Por muerte de abejas, ICA restringe la venta de insecticida Fipronil
El Fipronil, una molécula utilizada para el control de plagas de insectos, ha estado aprobado en el país desde 1993. A la fecha, el ICA “tiene registradas 78 denominaciones comerciales” con este principio activo, afirma Gilma Sandra Molina, Directora Técnica de Inocuidad e Insumos Agrícolas del ICA. Sin embargo, la continuidad de estos productos en el mercado podría estar en veremos.
Mediante la Resolución 092101 del 2 de marzo de 2021, el ICA ordenó la suspensión temporal del registro de los productos que contengan esta molécula y que tengan dentro de los usos aprobados «los cultivos de aguacate, café, cítricos y/o pasifloras».
La Resolución aclara que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) fundamentó la “modificación de los usos aprobados” en la aplicación del “principio de precaución para protección de los polinizadores”. Para Fabio Diazgranados Jaramillo, Presidente de Fedeabejas, “es clara” la correlación entre “el uso de Fipronil y la muerte masiva de las abejas”. Al respecto, Molina explica que el Fipronil actúa mediante el “exceso de estimulación neuronal” que “resulta en la muerte del insecto”.
Fedeabejas ha expresado su preocupación por la situación. El presidente del gremio recuerda la importancia de proteger las abejas, por ser responsables de las “tres cuartas partes de la variedad de alimentos” gracias a la polinización. “Son un eslabón imprescindible” que, si llegara a romperse, nos pondría “en grandes aprietos”, puntualiza.
Entre 2016 y 2020, el ICA reportó un total de “64.000 colmenas muertas” y estima pérdidas económicas que ascienden a “32 mil millones de pesos en material biológico”, a las cuales se suman unos “42 mil millones de pesos en producción de miel y polen”. Según el presidente de Fedeabejas, “los apicultores se han visto perjudicados”. Incluso, afirma que la situación dejó “a muchos en la quiebra”, en especial en los departamentos de Quindío, Boyacá, Córdoba, Huila y Tolima.
La Apícola Fray, empresa familiar que lleva más de tres décadas trabajando en zona rural de Ibagué, perdió “entre 20 y 30 colmenas” en los últimos años, lo cual corresponde prácticamente a la mitad de las colmenas que tienen actualmente. Más allá de las pérdidas económicas, que superan los “15 millones de pesos”, la multiplicación de casos letales los obligó a “retirar sus abejas de algunos puntos”. Lo mismo ocurrió recientemente con las colmenas en el Cañón del Combeima, zona que solía ser “muy buena para la producción de miel”, y con las del municipio del Espinal hace diez años.
De acuerdo con Pedro, apicultor en la empresa en cuestión, los incidentes del Combeima y el Espinal estuvieron relacionados con cultivos de hortalizas “producidos de manera convencional” en zonas aledañas. Por esta razón, la Apícola Fray espera que el ICA «amplíe indefinidamente el plazo de seis meses” e “incluya en esta lista otros agentes” que también son utilizados como insecticidas en el campo. El apicultor hace hincapié en que “la apicultura y la agricultura no son incompatibles”, pero invita a “replantear la síntesis química” de los paquetes tecnológicos usados en los cultivos para que sean “más apropiados para las abejas y el consumo humano”.
En paralelo, Gilma Sandra Molina, del ICA, afirmó que también “es posible tomar acciones de carácter restrictivo” sobre el “Clorpirifos”, molécula presente en el 42% de los casos letales de abejas, siempre que esté “acompañada del análisis de las autoridades ambientales correspondientes”. Mientras tanto, les sugiere a los cultivadores “buscar otras estrategias de manejo de las plagas”, lo cual incluye los “productos alternativos”.
El año pasado, el Tribunal de Cundinamarca ordenó al Ministerio de Agricultura y a la ANLA conformar una mesa de trabajo para realizar estudios sobre “la utilización de los neonicotinoides en Colombia”. Fedeabejas, integrante de la mesa afirmó que actualmente se está analizando si la muerte de abejas resulta del “mal uso” o “empleo indiscriminado” de estos insecticidas. Para descartar el riesgo de “uso inadecuado del producto”, Molina recomienda seguir las “condiciones de uso y utilización identificadas en el etiquetado” y que “determinan los cultivos, dosis, elementos de protección, restricciones ambientales y frecuencias de aplicación”.
La resolución del ICA estará vigente hasta el próximo 4 de septiembre en los cultivos de aguacate, café, cítricos y pasifloras. Esta contempla que “las personas naturales o jurídicas que a la entrada en vigencia de la presente resolución cuenten con registros de productos formulados que contengan como ingrediente activo Fipronil y que dentro de los usos aprobados estén los cultivos de aguacate, café, cítricos y/o pasifloras, tendrán un plazo máximo de seis (6) meses contados a partir de la publicación de la presente resolución para agotar inventarios de producto y rotulados aprobados”.