domingo, 10 de mayo de 2026
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Reuniones virtuales o presenciales: ¿Cuáles producen menos emisiones de carbono?

A pesar de no implicar desplazamientos físicos, el uso de Internet produce emisiones de dióxido de carbono.
Teletrabajo, Virtualidad, Internet

En una publicación reciente de Pesquisa Javeriana, la publicación científica de la Pontificia Universidad Javeriana, se analizó el impacto en el medio ambiente de las reuniones presenciales y virtuales, así como del uso de Internet, a partir de varios estudios publicados en universidades nacionales y extranjeras. Además, hizo recomendaciones a los usuarios para disminuir la huella de carbono que deja su actividad en línea. 

¿Reuniones presenciales o virtuales?

Aunque el uso de internet genere cientos de kilogramos de CO2 por año, Pesquisa Javeriana señaló que, “según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de New South Wales de Sydney, Australia, una videollamada de cinco horas puede producir entre 4 kilogramos y 215 kilogramos de CO2, dependiendo si se utilizan las cámaras o si se graba la reunión”.

Pese a que dicho nivel de contaminación es alto, el estudio mencionado destacó que una videollamada sigue siendo más beneficiosa para el medio ambiente que las reuniones presenciales. Estas últimas generan alrededor de 3.533 kilogramos de CO2 si los participantes se desplazan en avión; 2.900 kilogramos de CO2 si se movilizan en tren y 3.317 kilogramos de CO2 si llegan en automóvil.

Con base en lo anterior, la publicación de la institución australiana destacó que, si se considera el costo energético y ambiental completo de ambos modos de reunión, la videoconferencia consume máximo el 7% de la energía que consume una reunión física.

Pequeñas acciones pueden hacer una diferencia

Pesquisa Javeriana resaltó los resultados de Website Carbon Calculator, un sitio en línea que calcula la huella de carbono de las diferentes páginas web, a partir de la idea de que los centros de datos, la transmisión de información y los dispositivos que usamos cada día consumen electricidad y producen emisiones de dióxido de carbono (CO2). Según estos, una página web en promedio produce 1,76 gramos de CO2 por vista. Esto significa que, por ejemplo, un sitio web con 10.000 accesos al mes, genera 211 kilogramos de CO2 por año.

Teniendo en cuenta lo anterior, Pesquisa Javeriana destacó que es perjudicial para el ambiente reproducir masivamente información innecesaria. Por ejemplo, la descarga de un solo gigabyte genera un gasto de hasta 200 litros de agua, según investigadores del Imperial College de Londres.

Pensando en este impacto, resaltó que una opción para reducir “los gastos energéticos es apagar, poner en hibernación o activar el modo avión del celular y el computador en las noches. Esto implica menor consumo de energía y agua al no existir un receptor de información. De hecho, también es una acción que puede proteger de los ciberataques. Generalmente, en los momentos de inactividad es cuando los hackers actúan”.

Además de lo anterior, la publicación colombiana llamó la atención sobre los residuos electrónicos y eléctricos. Según indicó, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) destacó que un solo aparato electrónico puede estar hecho de más de 1.000 sustancias diferentes, entre las que se encuentran Retardantes de Fuego Bromados (RFB), mercurio o clorofluorocarbonos. Todos estos componentes son tóxicos para los seres humanos y el medio ambiente.

“Muchas de esas sustancias, como el mercurio y el plomo, por su mal manejo residual terminan contaminando el mar y bioacumulándose en la cadena alimenticia. Esto quiere decir que los peces pequeños lo consumen, después unos más grandes y finalmente los seres humanos”, destacó la publicación colombiana.

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