viernes, octubre 15, 2021
HomeColumnistasLas industrias, muevan las industrias…

Las industrias, muevan las industrias…

IMG 20210706 095141 scaled e1625585101854
Juan Pablo Fernández
Economista. Analista económico, de políticas públicas y problemáticas sociales. Twitter: @FernandezMJP

La industria colombiana (la que transforma mercancías en otras mercancías) entre 1970 y 1989 creció en promedio 5% mientras la economía, 4,7%, es decir, la industria impulsaba al país. Entre 1990 y 2020, la situación cambió. La industria paso a subir al 2,5%, apenas por encima de la población, mientras el país al 3,5% (cálculos con datos del Banco Mundial). La transformación de bienes se ha rezagado más que toda la economía, contribuyendo a su pérdida de participación en el PIB (BID y Fedesarrollo, 2009).

Desde los tiempos del Bienvenidos al futuro, se ha puesto en un altar al papel de la inversión extranjera. De esa idea surgieron políticas públicas que convirtieron al ahorro externo ‒el cual ingresa como inversión o deuda elevando los pasivos de la nación‒, en la variable determinante de la economía nacional, relegando a un plano secundario las capacidades del empresariado y los trabajadores colombianos. Se puso al libre comercio y a la inversión foránea como los elementos fundamentales para “propiciar la modernización del aparato productivo formado previamente” (García, 2007).

Un trabajo empírico (Hoyos, 2016) concluye que Colombia se ha desindustrializado en forma prematura, donde las razones principales “se encuentran en el aumento en la inversión extranjera y la liberalización comercial”. Decayó la industria por la pérdida de capacidades y el rezago del crecimiento, y también se reorganizó hacia la maquila aumentando la demanda por importaciones (el déficit exterior industrial es estructural) de bienes de capital y materias primas industriales, limitando el progreso técnico y la generación de excedente económico, a pesar de la mayor productividad laboral. Entre 1993 y 2012, por ejemplo, mientras el personal ocupado en las actividades manufactureras pasó de 650 a 660 mil personas, la producción bruta creció diez veces (DANE-EAN).

Le puede interesar  Adaptarse o morir

La complejidad económica en el mejor de los casos está estancada, las actividades agropecuarias y manufacturares ni se diversifican ni crecen en encadenamientos hacia adentro de las fronteras nacionales, el costo país merma la competitividad, el ahorro nacional se fuga, la especulación y la debilidad macroeconómica se consolidan, y por la falta de progreso técnico la productividad de los trabajadores no avanza. Así es muy complejo mover a las industrias.

Desde la perspectiva de la nación, el modelo de atracción de ahorro externo le resta grados a la independencia intelectual, política y económica del país. Se crece, si, pero menos y con altos costos para el progreso. Mover a las industrias colombianas implica protegerlas, recuperarlas y desarrollarlas. Para proteger y recuperar se necesita una nueva política comercial que incluya la revisión de los TLC, banca nacional de desarrollo orientada a fortalecer las cadenas nacionales de valor y una modificación a la política monetaria sumándole incentivar a la producción.

Mover a las industrias necesita de protección y recuperación de las manufacturas establecidas y con el mercado interno capturado por importaciones legales e ilegales, pero también de la selección de sectores jalonadores, papel que puede jugar el nodo automotriz. Colombia ensambla al año menos de 90 mil carros, lo cual podría escalarse ‒más allá del ensamblaje‒ en producción de gran parte de las 20.000 piezas de un vehículo original (OIT, 2021). Esto abarataría los vehículos ‒en el precio dependientes de la tasa de cambio‒ subiendo a más familias colombianas al carro propio, generaría fuentes de riqueza para los servicios asociados y mediante el aprendizaje se ascendería por la escalera tecnológica fortaleciéndose el mercado interno para mirar al externo.

Le puede interesar  Adaptarse o morir
IMG 20210706 095141 scaled e1625585101854
Juan Pablo Fernández
Economista. Analista económico, de políticas públicas y problemáticas sociales. Twitter: @FernandezMJP

VEA TAMBIÉN

Transgénicos: ¿Progreso para la Humanidad o camino a la pérdida de biodiversidad...

Laura Gutiérrez, Doctora en Antropología e investigadora en Biotecnologías agrarias, presenta los diferentes tipos de transgénicos, sus ventajas y los riesgos que conllevan.

OTRAS SECCIONES

CIFRAS

DE ESTE COLUMNISTA

COLOMBIA