“No hay que satanizar los alimentos, sino brindar mejor información nutricional”: ANDI
El Congreso de la República aprobó el proyecto de Ley del etiquetado frontal, conocido como Ley de comida chatarra. De acuerdo con Mauricio Toro, representante a la cámara y uno de los autores de la propuesta, el objetivo del proyecto es advertir y brindar información veraz a los consumidores sobre lo que contienen las bebidas y alimentos procesados en etiquetas frontales claras y visibles.
Esta normativa viene acompañada, además, por la Resolución 810 de 2021 del Ministerio de Salud y Protección Social (MinSalud), mediante la cual se crea un reglamento técnico sobre las disposiciones que debe contener el rotulado nutricional de los alimentos. Dicha Resolución aplica a todas las empresas que comercializan los alimentos en Colombia, sin importar si los fabrican o los importan.
Mientras la llamada Ley de comida chatarra se propone advertir a los consumidores en etiquetas frontales sobre los contenidos nutricionales no deseables de los alimentos y bebidas —alto contenido en sodio, grasas saturadas, azúcares y calorías—, la Resolución del MinSalud aboga por tablas nutricionales más completas —cambios en los referentes de fortificación, cambios en los tamaños de las porciones, simplificación de las tablas de información nutricional— e incluso establece un sello positivo para los alimentos que contengan ciertas propiedades.

Para la Cámara de la Industria de Alimentos de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), ambos marcos legales se insertan en los objetivos de salud pública. En ambos casos, se busca otorgar a los consumidores más información sobre su ingesta de nutrientes, lograr cambios significativos en los hábitos de vida de los colombianos, mejorar el manejo de enfermedades no transmisibles como la obesidad, la hipertensión y la diabetes mediante dietas balanceadas y mitigar los riesgos de salud.
Según el director ejecutivo de esta Cámara, Juan Camilo Montes, este nuevo marco normativo es el más moderno de la región y podría «consolidar a Colombia como un país que produce alimentos con valor agregado en más de 32.000 empresas». Por esta razón, Montes reiteró su apoyo y compromiso con las nuevas presentaciones nutricionales y con el etiquetado frontal de los alimentos y bebidas procesadas.
Sin embargo, a juicio de Montes debe recordarse que en «las dietas balanceadas hay espacio para el consumo de todos los alimentos en porciones y frecuencias adecuadas». En su concepto, en vez de satanizar o estigmatizar los alimentos y bebidas, lo ideal es brindar información clara y veraz para que los consumidores puedan seleccionarlos de acuerdo con sus intereses nutricionales. Esto deberá acompañarse con estrategias que vayan más allá de la alimentación y que tengan en cuenta factores como la educación nutricional y el deporte, afirmó Montes.