Que tu marca sea como tú | Más Colombia
sábado, 4 de abril de 2026
Inicio  »  Columnistas  »  Que tu marca sea como tú

Que tu marca sea como tú

Marta Isabel González, Columnista

Marta Isabel González

Ingeniera de Diseño de Producto, Magíster en Mercadeo, creadora de La Vendedora de Crêpes.

Como yo encuentro la inspiración para inscribir en cualquier parte, hoy la encontré escuchando una entrevista de trabajo, con la que yo no tengo nada qué ver, en un café al que vine para una cita a la que la otra parte no llegó. 

La persona entrevistada estaba haciendo, evidentemente, todo lo posible para demostrar de manera forzada que pertenecía a un estrato social alto, que su inclinación política estaba hacia la derecha y que había viajado en repetidas ocasiones a los Estados Unidos. Supongo que todo lo que contó era cierto. Sin embargo, su discurso se notaba forzado, algo así como si estuviera hablando de otra persona y no de ella misma, como si su yo profesional fuera diferente a su yo de todos los días. 


Dice la sabiduría popular, de la que soy admiradora absoluta, que no podemos dar de lo que no tenemos. ¿Cuántas veces hacemos eso con nuestros negocios? Creamos marcas que están absolutamente alejadas de lo que disfrutamos, de nuestra forma de ser y de nuestras convicciones porque escuchamos que hay ciertos segmentos de negocio —o ciertas formas de hacer negocios— que son los que están dando plata y creemos que, sin importar si están alineados con lo que somos, van a ser exitosos. 

No tengo datos estadísticos sobre este tema, pero yo creo que es la receta perfecta para el fracaso; no sé si a nivel de negocio, pero sí estoy muy segura de que es un desastre a nivel personal. Cuando las marcas se parecen a nosotros, cuando nos dedicamos a ámbitos profesionales que conocemos y disfrutamos, el camino es más fácil porque nuestro ADN, por decirlo de alguna manera, está presente en lo que hacemos. 

Cuando somos aventureros y tenemos marcas atrevidas y aventureras, se nos facilita tener ideas; cuando somos personas tranquilas y tenemos marcas tranquilas, será más fácil transmitir esa tranquilidad a nuestros clientes. Cuando no nos parecemos a nuestras marcas y las creamos solo por seguir tendencias, no solo se vuelve más difícil sino que se nota. Así como intuitivamente nos damos cuenta cuando las personas muestran que son lo que no son, también lo hacemos con las marcas y se nos dificulta creer en ellas. 

Tal vez una forma de darle lo que no tenemos a una marca o a un negocio sea hacer sociedades con personas que sí tengan esas características, que le impriman su huella a la marca de manera genuina y constituir equipos de trabajo en los que cada uno pueda poner lo mejor de sí mismo. 

Ya estoy terminando la columna y sigo escuchando historias reforzadas de esta persona que me dan, como solemos decir, pena ajena. Estoy segura de que esta persona tiene mil cualidades, como tenemos todos, pero está dando de lo que no tiene y se nota. Si tu marca es como tú, o como tu equipo, será genuina, y eso también se nota.