S.O.S.

Marta Isabel González
Ingeniera de Diseño de Producto, Magíster en Mercadeo, creadora de La Vendedora de Crêpes.
Como ya les he contado, tengo rosca con Dios y pude irme un mes a Grecia a conocer lugares espectaculares y a comer comida deliciosa. Hace algo más de 15 días volví a Colombia con ganas de trabajar porque amo mi trabajo, pero desde el día en que retomé me he sentido absolutamente perdida. Siento que no conozco mi negocio, reviso documentos en los que se supone que dice de qué se trata mi negocio, cuáles son las metas planteadas y nada. Es como si me hubieran entregado un negocio que no sé cómo funciona ni para dónde va, a pesar de los documentos que leo y vuelvo a leer.
Mi fuerte siempre han sido las redes sociales; saco más historias de Instagram que crepes, siempre he sabido qué publicar sin pensarlo mucho, pero desde que llegué se me nubló la mente. No subo casi nada, cuando subo algo lo pienso mucho, dudo si dejarlo o borrarlo y no entiendo por qué.
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¿Existen las crisis de emprendedores? Obviamente, después de casi cinco años con un negocio he tenido momentos difíciles, pero siempre los he visto como retos, me concentro en lo que está fallando, ataco el problema y casi siempre encuentro una solución, pero esto no es lo mismo, o por lo menos no se siente igual. Por eso pregunto si existirán las crisis de emprendedores, si es posible o normal que, a pesar de que en este momento mi negocio vaya relativamente bien y no tenga ningún problema grande, yo sienta que no sé qué estoy haciendo.
Normalmente mis columnas tienen un mensaje chévere para los emprendedores, un aprendizaje, una recomendación, pero en este caso no tengo nada. Es más, en este caso les pido a quienes me leen que si alguna vez les ha pasado algo así por favor me lo hagan saber, porque como decimos en Medellín: estoy que cojo pal monte. Necesito entender mi negocio y no sé cómo, pero tengo la esperanza de que otros emprendedores hayan pasado por algo parecido y den una mano.
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