Preocupación en el gremio arrocero por el aumento en las importaciones
Desde 2012, fecha de entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos, las importaciones de arroz han aumentado un 102%, pese a que el consumo por habitante ha disminuido en 4,08% en Colombia, al pasar de 39,62 kg en 2012 a 38 kg en 2020 (DANE y Dignidad Arrocera). Para 2021, se estima que Colombia recibirá cerca de 307.194 toneladas del cereal provenientes de Estados Unidos (sin arancel), así como de Perú y Ecuador, con los que rige el Acuerdo de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Según Roberto Botero, representante de Dignidad Arrocera en el Consejo Nacional del Arroz, esta cantidad equivale a la producción de 87.000 hectáreas, es decir, un séptimo del área total sembrada en el país.

Juan Gonzalo Botero, viceministro de Asuntos Agropecuarios, señaló que a finales de 2020el país contaba con un inventario de 1,1 millones de toneladas de arroz paddy seco. DignidadArrocera Nacional ha señalado que, entre los inventarios, las importaciones y cosechas futuras, el país podría enfrentarse a una “sobre oferta” de alrededor de 2 millones de toneladas de arroz, que impactaría negativamente los precios. De hecho, Roberto Botero resaltó que, desde el “primero de enero” de este año, “el precio empezó a caer en $10.000 pesos por carga de arroz paddy verde en algunas regiones y hasta $18.000 y $20.000 en otras”,afectando a los 220.000 productores del país.
Las cantidades importadas de arroz se acercan cada vez más a las de 2015, año en el que llegaron al punto más alto alcanzado hasta ahora (Fedearroz-DANE). En consecuencia, Fedearroz, Dignidad Agropecuaria y Dignidad Arrocera han sugerido invocar las salvaguardias del TLC, así como revisar el Acuerdo de la CAN, propuesta a la que se comprometió el presidente Duque durante el XXXVII Congreso Nacional Arrocero, realizado en 2019.Por su lado, el Consejo Nacional del Arroz invitó a los productores a ajustar las siembras anuales para que no superen las 520 mil hectáreas, lo que implica una reducción de casi 100 mil hectáreas en el área sembrada el año pasado.En una carta abierta, dirigida al Ministro de Agricultura, Dignidad Agropecuaria ha señalado que, para los “pequeños y medianos” productores, dicha medida equivaldría a “exigirles que se suiciden productivamente”