie del género Lupinus que ha sido domesticada en el continente americano.
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Actualmente, el tarwi es un ingrediente importante en la preparación de sopas, platos, bebidas y postres. Puede consultar varias de estas recetas en el libro de cocina de la FAO Gastronomía tradicional altoandina.
El tarwi, una legumbre que contribuye a la salud de los suelos
De acuerdo con Alipio Canahua Murillo y Percy Roman Canahua, en un artículo publicado en LEISA Revista de Agroecología, el tarwi es altamente tolerante al estrés hídrico y es capaz de incorporar una cantidad considerable de nitrógeno al suelo.
Además, la planta ha sido utilizada en ganadería para controlar parásitos internos y externos, y los alcaloides presentes en las hojas, el tallo y la semilla son útiles para repeler plagas en cultivos de papa y quinua.
Tales son sus bondades, que los autores estiman que “la reintroducción del cultivo del tarwi en los Andes es fundamental para lograr la eficiencia productiva de los sistemas de cultivo agroecológico de especies como la papa, la quinua o el maíz, cuya demanda por el consumidor moderno va en aumento”.
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