La única opción es seguir
Marta Isabel González
Ingeniera de Diseño de Producto, Magíster en Mercadeo, creadora de La Vendedora de Crêpes.
Se supone que acá debo hablar sobe emprendimiento, pero en este momento el corazón no me da para escribir sobre algo tan banal. Hace ocho días una de las personas de mi familia, de esas con las que uno cuenta en las buenas y en las malas, después de ponerle la mejor cara al cáncer (yo no sabía que eso se podía hacer, pero ella lo hizo) nos dejó para darle su mejor cara a Dios.
Para ella el cambio fue bueno; para los que nos quedamos acá el cambio está siendo duro, muy duro. Pude darme el lujo de pasarme la última semana de su vida a su lado, sin trabajar, sin salir, incluso sin escribir mi columna semanal. Estuve esos días únicamente tratando de devolverle un poquito de todo lo que me dio, y ahora volver a trabajar se siente a ratos como un refugio y a ratos como un vacío; pero hay que seguir. Seguir trabajando, seguir emprendiendo, seguir creyendo.
Les había contado en una columna anterior que estaba feliz y asustada porque iba a tener a mi primera empleada; así fue y a la pobre le tocó empezar sola y hacer lo mejor que pudo con indicaciones dadas a medias por teléfono. Ella es increíble e hizo mucho con las pocas indicaciones que le di. Yo, que creo en Dios, me doy cuenta de que todo va encajando porque a ratos siento un desasosiego profundo que, si no fuera porque sé que tengo que pagarle a ella, probablemente habría hecho que mi negocio estuviera parado; pero hay que seguir. Seguir creyendo, seguir vendiendo, seguir intentándolo.
No hay más remedio que seguir, que creer en nosotros y en nuestras ideas. Alguna vez leí que de cada 5 emprendimientos que nacen en Colombia, antes de cinco años han cerrado 4. Que emprender nos enseñe a vivir, porque en la vida siempre hay que avanzar, hay que abrir camino, aunque no queramos, aunque a veces no haya ánimos, encontrando inspiración en lo bueno y en lo malo. Si ella fue capaz de ponerle su mejor cara al cáncer, yo voy a ponerle mi mejor cara a vivir, a seguir, a emprender, aunque no sea lo que sienta en este momento. Pienso que ella tampoco debe haber sentido que era fácil poner buena cara y la puso, y siguió. La única opción es seguir.