Predicciones cumplidas
Este 19 de marzo, Rodrigo Botero Montoya tituló “Predicciones incumplidas” su artículo en La República –contrario al titular del mío de hoy–, y lectura que Juan Carlos Echeverri recomendó. Porque Botero aduce que a Colombia le ha ido muy bien con el “libre comercio”, en tanto otros señalamos lo contrario.
Mientras Botero se ufana de algunas exportaciones, la balanza comercial Colombia-EE.UU., que nos fue positiva en un promedio anual de US$3.900 millones entre 2000 y 2012, con los TLC, pasó a negativa en US$463 millones entre 2012 y 2024. Y las balanzas comercial y cambiaria de Colombia fueron negativas en US$195 mil millones y US$254 mil millones entre 1994 y 2025, déficit financiado por una deuda externa de US$246.801 millones.
También reclama como triunfo suyo que la importación de cuartos traseros de pollo estadounidenses no liquidara la producción nacional. Pero no dijo ni pío sobre que en 2024 se importaron 16.206 toneladas y aún nos protege un arancel del 37,9 por ciento, el cual, por el TLC, desaparecerá en 2029 y el pollo gringo tenderá a reemplazar al colombiano.
Botero cobra los notorios desarrollos de Corea del Sur y de China, pero estos no lo han sido por el “libre comercio” sino por la protección de sus Estados. Y parecido puede decirse de EE.UU., donde su agro recibe subsidios de US$34 mil millones anuales (2024) y Trump impone los aranceles proteccionistas que se le antojan.
Ilustra nuestra debacle industrial el cierre de veinte textileras de importancia, que sus exportaciones pasaran de representar el 7,8 por ciento del total al 1,4 por ciento y que el déficit comercial de este sector entre 2010 y 2025 fue de US$19.300 millones.
El “libre comercio” presiona el desempleo y la informalidad en Colombia, martirizando al 70 por ciento de los trabajadores. Y explica a los cinco millones de compatriotas expulsados a otros países y al medio millón que emigra cada año. ¿Hay algo peor para un país que perder a sus trabajadores?
Este desastre es causa y efecto de un capitalismo nacional de apenas siete mil dólares por habitante –que critica hasta el FMI, que lo ha promovido–, y un crecimiento tan mediocre que en diciembre Anif calculó que Colombia necesitará cien años para alcanzar un producto de 30 mil dólares por habitante.
Coletilla: por las importaciones, también sufren grandes pérdidas la producción de leche, arroz y alcohol carburante.
Bogotá, 28 de marzo de 2026.