“La desigualdad persiste pese al crecimiento económico”: estudio
Luis Jorge Garay, economista, y Jorge Enrique Espitia, investigador del Centro de Política Fiscal de la Universidad Nacional, presentaron el estudio Una reflexión sobre el modo de desarrollo y la reactivación macroeconómica en Colombia, que analiza los tres primeros trimestres de 2021. Este estudio señala que la economía colombiana tuvo un crecimiento del 1,1% en el primer trimestre, del 17,6% en el segundo y del del 13,2% en el tercero, con respecto a los mismos periodos del año anterior. A pesar de estas cifras, los niveles de desigualdad permanecen casi intactos. Aquí le contamos todos los detalles.
- Desigualdad en el acceso a empleo
Según el estudio de Garay y Espitia, “la reactivación económica de 2021 no se ve reflejada en la evolución de la Tasa de Desempleo (TD)”. Mientras en septiembre de 2019 la TD se ubicó en 10,5%, en el mismo mes de 2020 ascendió a 14,3% y en el de 2021 alcanzó a llegar a 14,4%. De los 1.998.000 empleos perdidos entre septiembre de 2019 y septiembre de 2020, solo se habían recuperado 1.497.000 a septiembre de 2021. Esto significa que todavía hay cerca de 500.000 empleos perdidos con respecto a 2019.
En consecuencia, entre 2020 y 2021 más de un millón y medio de personas —y sus respectivos hogares— han sufrido el desempleo. Adicionalmente, Espitia y Garay destacaron que en estos dos años el número de personas inactivas —es decir, de mayores de 16 años que no están trabajando ni buscando empleo, como los estudiantes, los jubilados, las amas de casa y las personas que se cansaron de buscar trabajo— creció en 1.041.000 personas. Esto resulta clave para entender el fenómeno del desempleo, pues una gran proporción de personas que perdieron sus empleos no pasaron a la categoría de desempleadas, sino de inactivas. Fue el caso de “las mujeres que, debido a las exigencias que trajo consigo la pandemia, se dedicaron a los oficios del hogar y a las labores de cuidado”, afirmaron los autores.
Por su parte, la gran mayoría de personas que conservaron su empleo o lo recuperaron se encuentran en situación de precariedad laboral. De acuerdo con el estudio, “del total de ocupados en septiembre de 2021, el 53% tiene contrato laboral y el 47% no. Del total de ocupados con contrato laboral, el 63% afirmó haber firmado un documento escrito, mientras que el 37% afirmó tener un contrato verbal. Y del total de ocupados sin contrato laboral, casi el 90% son trabajadores en condiciones de informalidad”.
- Desigualdad en los ingresos laborales
El estudio destacó que el 50% de las personas ocupadas que reciben menos ingresos —cerca de 10.846.100 personas—, concentra el 16% del ingreso laboral del país, mientras que el 1% de las personas ocupadas que reciben más ingresos —cerca de 217.849—, concentra el 12%.
Esto guarda relación con los microdatos que reveló la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del DANE sobre el Coeficiente de Gini, entendido como una medida estadística que evalúa la desigualdad por ingresos en el rango de 0 a 1, donde 0 corresponde a la igualdad perfecta y 1 a la desigualdad absoluta. Mientras que en los primeros tres trimestres de 2019 el Coeficiente de Gini fue de 0,50, en el mismo período de 2020 este ascendió a 0,53 y, para 2021, se ubicó en 0,52.
“En ese orden de ideas, los altos crecimientos económicos del segundo y tercer trimestre de 2021 no han logrado todavía contrarrestar la inequidad observada con la pandemia”, señalaron los autores.
- Desigualdad en el crecimiento sectorial del país
Los sectores que han registrado un crecimiento mayor en los tres trimestre de 2021, con respecto al mismo período de 2020, son:

Según Espitia y Garay, las actividades relacionadas con servicios y atención registraron un mayor crecimiento económico, debido a la drástica caída que produjo el confinamiento en el año anterior y a otras restricciones asociadas al control de la pandemia.
Por su parte, el crecimiento de las actividades relacionadas con la Coquización y el refinamiento del petróleo responde más a aumentos en los precios del mercado internacional que a aumentos en la producción, por lo que no ha contribuido a la generación de empleo. De hecho, los autores destacaron que este sector se distingue por ser muy intensivo en capital, pero no en empleo.
“Lo preocupante es que los sectores más dinamizadores, como Servicios de comida, Reparación de vehículos y Comercio al por mayor y al por menor, son aquellos que justamente se encuentran en un alto grado de informalidad laboral. Y que las Actividades manufactureras y Agropecuarias no estén incluidas entre las que más crecieron los primeros trimestres”, afirmaron. A su juicio, esto último explica, primero, por qué la balanza comercial alcanzó en los primeros tres trimestres de este año un déficit de 9.523 millones de dólares, en comparación con los US $6.177 millones y los US $6.890 millones observados en el mismo período de 2020 y 2019, respectivamente. Y, segundo, ayuda a entender que los sectores de manufacturas y de alimentos hayan concentrado, en los primeros tres trimestres de este año, el 76% y 15% del total de las importaciones, respectivamente.