Liquidación de EMSIRVA en Cali: tenía $60.000 millones para operar, pero fue cerrada
Liquidación de EMSIRVA en Cali: la empresa municipal de aseo era solvente y la Liga Nacional de Usuarios pide revisar el cierre.
La liquidación de EMSIRVA en Cali abrió un nuevo frente de debate sobre el manejo de los servicios públicos y el uso de los recursos estatales en la ciudad. Aunque la empresa municipal de aseo llegó al final de su intervención con una situación financiera sólida, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios decidió avanzar con su cierre definitivo.
EMSIRVA contaba con más de $60.000 millones en efectivo y un nivel de endeudamiento cercano a los $9.000 millones, una relación que permitía su funcionamiento autónomo bajo administración municipal.
El caso ha despertado cuestionamientos por la prolongación de la intervención durante 17 años, por las contradicciones entre funcionarios de la propia Superintendencia y por el impacto que la decisión tiene sobre la autonomía del Distrito para gestionar un servicio público esencial.
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Sobre estos puntos se ha pronunciado la Liga Nacional de Usuarios de Servicios Públicos Domiciliarios, que ha señalado la falta de coherencia institucional y los efectos estructurales que la liquidación de EMSIRVA tiene sobre la gestión pública del aseo en Cali.

Qué es EMSIRVA y por qué su cierre importa
EMSIRVA es la empresa municipal de aseo de Cali, creada para prestar servicios de recolección de residuos, limpieza urbana y manejo de desechos sólidos. Durante años fue un actor central de la gestión pública del aseo en la ciudad, hasta que fue intervenida por el Gobierno nacional.
La liquidación de EMSIRVA en Cali no representa únicamente el cierre de una empresa, sino la pérdida de una herramienta pública clave para que el Distrito tenga control directo sobre la operación del aseo. Para distintos sectores ciudadanos, este tipo de decisiones debilita la capacidad de los gobiernos locales para planear y ejecutar políticas de servicios públicos con criterios de eficiencia y sostenibilidad.
Una empresa con liquidez al momento de la liquidación
Uno de los puntos más sensibles de la liquidación de EMSIRVA en Cali es que no se trataba de una empresa financieramente inviable. De acuerdo con la información divulgada por la Liga Nacional de Usuarios, EMSIRVA llegó al final del proceso con una relación favorable entre efectivo disponible y obligaciones pendientes.
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El hecho de que la empresa tuviera un volumen de recursos en caja significativamente mayor que sus deudas refuerza la tesis de que existían condiciones para su devolución al Distrito. Para los usuarios, la liquidación de EMSIRVA en Cali no respondió a una crisis financiera real, sino a una decisión administrativa que ignoró los indicadores económicos disponibles.

Diecisiete años de intervención estatal
Otro elemento central del debate es la duración de la intervención. EMSIRVA permaneció bajo control estatal durante 17 años, pese a que la normativa establece un límite máximo de tres. Esta extensión irregular del proceso es señalada por organizaciones ciudadanas como una falla estructural del Estado.
En ese contexto, la liquidación de EMSIRVA en Cali aparece como el cierre de un ciclo prolongado de intervención que nunca resolvió de fondo la situación de la empresa, pero que sí terminó por excluir al Distrito de la decisión final sobre su futuro.
Contradicciones dentro de la Superintendencia
Las críticas a la liquidación de EMSIRVA en Cali también se apoyan en las contradicciones públicas de la Superintendencia de Servicios Públicos. En febrero de 2024, el entonces superintendente Dagoberto Quiroga afirmó ante el Concejo de Cali que, una vez superada la crisis financiera y el pasivo pensional, la definición sobre EMSIRVA correspondía a la Alcaldía.
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Sin embargo, con el cambio de administración en 2025, el nuevo agente liquidador declaró inviable la devolución de la empresa y optó por su liquidación total, argumentando posibles delitos patrimoniales, a pesar de la estabilidad financiera reportada. Este giro de postura es uno de los ejes de la controversia alrededor de la liquidación de EMSIRVA en Cali.
La posición de la Alcaldía de Cali
Durante 2024 y 2025, la administración del alcalde Alejandro Eder solicitó de manera formal la devolución de EMSIRVA al Distrito y el acceso a información detallada sobre el proceso. Según la Liga de Usuarios, estas solicitudes no obtuvieron respuestas de fondo y fueron seguidas por decisiones orientadas exclusivamente al cierre de la empresa.
Para la organización, este comportamiento institucional evidencia que la liquidación de EMSIRVA en Cali fue priorizada sobre cualquier alternativa de recuperación, incluso cuando los datos financieros y las declaraciones previas de las autoridades señalaban la viabilidad del retorno de la empresa a la ciudad.

Usuarios piden auditoría y reversión de la decisión
Ante este panorama, la Liga Nacional de Usuarios de Servicios Públicos Domiciliarios exigió una auditoría forense independiente que investigue las razones técnicas y jurídicas que llevaron a la liquidación de EMSIRVA en Cali. También pidió esclarecer el cambio de postura de la Superintendencia y la legalidad de un proceso de intervención extendido durante casi dos décadas.
Para los usuarios, los recursos públicos involucrados y la operación del servicio de aseo deben volver al control del Distrito. En ese sentido, consideran que EMCALI podría ser un aliado estratégico para una gestión pública, eficiente y sostenible de los residuos sólidos en la ciudad.
Lo que deja la liquidación de EMSIRVA en Cali
Más allá del caso puntual, la liquidación de EMSIRVA en Cali reabre el debate sobre el modelo de gestión de los servicios públicos en Colombia. La decisión plantea interrogantes sobre la autonomía territorial, la transparencia administrativa y el uso de empresas públicas para garantizar derechos básicos.
Para las organizaciones de usuarios, el cierre de EMSIRVA sienta un precedente que merece ser revisado, no sólo por su impacto local, sino por lo que implica para el futuro de la gestión pública de los servicios domiciliarios en el país.