¿Qué es un paraíso fiscal?
Tras filtrar más de 11,9 millones de archivos confidenciales, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) sacó a la luz un nuevo caso de finanzas offshore el pasado 3 de octubre. Los llamados Papeles de Pandora (Pandora Papers) evidenciaron el uso de paraísos fiscales por parte de líderes mundiales, empresarios y celebridades de 90 países, con los que han sido señalados de ocultar su riqueza, eludir el pago de impuestos y en algunos casos hasta de lavar dinero.
Presidentes como Sebastián Piñera (Chile) y Guillermo Lasso (Ecuador); el antiguo jefe del FMI, Dominique Strauss-Kahn, y celebridades como Julio Iglesias, figuran en los archivos. En Colombia, han sido mencionados el banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo; el empresario, Alejandro Santo Domingo; la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez; el Director de la Dirección de Impuestos Aduanas Nacionales (DIAN), Lisandro Junco Riveira; la ministra de Transporte, Ángela María Orozco; los expresidentes César Gaviria y Andrés Pastrana; el exalcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa; el exministro de Defensa, Guillermo Botero, y hasta Shakira. A continuación, contestamos varios interrogantes sobre los paraísos fiscales.
¿Qué es un paraíso fiscal?
En 1986, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señaló que “cualquier intento de definir con precisión los paraísos fiscales está condenado al fracaso”.
Si bien no hay consenso sobre su definición, puede decirse que los paraísos fiscales comprenden a los Estados y territorios que ofrecen cargas tributarias mínimas o inexistentes, en contextos de alta estabilidad económica y política. Por sus ventajas fiscales, atraen a empresas multinacionales, entidades financieras y grandes fortunas. Siempre y cuando se declaren las cuentas o empresas en el país donde se tiene residencia fiscal, tener inversiones en paraísos fiscales es legal. En caso de no hacerlo, dichas inversiones se tornan ilegales, pues incumplen las obligaciones fiscales del país de origen.
No obstante, perseguir las inversiones ilegales es difícil, pues los paraísos fiscales brindan poca o ninguna información financiera de sus clientes a las autoridades nacionales, y en muchos casos tampoco exigen una declaración del origen del dinero, de manera que se prestan para delitos como el lavado de activos y el encubrimiento de actividades delictivas o corruptas.
En algunos países, la evasión fiscal se sanciona con penas de prisión. En Francia, por ejemplo, esta se castiga con penas que pueden ir hasta una multa de 3 millones de euros y de 7 años de cárcel.
En 1998, la OCDE estableció cuatro criterios para identificar los paraísos fiscales:
- Impuesto nulo o con una tasa muy leve.
- Ausencia de intercambio efectivo de información.
- Ausencia de transparencia.
- Sin actividades sustanciales.
Además, la OCDE precisó que la sola presencia de un impuesto nulo o leve “no es suficiente en sí mismo para clasificar a un país como paraíso fiscal”.
¿Cual es la diferencia entre la evasión fiscal y la elusión fiscal?
En entrevista con Más Colombia, Marcelo Justo, de Tax Justice Network, una coalición independiente de investigadores y activistas preocupados por los paraísos fiscales, explicó que si la elusión fiscal se realiza en el marco de la ley, la evasión fiscal es completamente ilegal. La elusión fiscal consiste en reducir o evitar el pago de impuestos a través de mecanismos e instrumentos jurídicos previstos en las normas o aprovechando vacíos legales. En contraste, la evasión fiscal implica transgredir la norma tributaria vigente, al ocultar o no registrar beneficios en aras de evitar el pago de impuestos. Ambas prácticas recurren a los paraísos fiscales (puede ver la entrevista completa en este enlace).
¿Qué son las sociedades offshore?
El término en inglés offshore significa “costa afuera”, por lo que una sociedad offshore es una empresa registrada en un país del cual su propietario no es residente. Este tipo de sociedades se caracterizan por no ejercer ninguna actividad en el país en el que están registradas, y suelen estar ubicadas en países con cargas tributarias bajas.
Según la OCDE, en 2019 el intercambio de información entre cerca de 100 países reveló “84 millones de cuentas financieras mantenidas offshore por parte de sus residentes”, las cuales representan “un total de activos de diez mil millones de euros”. Esta cifra evidencia un aumento en comparación con 2018, primer año de este intercambio de información, durante el cual se obtuvo información de 47 millones de cuentas. La OCDE explica el crecimiento por el “aumento en el número de jurisdicciones que reciben información” y el “alcance más amplio de la información intercambiada”, pero la cifra podría ser mucho más alta.
