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sábado, 9 de mayo de 2026
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Llegó diciembre…

Marta Isabel González, Columnista

Marta Isabel González

Ingeniera de Diseño de Producto, Magíster en Mercadeo, creadora de La Vendedora de Crêpes.

Para la mayoría de las personas en Colombia, diciembre es sinónimo de novenas, fiestas, reuniones familiares, alegría, licor, etc. Para los emprendedores, en cambio, diciembre es sinónimo de correr, de vender tanto como sea posible; es un mes en el que los emprendedores le apuntamos a vender por los menos el doble, ¿por qué? porque después de diciembre llega enero y se van las ventas.

Me atrevo a decir que en general a los emprendedores nos va bien en diciembre, pero esto tiene un costo alto a nivel físico y emocional. Por eso voy a tomarme el atrevimiento de escribir acá algunos de los consejos que Manuela Ortiz, dueña y creadora de Enna Mercado de Ideas y experta en sobrevivir diciembres, nos dio hace unos días a algunos emprendedores para que esta época se nos haga más llevadera.


1. Aprender a decir no (y a los clientes que no es lo mismo): ¿no se supone que un emprendedor siempre debe decir que sí? No. El “no” es una palabra muy poderosa y necesitamos aprender a usarla. No debería ser la primera opción, pero si después de hacer cuentas, llamar proveedores, hablar con el equipo de trabajo y hacer todo lo posible por decir sí, vemos que no es factible hacer una entrega con los productos o servicios con la calidad de siempre y a tiempo, hay que considerar el no. Algunos posibles clientes podrán molestarse, otros agradecerán la sinceridad y el emprendedor se va a ahorrar muchos dolores de cabeza.

2. Ser recursivos, muy recursivos: este segundo consejo puede sonar como contradictorio con aprender a decir no, pero en realidad se complementan. En diciembre, especialmente en este, las referencias de la materia prima o los insumos que usamos pueden agotarse, por eso debemos estar preparados para hacer cambios en nuestros productos o servicios. Hay que hacerse preguntas como: ¿si no uso la caja de siempre sino una parecida, puede verse afectada la calidad de mi producto? Si la respuesta es sí puede ser mejor decir que no, pero si la respuesta es no, tal vez puedes modificar tu producto sin perder el cliente ni la calidad.

3. Planear: en la medida de lo posible es mejor planear diciembre desde antes de que llegue, ojalá meses antes, pero si no lo has hecho, todavía estás a tiempo. Escribe tu rutina de trabajo para diciembre, trata de tener un procedimiento escrito para cada uno de tus procesos, tú puedes enfermarte y si está escrito va a ser mucho más fácil que alguien más pueda hacerlo.

4. Descansa: nadie, por muchas ganas que tenga, soporta un mes seguido trabajando al ritmo de diciembre. Incluye el descanso en tus rutinas, así vas a ser mucho más productivo cuando estés trabajando.

Cada uno de esos consejos implica trabajo y no necesariamente ventas, pero les aseguro que llevarlos a cabo vale la pena. La tranquilidad vale más que la plata.


PD: que conste que yo solo los cumplo parcialmente y a ratos. Esta columna la escribí también para mí.