Así quedaría el Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG con la propuesta del Gobierno: persisten varias dudas
El Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG está en el ojo del huracán. Desde el año pasado, el Gobierno discute con Fecode una hoja de ruta para reformarlo. Esta situación ha generado gran incertidumbre entre los maestros colombianos, que gozan de un régimen exceptuado de la Ley 100 y que esperan mantener esta condición en el futuro.
Pues bien, nos dimos a la tarea de indagar en qué va el proceso, ahora que se encuentra reunida la junta nacional de Fecode y se espera una posible decisión sobre el tema. Le contamos cuál es la propuesta del Gobierno, qué dudas suscita entre los afiliados al FOMAG y por qué este régimen especial es la joya de la corona del magisterio.
El Gobierno ratificó que quiere reformar el Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG
Efectivamente, el gobierno de Gustavo Petro, representado por su ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, presentó a la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) una nueva propuesta de reforma al Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG.
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Si bien no se ha hablado de acabar con el régimen especial del magisterio, la propuesta introduciría algunos cambios de fondo a su funcionamiento actual.
El nuevo modelo que le propuso el gobierno al magisterio colombiano, el 5 de marzo de 2024, consta de un diagnóstico y una propuesta específica, que incluye la realización de estudios financieros y de sostenibilidad durante el 2025. Estos estudios se basarán en información sobre la estructura poblacional, los ingresos, el perfil epidemiológico de los afiliados, los costos de la operación y otras variables relevantes del año 2024.
El debate sobre el futuro del Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG es de gran importancia, ya que se está discutiendo un presupuesto total de $15,18 billones para el período de 2024 a 2026.
Con un total de 818.960 afiliados, se estima que el gasto per cápita en 2024 sea de $3,79 billones. Esto representa un gasto promedio de $3.668.136 por cada afiliado. Pero ¿qué se sabe hasta ahora y en qué aspectos hay dudas?
Se mantendrían los beneficios adicionales
Según Fecode, a pesar de enfrentar dificultades, el régimen especial les ha asegurado a los maestros el acceso a servicios de salud y el reconocimiento adecuado de sus prestaciones económicas.
Para los educadores del país, este régimen representa una garantía tangible de bienestar y seguridad, entre otras cosas porque les otorga derechos adicionales a los que acceden los usuarios de la Ley 100 de 1993 que no están cobijados por un régimen especial. Entre estos derechos, sobresalen los siguientes:
- No hay preexistencias.
- No existen los períodos de carencia.
- No se tiene que pagar copago ni cuotas moderadoras.
- No hay exclusiones expresadas de forma explícita.
Hasta el momento, estos beneficios se mantienen en la propuesta del nuevo Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG.
Es importante destacar que los maestros cuentan con estas prerrogativas gracias a que la Unidad de Pago por Capitación (UPCM) es significativamente más alta que el promedio nacional. Esta llega a ser un 62,77%, una cifra que dobla la que se aplica en el régimen contributivo y triplica la del régimen subsidiado.
Según la propuesta del gobierno que se está discutiendo, esta medida se mantendría con el nuevo modelo. No obstante, se desconoce qué porcentaje de la Unidad de Pago por Capitación del Magisterio (UPCM) se destinaría a funciones de administración, personal, infraestructura e insumos.
Una propuesta centrada en la atención primaria
La propuesta del Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG se fundamenta en la Atención Primaria, siguiendo la legislación vigente sobre salud.
Al respecto, es clave señalar que, según el Ministerio de Salud, sí es factible implementar un nuevo modelo de atención integral en salud basado en la atención primaria, sin necesidad de modificar la Ley 91 de 1989, que es la que creó el FOMAG y el régimen especial de salud del magisterio.
Para argumentar esto, se basa principalmente en lo dispuesto por la Ley 91 de 1989, el Decreto 2831 de 2005, el Decreto 1562 de 2012 y el Acuerdo 5 de 2022 del Consejo Directivo del FOMAG.
Hay dudas sobre el papel de la ADRES
Si bien el ministro de Salud ha dado declaraciones contradictorias al respecto, en la propuesta escrita que presentó la cartera el 5 de marzo se presenta a la ADRES (Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud) como la responsable del giro de recursos, la auditoría inteligente del gasto y las auditorías aleatorias y concurrentes.
Esto genera dudas entre sectores del magisterio, pues le quitaría funciones a la Fiduprevisora, que hoy en día es la encargada de contratar con los operadores la prestación del servicio de salud.
Mientras para Fecode es fundamental que la Fiduprevisora no solo se encargue de ser la administradora del sistema, sino también de cumplir la función de pagadora y de contratar con los prestadores, la propuesta del Gobierno le entrega parte de estas responsabilidades a la ADRES.
