Lady Di, una popular aristócrata
Diva Criado
Abogada y periodista, Master en Gestión Pública de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Coordinadora de la Sección de derechos humanos, redactora y editora de la Agencia de Noticias La Independent de España.
Mucho se ha dicho desde aquel 31 de agosto de 1997, cuando el mundo despertó con la noticia de la muerte de Diana de Gales en el Túnel del Puente del Alma en París.
En el accidente automovilístico también fallecieron su novio, el productor Dodi Al Fayed, y el chofer, Henry Paul. Sobrevivió el guardaespaldas de la pareja, Trevor Rees Jones, quien perdió la memoria y quedó inhabilitado para aportar nuevas pistas sobre lo ocurrido aquella noche.
La muerte de Diana desencadenó una serie de teorías conspirativas que siguen alimentándose 25 años después. Sin embargo, investigaciones en Francia y Reino Unido demuestran que no hubo tal conspiración. La Policía francesa (1999) encontró culpable al chofer, Henry Paul, que iba bajo los efectos de barbitúricos, ebrio y a toda velocidad, perdiendo el control del vehículo; la Policía Metropolitana de Londres (2008), en una investigación denominada “Operación Paget”, concluyó: “Homicidio involuntario del conductor del vehículo y de los paparazzi que perseguían el coche”.
Aunque Diana, tras su divorcio, ya no tenía un título real, fue, y sigue siendo, el miembro más popular de la monarquía británica. Cobra vigencia a través de innumerables producciones y documentales, artículos de prensa y hasta musicales. “Nuestra experiencia con Diana se sintió extrañamente personal, las relaciones con ella no eran intelectuales, eran emotivas”, diría el productor Ed Perkins.
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El biógrafo Andrew Morton, que conoció bien a Diana de Gales, reedita actualmente una nueva versión de su libro “Diana, su verdadera historia”, basado en las confidencias que ella le hizo. Morton cuenta cómo Diana planeó contar al mundo el romance del Príncipe Carlos con Camila Parker Bowles. Desvela cómo su amiga intentó quitarse la vida varias veces. Diana quería que los británicos supieran la verdad de su matrimonio con Carlos, pero no podía contarla en primera persona, así que decidió contratarlo para que la ayudara a publicar un libro sobre su vida.
Después del libro, se marcó un antes y un después en la vida matrimonial de Carlos y Diana. Una guerra entre ellos llegó con la famosa entrevista que Diana concedió a la BBC en 1995, y que fuera retransmitida en todas las cadenas de televisión mundial. Fue catalogada como la conversación más honesta jamás realizada por un miembro de la realeza británica. Diana habló con Martin Bashir, sin remilgos, de familia, de hijos, de su bulimia, de infidelidades, dijo aquella famosa frase: “En mi matrimonio somos tres”.
A mediados de julio de este año, casi tres décadas después de la entrevista, la BBC fue condenada y obligada a pedir disculpas públicas y a pagar una jugosa indemnización a la que fuera la niñera de los príncipes William y Harry, Alexandra Pettifer, más conocida como “Pitti”, por los daños y perjuicios causados en su vida con las afirmaciones inventadas del romance de Carlos con la niñera y de las tácticas engañosas para conseguir la entrevista con Diana.
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