¿Qué representan los paraísos fiscales en la economía de los países?
El Fondo Monetario Internacional estimó en 2019 que las transferencias de las ganancias de las empresas a paraísos fiscales acarrean la pérdida de alrededor 200 mil millones de dólares cada año, solamente en los países que no son miembros de la OCDE.
La coalición independiente de investigadores y activistas Tax Justice Network brinda información complementaria. Publicado en noviembre de 2020, el informe titulado “El Estado de la Justicia Fiscal” estimó que al año se pierden en el mundo más de 427 mil millones de dólares en impuestos, como consecuencia del abuso fiscal internacional. La coalición precisó que, de este monto, 245 mil millones dólares se pierden por “la transferencia de los ingresos de las empresas multinacionales a paraísos fiscales a fin de ocultar las ganancias que obtuvieron realmente en los países en los que operan y, por tanto, pagan menos impuestos de los que deberían”. Los 182 mil millones de dólares restantes se pierden, según el informe, debido a que “las personas adineradas ocultan activos e ingresos no declarados en el extranjero, fuera del alcance de la ley”.
El informe reveló una fuerte desigualdad entre los países de ingresos más bajos y los de ingresos más altos, pues mientras los primeros “pierden el equivalente al 5,8% de sus ingresos fiscales recaudados”, los segundos pierden el 2,5%. Esta situación se debe a que “las pérdidas fiscales de los países de ingresos más bajos son proporcionalmente mayores en comparación con los ingresos fiscales que normalmente recaudan”, señaló el informe.
En el contexto de la pandemia, el informe evidenció que, “a nivel mundial, el equivalente de casi 34 millones de salarios anuales de personal de enfermería se pierde cada año en los paraísos fiscales”. En los países de ingresos más bajos, se pierde un recaudo equivalente a cerca del 52% de los presupuestos destinados a la salud.
¿Son visibles en la sociedad las consecuencias de los paraísos fiscales?
Del recaudo de impuestos depende la financiación de los servicios públicos, es decir, de actividades que satisfacen necesidades de interés general, como la educación, la salud, la justicia y la seguridad. Tax Justice Network estimó que “casi todas las personas en prácticamente todos los países del mundo asumen los costes en que incurren los defraudadores fiscales”. Como consecuencia de lo anterior, la coalición independiente precisó que “la gente soporta servicios públicos innecesariamente deficientes, desigualdades innecesariamente profundas, tasas de mortalidad innecesariamente elevadas, gobiernos y administraciones públicas innecesariamente débiles y corruptas”.
¿Dónde se encuentran los paraísos fiscales?
Organismos internacionales se han propuesto identificar paraísos fiscales. La Unión Europea, por ejemplo, elaboró una lista (actualizada a 5 de octubre de 2021) de 9 territorios que se negaron en entablar un diálogo o a subsanar lo que consideró deficiencias en la buena gobernanza fiscal: Samoa Americana, Fiji, Guam, Palau, Panamá, Samoa, Trinidad y Tobago, Islas Vírgenes y Vanuatu. Asimismo, la UE identificó el 22 de febrero de 2021 otros 9 territorios cuyos compromisos considera suficientes, pero con necesidad de seguimiento: Australia, Barbados, Botswana, Esuatini, Jamaica, Jordania, Maldivas, Tailandia y Turquía.
Por su parte, Tax Justice Network diseñó el Índice de Guaridas Fiscales Corporativos, en aras de clasificar 70 países en función de “la intensidad con la que los sistemas fiscales y financieros del país permiten que las empresas multinacionales transfieran sus beneficios fuera de los países en los que operan y, en consecuencia, paguen menos impuestos de los que deberían pagar”. En el índice, actualizado en 2021, encabezan la lista los siguientes países:
- Islas Vírgenes Británicas
- Islas Caimán
- Bermudas
- Países Bajos
- Suiza
- Luxemburgo
- Hong Kong
- Jersey
- Singapur
- Emiratos Árabes Unidos
- Irlanda
- Bahamas
- Reino Unido
- Chipre
- Mauricio
- Bélgica
- Guernsey
- Francia
- China
- Isla de Man
La existencia y el mantenimiento de los paraísos fiscales ha sido posible por el predominio a nivel mundial de una política de pocos controles al capital financiero, que parte de la confianza en que el libre flujo de capitales contribuye al desarrollo mundial. No obstante, la necesidad de nuevos recursos a raíz de la pandemia ha cuestionado este enfoque.