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sábado, 9 de mayo de 2026
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La evolución del Rigor Técnico al Rigor Mortis

Roberto Ramírez Ocampo, Columnista

Roberto Ramírez Ocampo

Directivo de Democracia y Modernización Ganadera (Demogan). Consultor de Empresas en comercio internacional.

Me invitaron a la presidencia del Senado gracias a la cercanía que tengo con Enrique Lequerica, que incluyó en su lista otras siete personas para hablar de la nueva APP del río Magdalena.

El director de Cormagdalena nos presentó durante 36 minutos la séptima u octava versión de la APP, llena, según sus propias palabras, de “Rigor Técnico”, cosa que no compartimos. 


Presenté un tema que, si no asume con seriedad la cacareada APP, en pocos años dejará de funcionar. Me quedó claro que no era de importancia para la mayoría: el Medio Ambiente y la educación de niños y mayores ribereños en Fluviología. 

Quisiera de manera breve compartir los vacíos que me quedaron de la colorida presentación del director Jurado:

¿En cuánto más van a gravarse los peajes que deben pagar los navieros por tonelada y kilómetro transportado y a partir de cuándo? A los navieros no les está funcionando el río a pesar del rigor técnico con el que Cormagdalena dice atender todos los frentes. 

Una aclaración: el año 2017 fue el año de mayor carga transportada en la historia RECIENTE, pues a finales del siglo pasado por el río se transportaba más del doble de carga de hoy. Y lo del año 17 no fue gracias a Fedenavi (yo era su presidente), tampoco gracias a Cormagdalena, sino gracias al agua y al aumento de la flota; en el año 2021, se transportó una cantidad similar pero inferior a la del 2017, a pesar del pésimo estado del río, pero gracias a la lluvia. 

El límite de 3’660.000 M3 de sedimentos dragados al año a $7.600 metro hasta completar el 120% de esa cifra, para un total de 4’320,000 M3, que los paga el asociado en su totalidad. Del 120% al 160% el gobierno asume el 70% del costo, $5.320, para la diferencia. Los colombianos debemos pagar a razón de $20.700 M3, 2,72 veces más si excede el total de 5’856.000 M3. Es la primera vez en mi vida que el aumento de volumen cuesta más. Paradójico, ¿verdad? ¿Puede compartir Cormagdalena, que está abierta a todas las preguntas (palabras del director), cuál es el presupuesto real por año? A quienes amamos el río, nos urgen las respuestas.


Un conocedor con profundo rigor ético, científico y técnico me dice: “Puente Pumarejo hasta Puerto Pimsa no se conoce, pues nunca se ha dragado para establecer un canal de 22 pies de profundidad y 95 metros de ancho. Lo que sí se conoce, es que lleva más de una década con una dinámica morfológica muy dinámica, así suene a pleonasmo, la cual puede poner en riesgo la duración y estabilidad del canal dragado”. 

Algo desconcertante sucedió en el transcurso de la reunión: el director descalificó las dos anteriores APP y luego, cuando Lequerica preguntó de manera firme, no altanera, la moderadora exigió respeto para Cormagdalena y su director. ¿Por qué no le pidió lo mismo al director de Corporación del río? 

La advertencia que hiciera un ex asesor de Cormagdalena sobre la mayor cercanía de Bogotá a los puertos de Urabá es importante tenerla en cuenta, pues esa sería una dura competencia para el proyecto, que terminaría sin hacerse por falta de carga de las ciudades que generan la mayoría de las toneladas que se transportan en ambos sentidos. 

Podría continuar con muchas más preguntas. Quiero terminar con una que es sencilla, pues con seguridad el actual rigor técnico sí puede anticiparnos eso: ¿Pueden anticiparnos los volúmenes de dragado dónde se ha dragado frecuentemente y cuándo deberían suceder estos eventos? 

Faltan otras 25 a 30 preguntas, cuyas respuestas no son sencillas de descubrir en las excelentes presentaciones que hace el director.

Adjudicar terminando el gobierno suena diferente a lo que hiciera el gobierno anterior, que le presentó al actual el proyecto y no tomó decisión alguna. 

Tengamos cuidado de no evolucionar del “Rigor Técnico” al “Rigor Mortis”.