domingo, 4 de diciembre de 2022
Inicio  »  Columnistas  »  No todos los extranjeros son iguales

No todos los extranjeros son iguales

Marta Isabel González, Columnista, Más Colombia

Marta Isabel González

Ingeniera de Diseño de Producto, Magíster en Mercadeo, creadora de La Vendedora de Crêpes.

En Colombia creo que somos muchos los que estamos cansados de ver extranjeros en lugares que antes eran sinónimo de diversión y amigos y hoy son sinónimo de de droga y prostitución. Hacemos mala cara y hacemos comentarios que hacen alusión a cómo solían ser lugares agradables en los que se podía estar con tranquilidad. 

Sin embargo, no es ese el tema de mi columna. Mi columna es sobre otro tipo de extranjeros que llegan cada vez más a nuestro país. Como trabajo en un ecoworking, todos los días veo y hablo con extranjeros que vienen a Colombia a trabajar, que se gozan nuestros paisajes, disfrutan nuestra comida, intentan —no siempre con éxito ;)— aprender nuestro idioma y lo más importante: desarrollan afecto e interés genuino por este país y por su gente. 

Los colombianos tenemos muy claro, porque lo hemos vivido, cómo se siente ser estigmatizado por el simple hecho de haber nacido en alguna parte. Todavía hoy es complicado para nosotros transitar por los aeropuertos del mundo sin sentir miedo, o por lo menos preocupación, sin ser mirados de una forma diferente al resto de los viajeros después de presentar nuestro pasaporte. 

No repitamos la historia, no juzguemos a esos extranjeros de bermudas y chanclas que vemos en nuestras ciudades y pueblos. Más bien, acojámoslos, que descubran nuestra calidez, esa que puede hacerlos sentir en casa a pesar de estar a miles de kilómetros de ella, y que vivan la verdadera esencia de Colombia. 

Realmente creo que si no les ponemos un estigma, como tantos lo han hecho con nosotros, ellos pueden ayudarnos a cambiar el nombre de Colombia en el mundo.