Dudas sobre la “libre elección” incluida en el nuevo Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG
Los principios sobre los que se basa la nueva propuesta son la territorialización, la universalidad, la participación, la equidad, la progresividad del derecho, la sostenibilidad, la solidaridad, la eficiencia y la interculturalidad.
En principio, estos criterios están alineados con el derecho a la salud establecido en la ley estatutaria de salud para todos los habitantes del territorio nacional.
Sin embargo, algunas voces de Fecode han expresado preocupación con respecto al principio de la libre elección incluido en la propuesta, y con la ausencia de los principios de exclusividad y excepcionalidad, los cuales son fundamentales en el actual régimen especial de salud del magisterio.

En lo que respecta a la propuesta de “libre elección” presentada por el Presidente Petro, las dudas tienen que ver con que podría poner en jaque el régimen especial del magisterio, pues este es el fundamento de los sistemas de salud basados en la economía de mercado y se contrapone a la atención exclusiva y a los regímenes exceptuados.
En ese sentido, con la libre elección la salud se convierte en un producto ofrecido a clientes individuales, similar a lo que ocurre actualmente con los usuarios de las EPS en el marco de la Ley 100.
De materializarse la libre elección, cada docente sería tratado como un individuo frente a la entidad de salud, lo que marcaría un cambio importante en la dinámica entre los educadores y los proveedores de servicios de salud, a la par que dejaría a los usuarios en una situación de mayor desprotección en la eventualidad de reclamos.
Hasta el momento, el FOMAG tiene como objetivo principal unificar al magisterio para velar por la garantía del derecho a la salud y por el pago de las prestaciones sociales.
El nuevo Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG establecería la contratación directa con las IPS
Hoy, la prestación del servicio de salud del magisterio está dividida en 10 regiones. En cada una hay un operador contratado a través de la Fiduprevisora, que es la que maneja los recursos del FOMAG, incluidos los correspondientes al servicio de salud.
Dado que estos prestadores han venido incumpliendo los términos de referencia —y ante las quejas masivas que presentan los maestros y sus familias por la negligencia de los operadores con los que se contrata actualmente—, la propuesta del Gobierno plantea disminuir el número de regiones de 10 a 8, eliminar la contratación del servicio de salud a través de los operadores y establecer la contratación directa con IPS públicas, privadas y mixtas.
¿Se mantendrían las sedes de atención exclusiva?
Actualmente, el magisterio cuenta con sedes de atención exclusiva para el magisterio en cada Entidad Territorial Certificada (ETC), que facilitan la atención de los usuarios.
En la propuesta del Gobierno sobre un nuevo Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG no está claro si existe un diagnóstico de las sedes actuales y si hay un plan para mantenerlas.
¿Cómo sería la transición entre el modelo actual y el nuevo?
Dada la complejidad para empalmar ambos modelos, se requiere lo que se conoce como una transición razonable. No obstante, aún no se conoce en qué consistiría ni cuánto tiempo duraría.
Además, en relación con el prestador primario y la atención extramural, se plantea si los equipos serían contratados directamente por la IPS y si se implementaría un montaje escalonado, comenzando por las zonas rurales y periféricas.
Otras dudas con relación al presupuesto y en materia administrativa sobre el nuevo Modelo de Salud del Magisterio – FOMAG
Para Fecode, lo más importante a la hora de reformar el modelo de salud del magisterio es que se preserve el FOMAG, se respete la Ley 91 de 1989 que lo creó y se mantenga el régimen exceptuado de la Ley 100 y de cualquier otra Ley General de Salud que se apruebe en el futuro en el Congreso de la República.
Hasta el momento, existen más inquietudes que certezas sobre cómo sería la aplicación concreta del nuevo modelo de salud que propone el Gobierno. Algunas de ellas son:
Actualmente, la junta directiva del FOMAG se compone por cinco integrantes, tres del gobierno y dos representantes de Fecode, respectivamente. El magisterio propone que se modifique esta composición para que sea paritaria, pero se desconoce lo que dice la propuesta al respecto.
Existe la duda de si se mantendrán las sedes administrativas en los departamentos y municipios, y si será posible optimizar las sedes del FOMAG y los Centros de Atención Primaria (CAP).
Frente al funcionamiento de la Fiduprevisora, se ha advertido que es necesario definir sus funciones y los mecanismos de selección de los coordinadores y los periodos. Asimismo, se señala la necesidad de determinar si estos coordinadores serán funcionarios del nivel nacional.
También se necesita información sobre la existencia de un manual de contratación de servicios, que aclare si la contratación se realizará mediante un manual tarifario o mediante presupuestos máximos y mínimos.
Finalmente, se enfatiza la necesidad de realizar una evaluación posterior para verificar el impacto de la estrategia en la situación de salud.